No hay olas, pero sí un atractivo movimiento del agua que se arrima a una y otra orilla por el viento. Tampoco hay sombrillas apiñadas, ni los guiris se parten los tobillos por correr a por una tumbona. Hay tranquilidad, niños, jóvenes y familias enteras que para el verano ya le han cogido el gusto al agua dulce de embalses, ríos y pantanos, que sirve de desahogo cuando el calor aprieta y la playa “la de verdad, la de toda la vida” se aleja a kilómetros. Lo importante es disfrutar, y el gozo y el alivio son muy parecidos en las zonas de baño de Villacarrillo, Cazorla, Andújar, Villanueva del ArzobispoSantiago Pontones y Baños de la Encina a los que se dan en Alicante, Málaga o Cabo de Gata.

“Incluso mejor”, dice Juan Gutiérrez, linarense que acude al embalse de Baños de la Encina, el Rumblar y su playa del Tamujoso, “algunos fines de semana” a refrescar el cuerpo del calor sofocante de la ciudad de las minas. Aunque este año, tal y como revelan los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, este pantano, una zona habilitada para el baño, se encuentra bajo “mínimos”, a menos del 30% de su capacidad.

Embalse El Rumblar en Baños de la Encina.
Embalse El Rumblar en Baños de la Encina.

AUTÉNTICAS PLAYAS

En 2017, en la provincia de Jaén los bañistas tienen disponibles hasta nueve “playas” de interior. Eso, sin contar la piscina de Orcera, el ‘Bendito piscinón’ que ya, bromean los socorristas, atrae hasta el pequeño municipio de la Sierra de Segura a “tantos turistas como Torremolinos”. Pero los ‘ochentaypico’ metros de la piscina orcereña no se incluye entre las playas.

Sí están dentro de esa lista el mencionado Rumblar, en Baños de la Encina; el Charco de la pringue, en Villanueva del Arzobispo; el embalse del Encinarejo y el río Jándula, en Andújar; el arroyo de Los Molinos, en la Sierra de Segura; el Puente de las Herrerías y el río Linarejos, en el entorno natural e idílico de Cazorla; el río Aguascebas, en Villacarrillo, y el Charco de la Cuna, en Santiago Pontones. En este último aprovechan Juan Gutiérrez, Fran Sánchez y Dani Fuentes para darse un baño. “Nos gusta más ir a la playa, está claro, hay más movimiento, puedes conocer más gente y, vamos, que la playa es la playa. Pero venir aquí en grupo, con los amigos, tampoco está mal, el agua refresca igual”, bromea el joven linarense.

PARQUES NATURALES

Las nueve zonas de baño de interior componen una costa en Jaén que es un verdadero lujo para los vecinos de los municipios cercanos a estos espacios habilitados para el baño de personas y que, ante la imposibilidad de disfrutar de un pescaíto frito en un chiringuito de la playa, no desmerecen unas buenas “fiambreras” de ensaladas y demás comida resistente al sofocante calor. Y unas sillas de playa y el chiringuito está completo y sin masificaciones. Y quien lo prefiera, estas zonas también disponen de merenderos y zonas habilitadas para reuniones en familia en torno a manjares gastronómicos.

Pero estas no son las únicas opciones que pueden encontrar los bañistas de Jaén en la provincia con más playas de interior de toda la comunidad autónoma andaluza, casi todas dentro de los cuatro parques naturales con los que cuenta, porque el maravilloso entorno de fauna y flora que conforma el paisaje de estas playas permite actividades como el senderismo, deportes de riesgo o el alistamiento de la fauna única que habita los Parques Naturales de Despeñaperros, de la Sierra de Andújar, de la Sierra de Segura, Cazorla y las Villas y de Sierra Página. Todo, para que ir a refrescarse no sea la única opción.

Visitantes de El Tranco disfrutan de las actividades que ofrece esta playa de interior de la provincia. Foto: El Tranco
Visitantes de El Tranco disfrutan de las actividades que ofrece esta playa de interior de la provincia. Foto: El Tranco

OCIO Y DEPORTE

Porque en una provincia como la de Jaén, en la que las barcas a pedales de las playas turísticas parecen no tener sitio, sí son muchas las empresas que se dedican a los deportes de agua, como el kayak o el descenso de barrancos, actividades que se pueden practicar en algunos puntos del río Guadalquivir y en otras zonas de agua dulce y que suponen un plan perfecto para un fin de semana refrescante y, sobre todo, diferente en unas ‘playas’ poco comunes. O las rutas en piragua, tabla o barca a pedales por El Tranco, un embalse único, que, además, desde hace un año ofrece la posibilidad de pasear por sus aguas a bordo de un barco solar. Un aliciente que atrae a jiennenses y turistas hasta esta costa dulce de Hornos de Segura.

Y es que, por si fuera poco, la historia de estos lugares también se convierte en un aliciente más para que nadie pueda olvidarse de que en Jaén sí hay playas. Un claro ejemplo es el antiguo poblado del Encinarejo, lugar de residencia de todos los que trabajaron en la construcción del embalse iliturgitano. Así, a poco más de 20 kilómetros de la ciudad de Andújar se encuentra un espacio con especies animales de especial interés y protección, como el lince ibérico, el águila real o el águila imperial ibérica. Otras especies animales como jabalís, zorros, gamos o el conocido como buitre leonado, que pueden encontrarse merodeando por las zonas de poca actividad humana que envuelven las nueve playas de interior de la provincia.

LAS PRECIPITACIONES, DECISIVAS

Este año, al contrario de lo que ocurrió el año pasado con las aguas de la piscina natural de Mogón, “contaminadas” según las informaciones llegadas desde Europa, todas las playas de interior de la provincia se encuentran en un buen estado de salubridad. Así lo atestiguan las más de 40 visitas que los técnicos andaluces han realizado a estas zonas de agua dulce y en las que los resultados este verano de 2017 han sido siempre positivos. Un aliciente más para defender por todo lo alto la valía de estos espacios vacacionales diferentes, pero igual de refrescantes que las masificadas playas de las zonas turísticas.

El embalse del Encinarejo, en Andújar, es una de las nueve playas jiennenses.
El embalse del Encinarejo, en Andújar, es una de las nueve playas jiennenses.

Pero todos los sueños de verano de los que no pueden ir a diario a la playa pueden verse truncados por las escasas precipitaciones que componen el mapa meteorológico de la provincia. Así, tal y como revelan los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, los embalses de la provincia, estén o no habilitados para el baño, se encuentran por debajo de su capacidad. Muy por debajo. Tanto como que hace tan solo unos días, las autoridades alertaban sobre el bajo nivel del agua en los embalses de la provincia.  Así, el Rumblar, en Baños de la Encina, está en alerta por encontrarse a menos del 30% de su capacidad y la situación del Aguascebas, en Villacarrillo, hace tan solo unos días ya era prealerta. Dos zonas de baño autorizadas que pueden verse afectadas gravemente para los años venideros y que preocupan sobremanera, porque todos quieren seguir diciendo que sí, que en Jaén sí hay playa.

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