Vista de la Fernandina a mediados de septiembre.
Vista de la Fernandina a mediados de septiembre.

Organizaciones alertan del problema de la sequía para el olivar mientras que el agua embalsada cae hasta el 27,9%

No hay lluvias a la vista y eso preocupa cada vez más. Quita el sueño a las organizaciones agrarias y los partidos políticos empiezan a reclamar medidas. La sequía no está declarada oficialmente pero lo cierto es que el olivar se resiente; el estrés hídrico pasa factura. El olivar de secano empieza a ver cómo se desprende su fruto, lo que amenaza la producción de la próxima campaña. Lo mismo que a los embalses que, según el último parte de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, están al 27,9% de su capacidad.

La portavoz de Agricultura del PSOE en el Senado, Elena Víboras, ha recriminado a la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, la falta de iniciativa del Gobierno para atajar el problema de la sequía. Le ha pedido que otorgue ayudas directas a un sector estratégico. “Da de comer a la población, mantiene el medio ambiente y fija la población en el medio rural”, apunta. Durante la sesión de control, Víboras lamentó que se está viviendo “la peor racha de sequía en los últimos 20 años” y se refirió a la preocupación de los trabajadores del campo por esta falta de agua.

ASAJA

Por su parte, Asaja alerta que la aceituna de los olivares jienenses está acusando gravemente el estrés hídrico. Lo certifica con dos imágenes en las que se puede observar cómo ha evolucionado el fruto del olivar en dos fincas muy cercanas de la Campiña Norte, una de ellas con riego y la otra de secano.

“La falta de precipitaciones es manifiesta y, de seguir así, podría dañar gravemente una cosecha que, si bien afrontó una buena floración y cuajado, no está evolucionando como se esperaba por la falta de agua”, alerta Asaja.

UPA

A finales de agosto, Cristóbal Cano Martín, secretario general en UPA-Jaén Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Jaén, ya advirtió que las últimas lluvias, que alcanzaron los 30 litros por metro cuadrado en la zona sur de la provincia, y entre 10 y 15 litros en la campiña, no iban a paliar la sequía que sufre el campo y los pantanos. “Luvias que se esperaban con gran expectación y que, finalmente, han sido escasas, por lo que no mejoran el déficit hídrico que atraviesan nuestros cultivos, especialmente el olivar”, lamentó.

Además, ha participado en la segunda cita de la Mesa de la Sequía convocada por la Diputación Provincial de Jaén para abordar la delicada situación del campo debido a la falta de lluvias. Han dado su visión del regadío y del aprovechamiento del agua. “Un recurso cada vez más escaso debido a la falta de precipitaciones que sitúa al campo jiennense, y en especial al olivar, en un momento muy delicado”, asevera.

Mesa sequía Jaén.
Mesa sequía Jaén.

COAG

Coag ya alertó, hace unas semanas, de que la poca lluvia caída el olivar se encuentra ya con pérdida de aceituna, alguna de la cual se está cayendo. Según explica, el de secano se está despojando de parte de su fruto, ya negro. “Podemos hablar ya de pérdida de cosecha debido a la falta de agua. La situación es límite y podría agravarse aún más si no llueve en septiembre, con una reducción en la producción de la próxima campaña, que se preveía ya media”, avisó. Pero también advierte del de regadío. Pone sobre la mesa el hecho de que no pueden regar en algunos casos debido a que dependen de ríos y acuíferos deficitarios. “Por ello, este problema es aún más escandaloso, limitándose el uso del agua precisamente a aquellos agricultores que están haciendo un uso más eficiente de la misma”.

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