Andrés Gárate confía en que el factor antitránsfuga invalide la moción de censura en Begíjar.
Andrés Gárate confía en que el factor antitránsfuga invalide la moción de censura en Begíjar.

El alcalde de Bejígar se muestra tranquilo y cree que el tiempo le dará la razón aunque se vea obligado a dejar la Alcaldía

Faltan diez días para que se celebre el pleno extraordinario de la moción de censura en Begíjar. Andrés Gárate, alcalde cuestionado, asegura que está tranquilo. Se mantiene en lo que dijo nada más conocer las intenciones del PP y de Pilar Montes, portavoz del PA: “La moción es ilegal. Montes fue expulsada de su grupo un día antes de que se convocara el pleno. La ley electoral vela por el espíritu antitránsfuga”, sostiene. “Creo que aunque tenga que dejar la Alcaldía, el tiempo me dará la razón”, declara a Lacontradejaén.

Los tres ediles del PSOE —aparte hay 5 del PP, 2 del PA y uno de IU— están preocupados por el futuro del Gobierno local. Damián Martínez, líder de los conservadores, ya ha dado un paso al frente. El cambio en la Alcaldía es más que posible. A menos, claro, que los socialistas estén en lo cierto y la moción sea suspendida por el factor tránsfuga que remarcan Gárate y los suyos. “Nosotros estamos convencidos de que nos ampare el artículo 127”, insiste el alcalde.

HABRÁ UN PLENO ANTES DE LA MOCIÓN DE CENSURA

Gárate juega sus bazas, aun con el tiempo en contra, y ha convocado un pleno el día 16 de agosto. Uno de los puntos es comunicar al resto de los ediles que hay un escrito de expulsión de Pilar Montes por parte del PA previo a que ésta respaldara al grupo conservador. “Si un concejal no adscrito apoya la moción, la mayoría tiene que ir reforzada por uno más”, explica. En tal caso las matemáticas le permitirían seguir como máximo responsable municipal.

Gárate también ha solicitado a la Diputación un informe jurídico para esclarecer aún más las circunstancias que rodean a la moción de censura. La lupa está en Montes. “La mayoría de las sentencias también velan por el espíritu antitránsfuga”, dice. El alcalde lleva días buceando en resoluciones similares a su caso. Es optimista.

EL DESGASTE CON LA PORTAVOZ DEL PA

Andrés Gárate sabía que Pilar Montes desencadenaría una situación tan frágil como la actual. Las relaciones están rotas casi desde el arranque de la legislatura. Según la versión del todavía regidor, Montes pidió, tras el primer año de mandato, que el sueldo del alcalde se repartiera entre los cinco concejales que sostenían el Gobierno local —los 3 del PSOE y dos del PA. Gárate entendió que aquello era imposible, pues él asumía su cargo con “dedicación completa”.

A la mitad de la legislatura, Pilar Montes y Fernando Rezo, teniente de alcalde y compañero de filas en el PA, dejaron de hablarse, según detalla Gárate. “Entonces, ella me dijo que quería ser alcaldesa los dos próximos años. Volví a negarme”, recuerda. El socialista apeló al pacto de Gobierno según el cual él sería alcalde y el número 1 del PA, Rezo, primer teniente. El pacto aseguraba que el segundo teniente fuese del PSOE.

El último y definitivo roce llegó hace “pocos días” en una reunión concertada por Gárate. “Quería 750 euros de liberación. Le dije que yo no podía hacer algo que no estaba en mi programa”, razona. El socialista suspendió las funciones de Montes como concejal el 10 de agosto, tras el registro de la moción, a las diez de la mañana. “Aguanté hasta el último momento”, detalla.

“TAMPOCO ME SORPRENDE LA POSICIÓN DE MARTÍNEZ”

Recientemente, el alcalde de Begíjar compartió un vídeo de hace un año. Se trata de una tertulia en la que Damián Martínez descarta en varias ocasiones, y en presencia de Gárate, la idea de presentar una moción de censura para volver a ser alcalde. Es decir, dice justo lo contrario a lo que acaba de hacer. “A mí no me sorprende. Está desesperado. Ya presentamos una denuncia cuando él gobernaba: constatamos un exceso de gasto en fitosanitarios para curar olivos. Lo hicimos en el Juzgado de Baeza, y ahora el recurso está en la Audiencia Provincial”, comenta.

Acerca del persistente mensaje de los conservadores sobre el aval moral de ser la lista más votada en las últimas elecciones municipales, Gárate hace hincapié en las “reglas del juego”. “La suma de los otros partidos superaba en más de 400 votos los del PP”, evoca. “Y aunque ganaron, fueron la gente más triste de España”, concluye. Está por ver qué pasará el próximo 23 de agosto. La Alcaldía es aún incierta.

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