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CONTRA LA HOMOFOBIA

CONTRA LA HOMOFOBIA

Por Fran Cano - Agosto 31, 2019

Los episodios de homofobia en Linares y en Lahiguera evidencian que la lucha del colectivo LGTB es aún necesaria en la provincia; hablamos con la linarense transgénero que denunció el boicot a un mural prolibertad, con la joven de Lahiguera que fue insultada por llevar una pulsera del arcoíris y con la asociación Jaén Orgullosx

Valeria Barrionuevo alzó la voz contra quienes boicotearon en la calle Julio Burell de Linares un mural alusivo al colectivo LGTB. Ocurrió a comienzos del pasado mes de julio. Hubo quien no quiso darle importancia a que las siglas de VOX —no se ha demostrado que esa pintada procediera del partido— ganasen protagonismo en el mural. Apenas dos semanas después la joven Teresa Mármol denunció que un padre la ofendió en la piscina municipal de Lahiguera; él consideró que la pulsera del arcoíris en la muñeca de Mármol es perjudicial para la educación de los menores. Y a mediados de agosto el campamento para menores transgénero previsto para el mes que viene en Cazorla fue noticia no por su naturaleza integradora, sino porque VOX entiende que la iniciativa tiene carga "ideológica y lobista". Tres episodios recientes evidencian que la lucha del colectivo LGTB es aún necesaria en la provincia. 

Tiene 21 años, estudia Filología inglesa en la UJA y aún se enfada cuando habla del tema del mural. Lo denunció en redes y le llegaron más casos de homofobia. Aquella historia es sólo parte de los obstáculos que ha salvado y todavía salva Valeria Barrionuevo (Cataluña, 1998). Ella es transgénero y empezó con el tratamiento hace un año. El siguiente paso será la operación, aunque aclara que eso no la hará más o menos mujer. "Estoy en el proceso. Al final el cambio nunca acaba", dice en conversación con este periódico.

Ella supo que era quién es desde la adolescencia. Siempre, recalca, contó con el apoyo de la familia, y a los 18 años se sintió más libre en Madrid, lejos de Linares. "En mi municipio aún hay mucha gente retrógrada. Lo entiendo: han vivido en una sociedad donde casos como el mío les resultan raros", analiza. Esta semana se ha hecho público una investigación internacional que ha demostrado que las variantes genéticas de una persona no predicen de manera significativa si se tendrá una orientación sexual determinada. Es decir, que no existe un "gen gay".

LA EDUCACIÓN CONTRA LA INTOLERANCIA

Barrionuevo ha sufrido comentarios despectivos, homofobia quizá de baja intensidad, pero igual de deleznable. Cree que la mejor herramienta para combatir ese desprecio es la educación. Está en contacto con más compañeros y tiene un proyecto similar a la idea del campamento que impulsa la Junta en Cazorla: quiere dar charlas en colegios para contar su experiencia. "Falta educación sexual para entender qué es la identidad sexual y qué es la orientación", expone. Compartir testimonios, subraya, es clave. Ella entendió el conflicto que vivía a partir de una chica transgénero que compartió su experiencia en Youtube. 

Teresa Mármol, de 23 años, nunca había vivido un episodio como el que denunció en Twitter y que terminó propiciando una oleada de apoyo hacia ella, víctima de un comentario estúpido y homófobo. "El tema de la sexualidad en la escuela es bastante útil. Si los profesores explicaran que hay muchos tipos de relaciones de identidades sexuales, no habría tantos problemas en la sociedad. Todo sería normal", concede en declaraciones a Lacontradejaén.  

La joven aclara que aquel episodio en la piscina de Lahiguera, donde trabajaba de socorrista, fue algo puntual. "En mi pueblo se respeta muchísimo la sexualidad de cada persona. Quizás en los primeros días se puede hablar del tema, como ocurre en los pueblos, pero nunca me he sentido cohibida en ningún ámbito", apunta. "Ha sido al revés: siempre me han apoyado muchísimo", añade.

 La pulsera de Teresa Mármol.
La pulsera de Teresa Mármol.

ORGULLO: FIESTA, REIVINDICACIÓN Y CRÍTICAS INTERNAS

La fiesta del Orgullo en la capital —el Jaén Pride— acumula tres ediciones consecutivas, desde 2017 hasta la celebrada este año. En un trienio ya han aparecido grietas y diferentes formas de entender la fiesta entre los miembros del propio colectivo LGTB. Es decir, si la unión hace la fuerza, la falta de cohesión es una rémora más en la causa. 

