Ella es repartidora en moto. Trabaja en un municipio jiennense de algo más de 20.000 habitantes. Dice que todo fue a menos en su empresa, Correos, desde hace un par de años. La plantilla ha menguado, y los trabajadores sufren ahora las consecuencias: tienen que ir a recargar paquetes y correspondencia cuatro o cinco veces al día para cumplir con las entregas. Agobio, estrés. Mucho volumen de trabajo. Poco personal.

Ella denuncia la situación desde el anonimato, como todos los trabajadores de Correos consultados por este periódico. Los organizaciones sindicales aseguran que la situación es “caótica”. Es posible que en 2018 haya movilizaciones. UGT y CC OO coinciden: la reducción de la partida presupuestaria para financiar el servicio postal universal ha propiciado el desmantelamiento progresivo de la empresa pública. Esa reducción en dos ejercicios consecutivos ha pasado de 180 millones de euros a 60, la cifra que se prevé para el ejercicio que viene. Según UGT, la cantidad necesaria para garantizar estabilidad oscilaría entre los 200 y los 230 millones.

TRABAJADORES SIN ACEITUNA Y SIN VACACIONES

Una práctica común entre los trabajadores de Correos de Jaén era hacer coincidir parte de sus vacaciones con la recolecta olivarera. Así complementaban ingresos. Este año no ha podido ser para al menos 20 empleados, según los datos de CC OO. Algunos las tienen pospuestas para los próximos meses.

La coyuntura en Navidad explica en cierta medida que las directrices hayan sido evitar los descansos justo ahora, cuando el aumento de la paquetería es del 300 por ciento. “El caos existe en Correos. Y no se debe solo a que ahora sea Navidad”, explica Francisco Arjonilla, secretario provincial del sector postal y de AGE de FeSP-UGT Jaén. “También hay empleados que aún no han podido tener los días para asuntos propios”, apunta.

Las organizaciones sindicales aseguran que la decadencia acumula tiempo y advierten de que no se puede maltratar un servicio público. No se puede privatizar, vienen a decir.

“HACE FALTA MÁS PERSONAL”

Si la repartidora consultada por este diario pudiera aportar una medida para mejorar la situación, la haría efectiva al instante. Contratación. “Hace falta personal. Antes había un empleado destinado para paquetes urgentes. Yo haría dos líneas: una para paquetería y otra para correspondencia. No es nada nuevo. Existía antes”, asegura la repartidora.

Un jefe de oficina de un municipio de Jaén —está obligado a hablar desde el anonimato— señala que la valoración de los sindicatos es desmedida, y que el trabajo, en su ciudad, se lleva a cabo sin grandes obstáculos. “No es para tanto. Todo está saliendo al día”, dice y corta la conversación telefónica.

Quienes trabajan a pie no viven precisamente una jornada sencilla. “Cuando repartes en un carro 50 ó 60 paquetes al día te acaba afectando a la salud”, asegura Salvador Moriano, secretario provincial de Correos de CC OO y cartero, ahora en excedencia.

El carro sigue siendo el método más empleado por los repartidores a pie.
El carro sigue siendo el método más empleado por los repartidores a pie. Fotos: Fran Cano.

Los sindicatos y algunos trabajadores apelan a la necesidad de modernizarse. La paquetería es el servicio estrella porque internet llegó para siempre. La compra a través de la Red va a más y cada artículo adquirido necesitará un paquete para llegar a casa por mucho que evolucione la tecnología. “Hay falta de medios. Le pedimos a Correos que se adapte a la compra on-line. Cada compra genera un paquete que termina por saturar a las oficinas”, remarca el sindicalista del ámbito en CC OO.

Juan Flores, empresario jiennense y gestor de Manualidades Flores, asegura que su comercio nota el impacto de Papá Noel a partir del mes de octubre, cuando se duplica el volumen de paquetería. Y solo es el principio: en diciembre el ascenso se cuadruplica.

El jiennense, afincado en la capital, ha constatado un auge del e-commerce notable en los últimos tres años. Lo ha valorado también en la competencia, de modo que ha alterado su estrategia para vender.

