Nos tomamos el café con la noticia publicada en lacontradejaen.com de los cambios decretados por el alcalde de Linares que suponen el cese en las competencias del que ha sido el primer teniente de alcalde, concejal delegado de Economía y Hacienda, Patrimonio, Contratación y Seguridad Ciudadana, Luis Moya, y de Pilar Parra, concejal de Fomento, Empleo y Universidad y vicepresidenta de la Diputación Provincial.

A nadie ha sorprendido esta decisión que era esperada desde hace tiempo, concretamente desde que algunos concejales del equipo de Gobierno cruzaran el charco para bajarse de la candidatura que Juan Fernández iba a presentar para renovar un nuevo mandato en la Secretaría General del PSOE local para subirse, como remeros, al barco que, desde Sevilla, subía Guadalquivir arriba, capitaneado por Daniel Campos con Manuel Rodriguez Méndez como timonel, marcando el camino.

Sabido es que la convivencia después de las “traiciones” no era agradable en la casa consistorial y que mucho ha tardado Fernández en dar un personal golpe de timón para dejar bien claro que el alcalde es él y que, como tal, dentro de sus competencias están las del nombramiento del personal de confianza en el equipo de Gobierno. Así ha quedado patente con el reparto de concejalías a Joaquín Robles, y a Carmen Dominguez (Sanchista que ha quedado en territorio de nadie) contando con algunos otros apoyos como el de la concejal de Turismo Mabel Selfa que de esta manera se consolidan como personas de confianza del primer edil.

Error estratégico importante sería incoar expediente sancionador a Fernández por parte del PSOE. En la tarde de ayer la Ejecutiva socialista se reunía con carácter urgente y extraordinario para que sus componentes pudieran escenificar su derecho al pataleo y al enfado pero……nada más. “Incumplimiento estatutario por no consultar al partido”, esa es la justificación que van esgrimir Campos y Rodriguez MÉndez, junto con la “nueva” Ejecutiva para que el aparato sancione al alcalde. Repito, como dije antes, que las facultades de nombramiento de los cargos en el Gobierno municipal son competencia del alcalde, guste o no guste a sus compañeros. Craso error del PSOE sería iniciar ahora procedimientos sancionadores, Linares ni se lo merece ni se lo puede permitir. Lamentándolo mucho, tal y como están las cosas, el matrimonio Juan Fernández, ejecutiva del PSOE se rompió hace unos meses. Y, aunque divorciados, ese matrimonio está condenado a seguir compartiendo casa, con las tensiones y dificultades que ello implica.

Los cambios en los cargos de máxima confianza no suponen la salida de ningún miembro del Grupo Socialista en modo alguno, lo que implica que la tarea de Gobierno debe continuar como hasta ahora en que el PSOE ha encontrado apoyos importantes con los cinco concejales no adscritos para temas de importancia como es la aprobación de los presupuestos.

A los ciudadanos nos importa sobre todo que las crisis internas de los partidos, en este caso el socialista, no afecte a las decisiones que en ámbitos superiores se puedan adoptar en beneficio de la ciudad.

Está claro que el Ayuntamiento seguirá prestando los servicios en el ámbito de sus competencias y que estos cambios no deben afectar en modo alguno a los mismos, porque los funcionarios continuarán desarrollando su labor día tras día.

Ahora bien, cierto es que las decisiones que pueden afectar de manera importante al futuro de Linares, se adoptan en Sevilla y en Madrid. La tarea la tienen encomendada quienes tienen canal directo de diálogo con el gobierno de la Junta de Andalucía y ahí nos encontramos con la delegada del Gobierno, Ana Cobo, y con el actual secretario general del PSOE en Linares y futurible candidato a la alcaldía, Daniel Campos. Ellos deberán continuar defendiendo lo que los ciudadanos venimos demandando desde septiembre.

Aún queda más de un año para finalizar la actual legislatura y las fuerzas dentro del Ayuntamiento seguirán de la misma manera que están en la actualidad (salvo giros inesperados a nivel interno que tampoco interesan al PSOE). Otra cosa es la batalla y los codazos que habrá para conformar candidatura entre los socialistas. Daniel Campos tiene una importante encrucijada, o dejarse llevar por las directrices que impongan los viejos pesos pesados del partido o apostar por un cambio radical y, con el apoyo de Díaz, buscar una renovación y luchar por dotar de personalidad propia su candidatura a la Alcaldía. Es tiempo del juego de tronos y donde el peso de intereses de las distintas familias serán parte destacada e importante de las estrategias que se quieran adoptar.

Los ciudadanos seguimos, no sin cierta preocupación, los movimientos. La inestabilidad no es buena para ningún gobierno, pero, de momento, el equipo de gobierno sigue manteniendo los mismos apoyos que tenía hasta ahora. La disciplina de voto será importante.

Los ciudadanos exigimos que en los temas fundamentales para la ciudad estén todos de acuerdo, lo dijimos el 14S y lo seguimos diciendo hoy 12 de enero. Nosotros no hemos variado un ápice nuestra percepción de la realidad social.

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