Sergio López, de 22 años, es el presidente de 'Jaén Orgullosx', colectivo que el pasado 8 de junio vivió la fiesta del Pride al final de la multitud, arropado en un bloque crítico junto con Comando Sororidad, Ververipen, CSA Jaén en Pie, Jaén para Todas y Jaleo. Conciben la cita del Orgullo desde una perspectiva más amplia: extienden el apoyo al feminismo, al colectivo estudiantil, a las personas LGTB racializadas y a los barrios más empobrecidos. "Yo defiendo el enfoque reivindicativo, pero también creo que es importante la fiesta. Cómo no vamos a celebrar que podemos ir tranquilos por las calles cogidos de la mano de quien queremos", expresa en conversación con este medio. 

López es bisexual, y aclara que en temas de discriminación están sometidos, a su entender, a "un pelín más" que gais y lesbianas. "Los bisexuales somos socialmente leídos en función de con quién estemos: si salgo con un chico, sufro discriminación; si estoy con una chica, soy heterosexual y se me invisibiliza", dice. Sobre casos reales de homofobia vividos en persona, el presidente de 'Jaén Orgullosx' cuenta uno de hace dos semanas: "Yo ahora llevo el pelo teñido de morado. Estaba en un bar y por una amiga me enteré que el camarero dijo algo así como: 'Qué vergüenza. Cómo va con esos pelos'", relata. "Si la educación de verdad comenzase en las escuelas no me llamarían 'maricón' por llevar el pelo de un color llamativo", dice, y conecta con el discurso de Valeria Barrionuevo y Teresa Mármol.

EL COMPROMISO DEL ARTE Y LA CAPACIDAD DE LA POLÍTICA

El compromiso con la causa también se expresa y se ha expresado a lo largo de décadas desde el arte. El escritor jiennense Antonio Heras ha abordado el asunto de la identidad sexual en dos de sus obras, el volumen de relatos Armado de impaciencia y la novela Tus palabras sin sentido. En el primero Heras da relieve a personajes marcados por la identidad sexual. "Cada relato cuenta una historia, y creo que cada historia supuso, en su momento, una liberación para mí. Sexual, afectiva, familiar y social", señala a Lacontradejaén.

Si bien Heras es muy contundente —incluso "demasiado específico", según algunos de sus lectores— en el activismo literario, considera vital la implicación más allá del arte: "El trabajo y la familia son dos ámbitos en los que también se puede ejercer la reivindicación, la defensa del colectivo LGTB: corregir actitudes homófobas o machistas es una excelente manera de reivindicar derechos", dice. Y agrega: "Salir a la calle es fundamental. Ir al Orgullo a reclamar derechos, a defender los que tenemos ya".

 El Gay Pride Jaén reivindicó el orgullo en la capital. Foto: Asunción Mora.
El Gay Pride Jaén reivindicó el orgullo en la capital. Foto: Asunción Mora.

Desde el colectivo hay recelo acerca del papel que juega la política en un tema que, como apunta el escritor, es "personal y público", pues vivimos en sociedad. "Los derechos se han conquistado con sangre, sudor y lágrimas, y que ahora partidos de ultraderecha quieren borrarlos de un plumazo", lamenta.

"EL CAMPAMENTO DE CAZORLA ES UNA IDEA INNOVADORA" 

Las críticas de VOX al campamento para menores transexuales en Cazorla son incomprensibles para quienes defienden la importancia de la educación. "¿Qué daño puede hacer un campamento infantil o juvenil? Ninguno. Pero la ultraderecha no quiere perder la oportunidad de propagar odio y miedo, las dos herramientas para lograr votos. Porque, como todos los partidos, sólo buscan el poder, el sillón, el dinero", critica Heras y pone el foco en los partidos 'bisagra' que han permitido que fuerzas de ultraderecha lleguen a las instituciones.

"El campamento de Cazorla es una idea innovadora, muy beneficiosa tanto para los padres como para los menores, que están en proceso de transformación psíquica y física. Necesitan un lugar seguro donde no sientan rechazo por ser como son", tercia Sergio López, quien remarca el impacto de la política: "Con las leyes se ayuda al colectivo".

En los testimonios consultados por este periódico hay un común denominador muy positivo: nadie vivió repulsa en el seno familiar o en el círculo de amigos cuando contó su naturaleza sexual. "Yo soy gay y en mi familia tampoco viví rechazo, pero tengo amigos que se vieron obligados a irse de casa", cuenta Francisco Castro, presidente vecinal en San Juan.

Ese momento de hablar con los padres sigue siendo, no obstante, difícil de afrontar. "Es terrible, especialmente las semanas, meses, años que cuesta hacerlo, decidirse; las decenas de veces que lo ensayas en la mente, e imaginas las reacciones", admite Heras, y celebra que hoy sea "más natural" que hace 20 años, aunque duda de si esa escena pasará a la historia. Hay retrocesos en materia de libertades personales. Y episodios que parecen aislados. La lucha contra la homofobia continúa. La lucha por ser uno mismo.

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