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"Esperamos que el verano nos dé aire a las agencias de viajes"

Por Fran Cano - Abril 25, 2021
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Belén Ramírez, de Alcalá la Real, es la gerente de la agencia La vuelta al mundo viajes, un negocio que está sacudido por las restricciones de movilidad y que espera la llegada del verano para al menos respirar. La empresaria ha dado un paso al frente en la representación del sector y ahora es la vocal de la provincia de Jaén de la Asociación Empresarial de Turismo Andaluz (Astea). Tiene palabras de gratitud para los políticos de todas las siglas que reman por el turismo y también crítica sin reparos a las administraciones, de las que espera un plan serio, centrado en las agencias de viajes.

La entrevista con Lacontradejaén es en el negocio de Belén Ramírez, una semana antes de que Alcalá la Real suspenda la actividad no esencial tras superar la tasa de 1.000 casos por cada 100.000 habitantes. Más obstáculos en el camino de la soñada recuperación económica.

—Qué momento para llevar una agencia de viajes.

—El momento es malísimo, pero la ilusión que tenemos de que esto pase y volver a reactivarnos sigue ahí.

—¿Por qué se animó a formar parte de Astea?

—Soy la vocal de Jaén de la asociación. Me llamó mi compañera María del Carmen Peralvo, que es la presidenta de la asociación, en noviembre del año pasado y me dijo que necesitaban un representante en Jaén. Al principio no me venía particularmente bien, pero después pensé que alguien tiene que tirar del carro. Si todos nos acomodamos en nuestros sillones y no damos el paso, la situación seguirá igual.

—La asociación nació en la pandemia, de modo que ha visto la luz en las peores circunstancias para el turismo en décadas. ¿Cuáles son las principales reivindicaciones?

—Astea nació en una situación muy mala, en plena pandemia, como dice. La idea era unificar a las agencias minoristas para que tuvieran representación frente a las instituciones públicas. Es cierto que hay asociaciones del ámbito más antiguas que Astea, pero creo que había muchas agencias minoristas que no se sentían muy identificadas con esas asociaciones.

Uno de los objetivos con las que nace Astea es denunciar el intrusismo. Es uno de los sectores donde más hay. También aspiramos a coordinar acciones de apoyo y promoción del sector. Y estamos, en definitiva, trabajando para aumentar la profesionalización.

—Cuando habla de intrusismo, ¿se refiere a operadores desde casa trabajando con un portátil?

—No, en las peluquerías, por ejemplo, se vendían viajes, como en los supermercados. Hay amas de casa que también se organizan para prepararlos. Las agencias de viajes pagamos por obligación de la Junta de Andalucía dos seguros al año. Uno es el de responsabilidad civil y otro, el seguro de caución. Hace tres años el Gobierno andaluz subió el aval del seguro de caución de 60.000 a 100.00 euros. La clientela tiene que saber que cuando contrata un producto en una agencia de viajes el cliente está totalmente respaldado por nuestros seguros. Nunca estarán desamparados.

"PEDIMOS UN PLAN DE RESCATE REAL; NO QUEREMOS LIMOSNA"

—Han sido desde Astea muy críticos con las ayudas, porque aseguran que todavía no llegan. ¿Qué piden en concreto al Gobierno de Andalucía?

—La junta de Andalucía ha sacado unas ayudas lineales de 3.000 euros por agencia que consideramos insuficientes debido a que nuestra caída de facturación es muy superior al 90%. Eso no es ni un balón de oxígeno ni un flotador. Tanto el Gobierno central como el autonómico nos han ninguneado al no ver nuestros problemas reales. Si nos quitan nuestra materia prima que es la movilidad y no podemos vender, nos tendrán que indemnizar, ¿no?

