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Miradas que son besos a El Abuelo en el Camarín de Jesús

Por Javier Cano - Marzo 12, 2020
Miradas que son besos a El Abuelo en el Camarín de Jesús
Un devoto contempla la imagen de El Abuelo durante el besapié. Foto: Javier Cano

El besapié ha comenzado a las nueve de esta mañana con la bendición de las estampas gratuitas que los devotos pueden besar y llevarse como recuerdo 

Ahí está, como siempre alrededor de estas fechas, sencillamente vestido, con el pie a un paso de los labios pero sin poder dejarle el beso que muchos preparan todo el año para él, El Abuelo, Nuestro Padre Jesús Nazareno, el de los Descalzos, el Señor de Jaén. Como siempre, sí, pero con una hermosísima y emotiva peculiaridad en su brazo izquierdo: "Las llaves nunca las ha llevado puestas en el besapié, pero este año se ha decidido que las lleve", aclara Rosa Garrido Cancio, vice hermana mayor de la cofradía. 

Sí, en este 2020 del coronavirus y el miedo al contagio esas llaves proclaman que, allá por 1681, Jesús pisó el hospital de la calle Josefa Segovia donde otra terrible epidemia fabricaba muertos y, desde ese mismo instante, la peste se esfumó. En gratitud, el Concejo de la ciudad decidió que colgaran eternamente de su brazo: "Pensamos que era oportuno, es una forma de pedirle a Jesús que también en esta ocasión haga que termine esta epidemia".

 La vice hermana mayor de la cofradía indica a una devota la distancia de seguridad que debe mantener. Foto: Javier Cano
La vice hermana mayor de la cofradía indica a una devota la distancia de seguridad que debe mantener. Foto: Javier Cano

Dicen que de todo hay que extraer lo positivo, y esta situación también lo tiene; a falta del tacto con el talón de la imagen, quienes se acercan al Camarín pueden situarse frente al Señor prácticamente a su misma altura, admirarle la belleza despacio, tenerlo a un palmo de distancia, besarlo con los ojos: "Llevo haciéndolo toda la vida, y este año no iba a ser menos", en palabras de Martín Lorenzo Paredes, un devoto que aplaude la decisión de los órganos de gobierno de la hermandad a la hora de impedir el contacto directo con la talla: "Acertadísima, es la decisión que había que tomar, máxime cuando en esa junta de gobierno hay gente muy preparada, incluso el hermano mayor, Ricardo Cobo, es médico". 

Como él, los hermanos Antonia y Juan Cárdenas han salido del templo reconfortados por la cercanía con Nuestro Padre Jesús y resignados ante la triste novedad de esta edición del besapié: "Lo veo normal, hay que prevenir, para ver a Jesús no hace falta tener que besarlo", declara Antonia. "Está muy bien, es una manera de evitar el contagio", suscribe Juan.

Son solo tres de los miles de devotos que se esperan en la vieja iglesia de San José entre hoy y el próximo domingo, cuando esta entrañable cita congrega en torno al Nazareno a gentes llegadas desde puntos de lo más dispares. De nueve de la mañana a una de la tarde, y de cinco a ocho en la franja vespertina (menos el sábado 14, cuando el horario se amplía hasta las once de la noche), componentes de los órganos de gobierno de la cofradía llevan "a rajatabla" las recomendaciones de las autoridades sanitarias. 

 Ángel Buitrago, colaborador de la hermandad, ofrece una estampa bendita a un fiel. Foto: Javier Cano
Ángel Buitrago, colaborador de la hermandad, ofrece una estampa bendita a un fiel. Foto: Javier Cano

"Los jiennenses están respondiendo bien, aunque en algunos casos no terminan de entender las medidas. Eso sí, en cuanto ven a Jesús se quedan impactados, es curioso, parece que pierden la noción de dónde están", apostilla la vice hermana mayor. Esta mañana le ha tocado a ella encabezar el grupo de responsables del besapié, indicar a los devotos la distancia de seguridad que deben guardar entre unos y otros, evitar que se formen aglomeraciones, repartir la preciada estampa bendita... "Esta mañana, antes de empezar, el capellán, Antonio Aranda, las ha bendecido, para que cada persona pueda besarlas y llevarse una", concluye Rosa Garrido.

Como es costumbre, la primera mañana de esta cita no ha resultado multitudinaria, no es día de colas aún. Queda todo un fin de semana por delante, cuatro jornadas para aliviar la psicosis con la mansedumbre que destila El Abuelo sobre su peana de flores.

 Una devota abandona el Camarín tras pasar ante la imagen de Jesús. Foto: Javier Cano
Una devota abandona el Camarín tras pasar ante la imagen de Jesús. Foto: Javier Cano

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