Cerrar Buscador
BIENVENIDO, MISTER TAKAHATA

BIENVENIDO, MISTER TAKAHATA

Por Esperanza Calzado - Mayo 05, 2018

Tiene 24,59 metros cuadrados. Es el despacho número 1, algo más grande que el salón de una vivienda relativamente amplia. No hay cojinetes, engranajes ni órganos mecánicos de transmisión, aunque la empresa que ocupa este espacio se dedica a la fabricación de componentes de automoción. Es Takahata Precision España S.L., la multinacional japonesa que ha revolucionado La Carolina. De momento, cuanta con un solar y una oficina en el Centro Andaluz de Emprendimiento. Su "incubación" no tiene fecha de inicio, ni de finalización. En su ficha, accesible a través de internet, solo consta como despacho "reservado". ¿Será allí dónde hagan las entrevistas de trabajo?

Es la pregunta del millón. En la perfumería, en el estanco, en la cafetería. Con tan solo mencionar la palabra japonés, al que está detrás del mostrador se le pinta una sonrisa en la cara.

—Dicen que hay que aprender inglés, pero poco más. ¿Usted sabe dónde tenemos que llevar el currículum?

El hecho de ser periodista y estar preparando un reportaje sobre la multinacional asiática alienta a algunos carolinenses a pensar que dispongo de información privilegiada. Que tengo la respuesta a las preguntas de una población ahogada por las tasas de paro y que ven en Takahata su esperanza. En marzo, la capital de las Nuevas Poblaciones contaba con 2.316 parados, 1.316 de ellos procedentes del sector Servicios, según los datos del Servicio Público Estatal de Empleo. En abril, bajó a 2.265. En un municipio de algo más de 15.000 habitantes, esta cifra supone un porcentaje significativo. Además, este desempleo afecta especialmente al sector femenino.

Aurelio Matiaci va a cumplir 58 años, está casado y tiene tres hijas. Lleva seis años sin trabajar, desempleado de larga duración. ¿Cómo se tomó la noticia de la llegada de Takahata?

—Con mucha alegría porque este es un pueblo donde estamos pasando una dificultad muy grande.

Desconoce qué requisitos harán falta para entrar, ni si por su edad tendrá oportunidad de hacerlo. Pero tiene claro que lo intentará, no puede hacer otra cosa. No quiere estar condenado a no tener una ocupación hasta que se jubile.

—No se sabe. Está callado. Todo el mundo está preguntando dónde hay que presentarse, dónde enviar el currículum. Pero bueno, está todo bien abrochado, eso lo sé de buena tinta.

Como él, muchos carolinenses confían en que se convierta en el Valeo de Martos. Evocan aquel sonido de sirenas de hace décadas que avisaba de la hora de la entrada a las fábricas. Las seis de la mañana y las calles eran un desfiladero de personas que acudían a su puesto de trabajo en un municipio que no sabe de agricultura sino de industria y de minería. Lo lleva inoculado en las venas. Es conocedor de que está más que preparado para la mano de obra que la multinacional japonesa necesita. Y no solo La Carolina, sino la comarca.

"ESTA ES UNA INVERSIÓN DE FUTURO PARA EL PUEBLO, PARA NUESTROS HIJOS"

Sobre todas estas inquietudes, preguntas y esperanzas es conocedora la alcaldesa de La Carolina, Yolanda Reche. Ella no se salva y también le preguntan sin cesar y no le sorprende. Recuerda cómo nacieron las conversaciones para lograr este fin. Fue a través de la Agencia IDEA, a la que, como otros municipios, remitieron información sobre el municipio y sus posibilidades.

—Nos pidieron información para posibles inversores hasta que nos comunicaron que Takahata tenía interés por Jaén y, entre otros municipios, querían conocer La Carolina. A partir de ahí, el trabajo es nuestro, municipal.

¿Qué se hizo? Lo primero, aprobar un paquete de medidas fiscales que beneficiara la inversión y el crecimiento del tejido industrial.

Desde entonces, han sido nueve las visitas en las que el Ayuntamiento ha intentado facilitarle toda la información, sinergia y complicidad posible para que se sintieran "arropados" y tomarán la decisión de quedarse. Fueron a la Universidad de Jaén, para conocer qué tipo de estudios se impartían y si son acordes a sus necesidades. Tantearon el nivel de inglés y un punto a favor de la capital de las Nuevas Poblaciones fue la disposición de una Escuela Oficial de Idiomas. Todo suma y, al final, funcionó. La inversión total se estima en un importe cercano a los nueve millones de euros.