Nosotros no somos ni comercio ni hostelería. Nuestro negocio es totalmente diferente. Cuando cerramos el 14 de marzo del año pasado no empezamos a perder ese día, sino que arrastramos pérdidas desde el último trimestre del año 2019, porque es cuando se empiezan a materializar los viajes de 2020. Le hablo de billetes de avión que se vendieron, paquetes y una serie de ventas que suponen nuestro sueldo de esos meses y que tuvimos que devolver con la irrupción de la pandemia. Devolvimos parte de las ganancias que ya habíamos empleado en gastos como pagar a proveedores, suministros, seguros sociales y demás. Cuando cerramos, insisto, lo hicimos con miles de euros de pérdidas.

Nosotros pedimos un plan de rescate que sea efectivo y real. No podemos una limosna ni que nos den 200.000 euros por agencia. Queremos un pan de rescate real con la situación que estamos viviendo. 2020 se cerró muy mal y 2021 no tiene expectativas de mejorar.

—¿Ha llegado usted a pedir el cese de actividad durante la pandemia?

—Sí. En el cese de actividad estamos en torno al 90% de las agencias de viajes. Tenga en cuenta que nos han quitado nuestra materia prima, la movilidad. Nosotros no tenemos materia prima. Es como si al panadero le quitan el trigo, no puede vender. Eso nos ocurre a nosotros con la movilidad.

"LA GENTE TIENE GANAS DE DESEMPOLVAR MALETAS Y VIAJAR"

—Alcalá la Real, el municipio donde trabaja, está ahora cerrado. ¿Dónde pone el foco para seguir trabajando?

—Ahora mismo estamos pendiente del verano. Cuando la vacunación gane terreno y se abran los cierres esperamos que el verano nos dé algo de aire para empezar a vender. La gente tiene mucha gana de desempolvar maletas y viajar. Pero ahora no se puede. Nuestro foco de atención es el verano.

—El verano pasado hubo un momento en que parecía que el virus no existía. Recuerdo que viajé a Cádiz de vacaciones y tuve esa sensación también. ¿Fue positivo el verano de 2020?

—Fue regular. No podemos compararlo con otro verano anterior a la pandemia, porque fue totalmente diferente. Se hizo turismo nacional, sobre todo regional. Lo máximo que tuve yo en mi agencia fue clientes que se marcharon a Tenerife y a Mallorca. No tuve a nadie que saliera de España. Fue un turismo regional y nacional.

Quiero comentar algo en este punto: el bono turístico de la Junta de Andalucía para incentivar las pernoctaciones, que se ha aumentado hasta el 9 de diciembre del año 2021, está bien planteado, pero siempre y cuando se recupere la movilidad.

—Lo comentaba usted antes: ¿cree que la fecha del verano de 2021 puede ser halagüeña teniendo en cuenta la situación?

—Mis expectativas son que mejore y que la gente salga. El año pasado no tuvimos viajes de novios y éste, en cambio, ya tenemos tres fuera de España. Es cierto que los destinos lejanos y de mayor capacidad adquisitiva derivan en otros más cercanos y con cantidades menores, evidentemente. Esperamos que el verano nos dé aire para respirar, porque nos sentimos ahogados.

—¿La gente es responsable o nota ya cierto hartazgo con los protocolos?

—Mi opinión es que se ha criminalizado mucho a la hostelería, y yo sigo yendo a desayunar a los bares, porque hay que reactivar la economía. La economía no se reactiva estando en casa de uno. Hay que ser muy prudente, respetar los protocolos, pero también hay que ser solidarios con los vecinos que viven de los bares y del sector servicios. Yo creo que la mayoría de la gente sí es responsable. El problema es que pagan todos las imprudencias de algunos.

"ME QUEDO CON EL PERIODISMO SOCIAL Y EL CONTACTO CON LA GENTE"

—Usted fue corresponsal de su pueblo. Dicen que para escribir de tus vecinos hay que tener un punto de kamikaze.

