Ayuntamiento de Jaén.
Ayuntamiento de Jaén.

Me hallaba seco de ideas esta semana, sin jugo hasta hace un par de horas. Pero he de escribir mi artículo quincenal, y voy a escribir mi artículo quincenal ayudado por lo que le leí una vez a nuestro paisano Antonio Muñoz Molina, que afirmaba que escribir en el Diario de Granada le había enseñado a escribir con regularidad y disciplina, con límites fijos. Es un pensamiento algo simplón pero es una verdad como un templo, que es, a su vez, una frase hecha que no sé si sustituiré cuando ponga el punto y final a este artículo. Y es que estar falto de ideas, tener el seso seco para escribir sobre algún tema, yo lo soluciono yéndome a dormir la siesta con un papel, un lápiz y una intención en las mientes: que mi despertar traiga un asunto sobre el qué escribir. Y así, mientras cierras los ojos, sabes que cuando despiertes aparecerás con una margarita en la boca. Y no suele fallar; ahí está la idea. Tengo otro método, por si falla el de la siesta, más expeditivo: colocarte los auriculares y escuchar alguna pieza «detonante» de Bach, Haendel o Telemann. Esto sí que nunca falla.

Y de aquellos barros, estos lodos; y de esta siesta, esta idea escrita entre garabatos sobre el papel. La noticia la publicó este periódico el viernes pasado. La releo ahora y exclamo: «¡Cuate, aquí hay tomate!: «El Ayuntamiento encarga un informe para corregir su “desfasada” organización». Gracias, Javier Esturillo.

Veinte mil euros del ala. Veinte mil euros, hay que verlo así, paisano, que vamos a soltar encima de la mesa para descubrir por qué la relación entre el «trabajo desarrollado en y desde el Ayuntamiento de Jaén» no redunda ni repercute ni transforma «la ciudad de Jaén». Esa es la primera conclusión que puedes extraer; y quédate tranquilo, o no. Vamos a pagar esa cantidad de dinero —a mí no me escuece si de verdad va a servir— para descubrir qué pasa, por qué el trabajo de mil cuatrocientos empleados no repercute en la ciudad de Jaén como debiera. Esa es mi lectura. Y esta mi pregunta: ¿por qué tu trabajo, trabajador del Ayuntamiento de Jaén, no repercute como debería en la ciudad de Jaén? ¡Cuate, aquí hay tomate!

Quizás haya que empezar a pensar que parte del déficit de gestión de la ciudad no solo se deba a sus veintisiete concejales, sino al desfasado sistema de organización laboral en el que se encuentran los trabajadores y empleados del Ayuntamiento de Jaén.

Y quisiera subrayar, antes del punto y final, que en el cuerpo de la noticia hay una frase que me hace tilín: «La actual RPT (Relación de puestos de trabajo) está “desfasada” y no responde a las necesidades actuales del Ayuntamiento». «¡Desfasada!»; y pienso en Jaén. «Y no responde a las necesidades del Ayuntamiento». ¿Del Ayuntamiento? Vamos a hacer un cambio. ¿Por qué no sustituimos «Ayuntamiento» por «Jaén»? Hecha la sustitución, la frase es más rotunda y quedaría así: «La actual RPT está “desfasada” y no responde a las necesidades actuales de la ciudad de Jaén». Mejor, ¿verdad?

Si hurgas en la noticia podríamos empezar a descubrir las claves de por qué Jaén permanece en un status quo sempiterno. Ojalá afloren las consecuencias (y que sea rápido) que desvelen por qué la transmisión entre el Ayuntamiento de Jaén y la ciudad está oxidada, es ineficaz y lenta. Ojalá se descubra el porqué de la parsimonia para los asuntos urgentes de esta ciudad, el porqué de tanta agua atrancada que no fluye y que empieza a oler mal. ¿Por qué la fluidez y la eficacia con que sé que trabajas, trabajador del Ayuntamiento de Jaén, no se plasma en la ciudad a la que te debes y te ha contratado? Si el trabajo de mil cuatrocientos veintisiete trabajadores no transforma Jaén, ¡cuate, aquí hay tomate!

Blumm además de escribir para Lacontra escribe en su blog.

Comments

comments

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here