—Les hemos enseñado el pueblo, contado nuestra historia, son conocedores de las dificultades que estamos pasando. En el momento que nos dijeron que sí, que vendrían, se produjo un cúmulo de sensaciones y la sonrisa no se nos borró de la cara en días. No es solo porque sea la guinda al trabajo de tres años de Gobierno, sino porque es un proyecto de futuro para nuestro pueblo, nuestros hijos, la comarca y para la provincia.

EMPLEO

Takahata está presente en diversos sectores para muy diversas aplicaciones como componentes de automoción, ofimática e informática, óptica, útiles del hogar o equipamiento médico. Las cifras del grupo en el año 2016 reflejaron unas ventas totales de 342 millones de euros y 4.727 trabajadores. Desde el punto de vista del producto, La Carolina albergará el primer establecimiento en el continente europeo dedicado, inicialmente, a la elaboración, diseño, desarrollo, fabricación y venta de componentes y piezas para automoción.

—Uno de sus clientes es Valeo, con quienes empezarán a trabajar. Pero tienen más, en Francia y en Alemania. Desde aquí quieren trabajar para toda Europa, tienen varias patentes y productos.

Pero no solo Europa, desde La Carolina también ponen los ojos en África.

El compromiso que tienen con Valeo es de empezar a fabricar a finales de año. Además, están captando otros clientes. Yolanda Reche cree que a la vuelta de vacaciones empezarán con el proceso de selección, en función de los perfiles que vayan necesitando. Es una suposición. Lo que sí es seguro es que la maquinaria ya la tienen encargada en Alemania. Además, los japoneses han contemplado la posibilidad de comprar una nave para empezar ahí y, poco a poco, construir la nueva en el solar adquirido en el polígono Martinón. ¿Cuántos puestos de trabajo se generarán? No lo sabe, nos dice. Tampoco dónde hay que mandar el currículum, ni siquiera el perfil de personal que necesita.

—Se lo he preguntado también y la respuesta es tantos como sean posibles. Empezarán con el personal necesario para los pedidos acordados hasta final de año e irán creciendo en función de la producción.

Pero, para hacerse un cálculo, la fábrica de Takahata que menos empleados tiene son 200. Hay quién dice que en La Carolina serán 300, otros que 600 directos, pero todo son rumores. Lo que le ha pedido el Ayuntamiento es que siempre que haya que contratar a alguien sea de La Carolina y de su comarca, salvo que requieran de un perfil muy cualificado del que no se dispongan candidatos.

—Ese es el objetivo principal. Hay mucho desempleo y tenemos que darle una salida a la gente joven de este pueblo, pero también a la no tan joven que todavía está en una edad productiva. Ellos no ponen límites de edad. Y mujeres, nuestro objetivo es que encuentren trabajo en esta fábrica porque, además, entre el 60 y 70% de sus plantillas son femeninas. Y no podemos olvidar que tenemos unas tasas de desempleo femenino muy altas.

De momento, lo que Takahata ha hecho es despertar el interés de otras empresas, posibles auxiliares, que ya están preguntando por naves. Pero no solo eso. Ha conseguido que el nombre de La Carolina esté en el mapa y se convierta en un atractivo.

OFERTAS DE EMPLEO QUE NO SON CIERTAS

En cuanto se supo la noticia, que ellos ya conocían por rumores, el grupo municipal del Partido Popular publicó en las redes sociales su felicitación y adelantó una cifra de puestos de trabajo: 600 directos y 400 indirectos, algo desmentido por el Ayuntamiento, además de considerado una “irresponsabilidad”.

—No me lo inventé, lo ha dicho el Partido Socialista.

Su presidente local, Francisco Gallarín, está "expectante".

—Entendemos que la política que se puso en marcha en 2010 de promocionar el pueblo, y que se ha seguido haciendo, en mayor o menor medida, ahora da sus frutos. Estamos encantados de que vengan a La Carolina.

Espera que la implantación se materialice y estarán "vigilantes" para que "quien entre a trabajar no sea un intercambio de cromos". Más allá de este aspecto, al que avisan que prestarán mucha atención, la alegría es palpable y muestra su apoyo "incondicional" para que Takahata y cualquier otra empresa abra en La Carolina.

A él también lo paran por la calle y también le envían mensajes preguntando dónde se debe mandar el currículum.

—No lo sabe nadie, yo tampoco.

Una vez lanzada la cifra, las ofertas de trabajo amparándose en ella han corrido como la pólvora.

—Se necesitan 600 empleados para la nueva fábrica de Takahata en La Carolina.

