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¿Por qué Jaén es la ciudad más sucia de España? Explicación psicológica

Por Rocío Medina - Mayo 19, 2019
¿Por qué Jaén es la ciudad más sucia de España? Explicación psicológica

Hace algunas semanas conocíamos que Jaén volvió a encabezar, para mal, la lista de las ciudades con peor gestión de residuos urbanos y la limpieza en las calles, elaborado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Que Jaén está sucia no sorprende a nadie. ¿De quién es la culpa, del ciudadano o de la administración? Los dos tiene su responsabilidad, pero desde la psicología quiero que descubras por qué podemos ser más cívicos o menos según en la ciudad o barrio en el que estemos.

La psicología del civismo (o incivismo)

El por qué algunas ciudades o barrios están más sucios que otros tiene varias explicaciones, eludiendo la responsabilidad de las administraciones (que por supuesto tienen parte), ¿qué responsabilidad tienes tú como ciudadano? Vamos a viajar por la psique humana para intentar resolver esta incógnita con uno de los experimentos sociológicos más interesantes del siglo XX.

¿Te suena de algo la teoría de las ventanas rotas? Se trata de una teoría que explica el contagio de las conductas inmorales o incívicas. En este caso: por qué Jaén es la ciudad más sucia de España.

Philip Zimbardo, un psicólogo de la Universidad de Stanford, y su equipo realizaron un experimento de psicología social en 1969 en el que abandonaron dos coches con las matrículas arrancadas y las puertas abiertas en dos lugares diferentes de Estados Unidos, y observaron lo que ocurría.

Uno de los vehículos fue abandonado en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York, y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos coches idénticos, abandonados en dos barrios con poblaciones muy diferentes, y un equipo de especialistas en psicología social con el bloc de notas preparados para estudiar la conducta de la gente.

El coche del Bronx, a los 10 minutos de ser abandonado, sufrió robos en sus componentes. A los tres días no quedaba nada de valor. Después empezaron a destrozarlo. El de Palo Alto, tras una semana, se mantuvo intacto. A la semana, cuando el coche del Bronx estaba deshecho y el de Palo Alto impecable, los investigadores rompieron el cristal de este último. Como resultado, se desató el mismo proceso que en el Bronx: robo, violencia y vandalismo.

¿Por qué un cristal roto en el coche del barrio supuestamente “seguro” desata un proceso delictivo? ¿Era la señal que esperaban los honrados ciudadanos de Palo Alto?

La conclusión del experimento es que el civismo no es cuestión de poder adquisitivo, sino que es algo que tiene que ver con la psicología humana y con las relaciones sociales. Aquí es donde viene lo interesante: un cristal roto en un coche abandonado transmite una idea de deterioro, desinterés, despreocupación, que va rompiendo códigos de convivencia.

Es como una sensación de ausencia de ley, de normas, de reglas, algo así como que “vale todo”. Cada nuevo ataque que sufre el coche reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

Ahora sustituye el daño hacia el coche por la suciedad de una ciudad o barrio: papeles por el suelo, basura fuera del contenedor...

¿Por qué Jaén es la ciudad más sucia de España?

Los ayuntamientos conocen bien esta teoría, otra cosa es que la apliquen. Cuando aparece un grafito en una pared, si no se borra pronto, toda la pared aparece llena de pintadas. De ahí la importancia de mantener siempre la ciudad limpia, las calles en orden, los jardines en buen estado… Pero si esto no ocurre, nos encontramos con la suciedad, el vandalismo y ser los últimos en la lista de ciudades limpias.

Si en una ciudad hay una ventana rota, cuida bien de que no empiecen a romperse otras. Permitir esa actitud creará una sensación de dejadez y permisividad, haciendo más probable que se contagie.

La solución de las “ventanas rotas” sociales corresponde a los ciudadanos mismos, sin destrozar el coche abandonado y contribuyendo a mantener la ciudad limpia. Recuperando las conductas cívicas y morales en la familia, en la empresa, en la ciudad, en los medios de comunicación… porque como dice un proverbio chino: "Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa".

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