PROFETA DE SU TIERRA

Dicen que es difícil, a veces imposible, ser profeta en su tierra. Pero eso no va con Carlos Buendía, el ilustrador linarense que ha conquistado el mundo de la moda y de la publicidad.

Como tantos y tantos artistas de esta tierra, su andadura comenzó en la Escuela de Artes y Oficios de Jaén. Como tantos y tantos artistas de esta tierra, tuvo que salir fuera para completarlos. Federico García Lorca, Antonio Machado, Julio Romero de Torres o Anglada Camarasa. Su inspiración bebe de todos ellos pero, sobre todo, de Andalucía y de la mujer. La riqueza cultural y estética que esconde le enamoran. Su paso por Salamanca desencadenó ese estilo que tanto lo define. El mismo que ha logrado que marcas como Loewe confíen en él desde hace más de cinco años. Salamanca le dio esa inspiración, porque cuando se ven las cosas desde la distancia se aprecian mucho más. Se detectan matices que antes, simplemente, pasaban desapercibidos.

Los primeros pasos profesionales del linarense le llevaron a estudios de diseño gráfico y agencias de publicidad. Pero no le llenaba. Ahí no estaba su futuro.

—Al final, eres un mero enlace para hacer lo que otros quieren y piensan. Yo deseaba crear.

Fue en ese momento cuando sonó ese clic que a todos nos llega en algún momento de la vida y que nos marca un antes y un después. Consciente de que estaba lo suficientemente capacitado para decidir a nivel creativo, se fue con un portafolio debajo del brazo para trabajar por su cuenta. Se movía como pez en el agua en círculos vinculados con el mundo de la moda, donde hoy es un referente y uno de los profesionales más cotizados. Hubo quien, incrédulo, le preguntó si esos dibujos que llevaba en una carpeta eran suyos. Por supuesto que sí. Ese portafolio que comenzó siendo de diseñador gráfico se transformó en el de un ilustrador. Ahí empieza la historia de Carlos Buendia.

—Lo de dedicarme a la ilustración fue casi por casualidad. Aunque era algo que me apasionaba, por aquel entonces nunca lo vi como una salida profesional.

Quién le iba a decir que se equivocaba de todas, todas.

Reconocido consumidor compulsivo de imágenes, la clave del éxito en este y en cualquier otro oficio es la pasión. Por la forma de ser del linarense, por su manera de trabajar, es muy importante la referenciación. Una vez que logra las pautas del cliente, el camino le guía en la búsqueda de las ideas alusivas al tema que vaya a tratar. Fotografías, poesías, textos, cuadros, lugares. Todo es válido para crear en su mente el mundo que quiere representar. A partir de ahí, empieza a construir, empieza a dibujar. Nace el ilustrador costumbrista.

DÍA A DÍA ENTRE BOCETOS

Cada mañana revisa sus mails, ve nuevos trabajos, las modificaciones de los que están en curso y se pone manos a la obra. Sentado en su estudio, pasa las horas en busca de referencias, haciendo bocetos y componiendo todos los trabajos que tenga en ese momento. En los ratos libres, sigue. Para despejarse, el linarense se afana en sus asuntos personales, en sus ideas, en sus proyectos.

—!En fin, todo el día en el lío!

Incapaz de acordarse de cuándo su carrera se encauzó al mundo de la moda, Carlos Buendía confiesa que todo se lo debe a un gran fotógrafo de moda a nivel internacional del que era absolutamente fan.

—Nada hubiera sido lo mismo si Eugenio Recuenco no hubiera aparecido en mi vida.

Trabajó en su estudio, formando parte del equipo de dirección de arte. Allí empezó todo. La relación profesional duró unos siete años y a día de hoy siguen colaborando. Y es que entre proyecto y proyecto se fraguó una relación de amistad que cultiva día tras día. Porque si hay algo que define a Buendía en el aspecto personal es eso, los amigos.

—Para mí son muy importantes. Siempre hay un momento para quedar con ellos y tomar algo.

También hay tiempo para mezclar el ocio con el trabajo. Ese espacio donde se coincide con amigos, eventos o fiestas a las que le invitan y en las que siempre aprovecha para ver a la gente. Al final, acaba hablando de trabajo, pero más distendido, como confiesa a Lacontradejaén.