Correos es una de las cinco agencias con las que trabaja Manualidades Flores en el ámbito de la paquetería estándar. “No hemos notado incidencias reseñables en el reparto. Ahora solo hay algunas puntuales. El problema de Correos, a mi entender, está en las delegaciones”, advierte.

 

PRECARIEDAD EN CIUDADES Y ENTORNOS RURALES

Alcalá, Jaén, Andujar, Torredelcampo, Úbeda, Baeza, Alcaudete y Villanueva del Arzobispo son casos de municipios que viven situaciones de retrasos en los repartos, según indican las organizaciones sindicales. “Hay muy mala planificación”, subraya Arjonilla.

CSIF emitió un comunicado para afirmar que Cazorla había perdido el 40 por ciento de carteros en los últimos años. También había problemas por la acumulación de envíos dada la falta de personal.

La atención deficitaria del servicio postal a las pedanías, como El Molar, ha generado inquietud en el Ayuntamiento de Cazorla. Antonio José Rodríguez, alcalde, confirma que esa preocupación llevó a tratar el asunto en pleno municipal. “No hemos recibido quejas de vecinos, pero sí que nos preocupa que el servicio se pueda dar desde un planteamiento diferente”, señala el regidor a Lacontradejaén.

Las pedanías ya vivieron una situación similar hace dos años. La última actuación que hizo el Ayuntamiento vinculada con Correos permite, desde hace un año, el reparto en el Polígono Industrial, alejado del núcleo urbano. Una inversión de 2.000 euros bastó para que los empresarios reciban desde entonces correo postal.

En Sabiote el horario de atención al público de la oficina se ha reducido a solo dos horas, según apuntan desde el PSOE.

Una mujer que trabaja de cartera en otro municipio con menos de 3.000 habitantes admite que los recursos van a menos y que la privatización de la empresa pública parece encaminada.

El reparto en zonas rurales tiene ventajas y desventajas. La tranquilidad en pueblos no problemáticos permite organizar el trabajo con autonomía. ¿La parte mala? No hay medios propios. “Si un día utilizo el coche porque tengo que cubrir una parte del pueblo donde es más difícil ir a pie, el gasto en gasolina lo pago yo”, cuenta a este periódico. Inconvenientes menores son la ausencia de buzones y de números en algunas casas.

El reparto a pie implica distribuir en varios días la cobertura global de los municipios. Foto: Fran Cano.
El reparto a pie implica distribuir en varios días la cobertura global de los municipios.

Hasta en las localidades pequeñas la paquetería supera con holgura al servicio de correspondencia. “Tenemos más paquetes que cartas, y en términos de recursos no se ha equilibrado”, sostiene. El impacto de la Navidad es igualmente notorio. Volvemos a las bondades de la compra clic.

“ES UN DESMANTELAMIENTO SILENCIOSO”

El caso Correos ya ha motivado reacciones desde la política. José Latorre, secretario de Política Municipal del PSOE de Jaén, cuenta que su grupo aún recaba datos para saber exactamente a cuántos trabajadores de la provincia les afecta la situación. Señala que desde el Gobierno no fluye la información sobre este asunto. Su diagnóstico coincide con el de los sindicatos: “Es un desmantelamiento silencioso de una empresa pública por parte del Ejecutivo. La gente tiene que recibir el correo durante al menos cinco días a la semana”, manifiesta.

Latorre coincide además en la necesidad de que la empresa se diversifique para adaptarse a los nuevos tiempos. “Navidad es el mejor ejemplo: la gente compra por internet y los paquetes tienen que llegar”, ejemplifica.

El socialista condena la sobrecarga de trabajo “brutal” de los trabajadores, quienes tienen el convenio colectivo estancado desde el año 2013, con los sueldos congelados.

Latorre llama la atención sobre los efectos que tiene la coyuntura en el mundo rural. “Hemos presentado mociones en los ayuntamientos para que el Gobierno tome cartas en el asunto”, expone. A su juicio, hace falta un volantazo urgente en la gestión.

La previsión de las organizaciones sindicales y del PSOE es que el número de oficinas que cerrarán o menguarán su horario de atención irá en aumento. El correo aún llega, pero, lamentan, lo hace a costa de la salud y de las condiciones laborales de cientos de empleados. Y con mucho menos respaldo económico del Estado.

Vídeo: Esperanza Calzado.

Comments

comments

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here