—Totalmente de acuerdo. Mis dos etapas en Ideal me enriquecieron mucho. Fue un aprendizaje brutal y me gustó mucho trabajar en el sector periodístico. Es cierto que cuando escribía sobre mis vecinos a veces sonaba el teléfono y escuchaba: "Esto que has puesto no me ha gustado".

—O se los tropezaba en la calle. En Madrid es más complicado toparse con el diputado.

—Claro. Le pongo un ejemplo. Yo soy cofrade. Recuerdo que una persona me dijo: "Ten cuidado con las cofradías, que son muy tiquismiquis". Yo pensaba que con una cofradía no me iba a equivocar, pero pasó. Escribí una palabra que no debía de haber escrito y recuerdo que la gente se molestó. No obstante, la experiencia fue muy enriquecedora.

—¿Con qué se queda de sus etapas como reportera?

—Con el aprendizaje que tuve. Y con el contacto con la gente. La parte más institucional era la más fea, pero la parte social del periodismo es la más bonita. Hablo de entrevistas que hice con gente que, aun siendo del pueblo y estando cerca, no sabía que dominaban tanto sobre un tema. Sólo lo descubres cuando te sientas a hablar con el entrevistado.

—Lleva sin ejercer desde mayo de 2018, según me dice. ¿Echa de menos el periodismo?

—Pues desde aquel momento hasta 2019 no lo he echado de menos, porque no he tenido tiempo. La agencia me ocupaba 24 horas. Es cierto que el gusanillo siempre se queda.

—Una columna o algo...

—No me importaría (risas).

—Periodismo y turismo. Podrán tener vasos comunicantes, pero muy diferentes, ¿no?

—El periodismo y el turismo no tienen nada que ver. Cuando dejé el periódico en mi primera etapa fue cuando empecé a trabajar con la agencia. Y en esa época no lo echaba de menos, porque estaba con otras cuestiones. Ahora, como digo, no me importaría escribir algo.

"EL TURISMO SERÁ LA LOCOMOTORA DEL PAÍS CUANDO PODAMOS FUNCIONAR"

—Puede mandar un mensaje para ver cómo salimos de esta cuarta ola.

—Quiero hacer hincapié en que la gente vuelva a las agencias a reservar. Porque al final somos los vecinos. Tengo clientes de fuera y me enorgullece, pero es importante que la gente vuelva a la agencia. Es un bulo que internet sea más barato. Los profesionales estamos detrás a la hora que sea para solucionar cualquier problema.

Alcalá la Real es un municipio muy viajero, con seis agencias físicas y dos más online. Nosotros organizamos grupos con las asociaciones, que están deseando salir a la calle, pero la situación no lo permite. Remarco que los hoteles están cumpliendo de maravilla los protocolos del Covid-19. Y como decía antes no podemos echarles las culpas a los hoteles y a los bares, tenemos que ser responsables de nosotros mismos.

Por último, quiero decir que no sólo la Junta de Andalucía nos tiene abandonados, también el Gobierno central. No ha habido ninguna ayuda directa. Vienen once mil millones de euros de Europa para ayudas directas y las esperamos como agua de mayo. Veremos cuáles son los requisitos. Parece ser que lo gestionarán las comunidades autónomas. El Ayuntamiento de Alcalá la Real nos dio ayudas para los negocios y pudimos acogernos. Y con la Diputación de Jaén hemos firmado un convenio de colaboración para ser punto de información de las actividades de la Administración provincial. Se lo agradecemos, pero necesitamos que las administraciones nos apoyen. El turismo es muy importante para el producto interior bruto de España y será la locomotora de la economía cuando podamos funcionar. Pero para eso tenemos que estar vivos.

Y desde Astea queremos agradecer la ayuda brindada por Guzmán Ahumada, de Andalucía Adelante; por Manuel Gavira, de Vox; por Javier Carnero y Felipe López, del PSOE, y por Agustín Almodóvar, del PP.

Fotos y vídeo: Fran Cano.

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