Leo Messi, en un entrenamiento. Foto: Twitter Fútbol Club Barcelona.
Leo Messi, en un entrenamiento. Foto: Twitter Fútbol Club Barcelona.

Las semifinales de la Copa del Rey traen a la memoria aquellos tiempos en los que el fútbol se emitía mayoritariamente en abierto

—No tiene compañero. Con lo chiquitillo que es y cómo se va de todos. Es buenísimo.

Me habla el Vecino mientras se toma el café cortado.

Me habla de Messi.

El Vecino ha disfrutado viendo al que considera el mejor futbolista de la historia jugar las semifinales de la Copa del Rey contra el Valencia.

—Yo no soy muy fanático del fútbol, pero sigo al Barcelona.

Y en el penúltimo duelo de su equipo en la Copa, el Vecino ha podido ver a su equipo sin pagar un céntimo, desde casa. Ida y vuelta. Dice que no le gusta ver el fútbol en los bares. Que eso de estar dos horas bebiéndose un cerveza no le convence.

La Copa en abierto, como siempre es la final, crea la ilusión de que el fútbol es gratis. Nunca lo fue, pero que a veces pongamos la TDT y disfrutemos de los mejores jugadores en los mejores partidos son excepciones cargadas de nostalgia.

Antes teníamos las autonómicas. Aseguraban que al menos el partido del Madrid o del Barça sería en abierto los sábados. En Canal Sur vimos aquel gol de Ronaldo al Compostela celebrado a pie de campo por Robson y Mourinho.

Poco a poco, las televisión por cable fue conquistándolo todo, desde el domingo de Liga hasta la fase de grupos de la Champions y el primer emparejamiento de la Copa. Nos quedaban solo los amistosos, que en los últimos años son en horario de madrugada.

—Es que se va de todos. Y parece hasta buena gente.

El Vecino sigue con Messi.

Hoy no lo verá.

Quizá las gradas más pacatas deberían adaptar ese cántico machista y mezquino a un deseo más interesante para los aficionados al fútbol: Messi es de todos.

Comments

comments

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here