Eugenio Recuenco le marcó, lo mismo que Loewe. Antes, Pull & Bear, L’Oréal o Cibeles habían lucido su marcado aire andaluz. Pero hay un encargo especial, la campaña promocional Jaén Paraíso Interior. Es de los más recientes y el que le toca más de cerca por todo lo que conlleva el reconocimiento de su tierra a su trabajo. Pero todos y cada uno de los proyectos que ha realizado son especiales y han marcado un antes y un después en su carrera.

Ahora, tiene varias cosas entre manos, entre ellas una relacionada con el mundo de la perfumería. No sin antes haber terminado la colaboración con su gran amiga Eva González. Entre estampados para algunos diseñadores que se verán en su momento, Carlos Buendía prepara una serie de trabajos con los que le gustaría montar una exposición con colaboraciones con algunos de los creadores de Jaén. Pero su apretada agenda no se queda ahí, porque después de haber trabajado con Beatriz Luengo en el mundo de la música, está inmerso en un proyecto con un cantante que además de amigo lo admira como profesional y que le hace mucha ilusión. Habrá que esperar a verlo.

—La verdad es que tengo muchos proyectos y espero que todos lleguen a buen puerto.

Y mientras lo hace, Carlos Buendía seguirá pensando en ese millón de cosas que quiere hacer y que por falta de tiempo están aparcadas.

—Siempre hay algo que se te ocurre que podrías y quieres hacer, pero, espinita clavada, ninguna.

MODAADNJAÉN

—Fue una experiencia maravillosa, enriquecedora, estimulante y necesaria.

Todo el que conozca un poco a Carlos Buendía sabe que es un firme defensor de su tierra. No solo de Linares, la ciudad que lo vio nacer, sino de Jaén y Andalucía. Por eso, experiencias como ModaADNJaén, que tuvo una de sus paradas en el distrito minero, le parecen “sencillamente genial”.

—Somos muchos jienenses los que estamos en primera línea en el mundo de la moda a nivel nacional e internacional y hubiera sido una torpeza no juntarnos.

Muchos ni tan siquiera se conocían. Y los que sí, se habían visto en Madrid pero desconocían que eran de Jaén.

—!Ha sido un gran descubrimiento! Es alucinante que seamos tantos.

Fotógrafos como Rosa Copado, Pedro Aguilar o Fernando Bayona. Diseñadores de moda como Euphemio Fernández, Leandro Cano, Moisés Nieto, Felicidad Perea y muchos mas. En ilustración, Jimmy Millán y Tíscar Espadas. Modelos como Lourdes Fernández o Curro Coronel y sus maravillosos sombreros, Inmaculada Vergara y sus complementos, Nadadora Swinwear y su moda de baño. Carlos Buendía los quiere nombrar a todos, aunque sabe que se le olvidan algunos y pide perdón de antemano.

—Los nombro porque me parece crucial que la provincia se familiarice con estos nombres.

#YOCREOENLINARES

—No tenia pretensión absolutamente de nada.

Carlos Buendía estaba en la estación de Atocha, en Madrid, esperando el tren para ir a Linares, justo ese fin de semana que ModaADNJaén aterrizaba en su ciudad natal. Mientras esperaba, confiesa que se sentía realmente emocionado e ilusionado. Se iba a encontrar con colegas de profesión y amigos en Linares justo en el momento en que, como él mismo confiesa, “las cosas no están demasiado bien”. Mientras esperaba escribió un texto de reflexión sobre sus sentimientos. Lo colgó en las redes sociales y surgió #YocreoenLinares.

Ha sido capaz de reunir a todos los linarenses relacionados de alguna manera con el arte, la cultura, la gastronomía y el deporte en torno al hashtag. El grafitero Belin, el también diseñador Curro Coronel, el cocinero Juan Carlos Trujillo, la actriz Petra Martínez, el futbolista Francisco Pérez Pérez, ”Chico”, o el campeón del mundo de bike trial Juan Francisco López, entre una larga lista de nombres ilustres. Y una de sus ilustraciones abandera un movimiento que sacará a la calle a los linarenses el próximo 14 de septiembre. Carlos Buendía ha logrado lo que parece casi imposible: ser profeta en su tierra y de su tierra.

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