Es el enunciado del portal El Trabajador, uno de los tantos que utilizan el reclamo del clickbait o ciberanzuelo para ganar visitas. ¿Qué hay de real en esas ofertas? Poco o nada. El anuncio dice: "Si estás en situación de desempleo infórmate de los requisitos para poder mandar el currículum y no pierdas el tiempo, porque los puestos son limitados y se prevé bastante afluencia de solicitudes para cubrir las plazas. Las plazas hasta ahora mencionadas como necesarias, son de construcción, limpieza, operarios de línea, personal al cargo, ingenieros, transportistas, y un largo etcétera, hasta llegar a cerca de los 600 puestos de empleo". En Actualidad Empleo van un poco más allá y cifran la oportunidad en 1.000 trabajos. Como estas dos, las ofertas circulan por la red, tanto de empleos directos como indirectos, pero sin concretar, sin decir un puesto, una retribución, una categoría profesional... Ni tan siquiera un teléfono o un mail de contacto.

En La Carolina saben que estos portales no son la puerta de acceso y que esas ofertas obedecen a una campaña de márketing. Tal vez el que no sea de la provincia de Jaén sí puede caer en la tentación de creerlo o de "entrar" al enlace para ver cómo acceder al puesto de trabajo. De momento, toca esperar con la esperanza de que las raíces alemanas de las Nuevas Poblaciones se tornen en un mestizaje asiático.

¿CÓMO LUCHAR CONTRA EL PARO?

Víctor Manuel Medina es portavoz del grupo municipal de IU en el Ayuntamiento de La Carolina. Confía en que se pongan a trabajar cuanto antes porque el municipio necesita "como agua de mayo" los puestos de trabajo. De tanto en tanto visitan el polígono y, de momento, solo está el cartel.

—Hay muchos vecinos que se han tenido que ir de La Carolina por la situación que vivimos así que imagínese, la expectación es muy grande e ilusiona mucho a la población.

Al igual que el PP, IU está expectante ya que, como explica su portavoz, no es la primera vez que empresas han anunciado su implantación y que después se han ido.

—Mucha precaución pero, por supuesto, muy contentos con que se generen puestos. El tema único que nos preguntan tanto en la sede como en el grupo municipal es con quién hay que hablar o dónde llevar el currículum. A día de hoy, oficialmente todavía no se nos ha dicho.

¿Cómo poner freno a la sangría laboral? ¿La ITI es la vía? Víctor Manuel Medina cree que es una manera más pero que no va a ser la solución definitiva. Lo que reivindica su partido desde hace años en el Parlamento andaluz es la reindustralización de la Nacional IV que venga del Gobierno central y de la Junta de Andalucía. Hasta Bruselas fueron a pedirlo también.

—Para La Carolina, que venga Takahata pasa una vez. Lo que tenemos que hacer es fomentar desde las distintas administraciones el cooperativismo y la economía social, donde se creen puestos de trabajo de calidad.

Recuerda que el autónomo es el que menos ayuda ha recibido y es el que en época de crisis ha logrado sustentar al municipio.

Quien tampoco puede ocultar su alegría es Antonio Rodríguez, del Partido Independiente de las Nuevas Poblaciones.

—Si esto llega a buen fin, va a ser una lotería para La Carolina. Somos un pueblo industrial y este es un paso muy importante. No solo por la creación de puestos de trabajo, que en principio se dicen unos 300, sino por la oportunidad de negocio, por ejemplo, en los comercios, que están machacados.

Para Rodríguez, la gestión del equipo de Gobierno ha sido importante para que Takahata se quede en el municipio y no se haya marchado a otros que sonaban como, por ejemplo, Linares.

El concejal se ha informado de la solvencia de la empresa y está convencido de la repercusión favorable que tendrá. Es cuestión de tiempo y paciencia.

Más allá de 300, 600 o 50 puestos de trabajo, una esperanza, con muchas precauciones y sin lanzar campanas al vuelo, renace en la capital de las Nuevas Poblaciones. Tras un día de entrevistas, esta redactora vuelve a pasear por sus calles, a hablar con algunos vecinos y con empresarios. La sensación es la misma: hace mucha falta. El gigante japonés supone la floración de un municipio. No por lo que genere por sí solo, sino por todo lo que se cree a su alrededor. Se trata de mirar más allá de noviembre, más allá del año que viene. Cinco o diez años es el horizonte. La ilusión, que Takahata sea para La Carolina y su comarca, lo que Valeo para Martos.

COMENTARIOS

Deja un comentario


COMENTA CON FACEBOOK

Entendido

Nuestra web utiliza cookies. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.