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El orden y la precisión del copiloto

Por Fran Cano - Octubre 07, 2019
El orden y la precisión del copiloto
El copilot jiennense Iván Urea y el piloto Francisco Molino.

El jiennense Iván Urea ha sido dos veces campeón andaluz de rally de asfalto; ahora compite con el piloto Francisco Molino

"Un copiloto debe ser una persona ordenada y precisa. Alguien con las ideas claras". Habla Iván Urea (Jaén, 1990) acerca de las cualidades que, a su juicio, son necesarias en la práctica del rally de asfalto. Él compite al lado de Francisco Molino, de Granada, y ambos han sido campeones andaluces de su categoría en dos ocasiones.

Urea entró en contacto con el rally y en concreto con la idea de ser copiloto en 2011. Cursó un grado superior de automoción en el IES El Valle, donde coincidió con el ubetense Antonio Pérez. "Recuerdo que todo empezó jugando a la videoconsola. Hasta que un fin de semana quedamos para hacer un tramo con un turismo y él se quedó impresionado", señala.

A Urea, asesorado por Pérez, se le empezó a dar bien eso de hacer notas e inspeccionar los circuitos para luego 'cantar' con el motor caliente. Decidió dar el salto en el año 2012 en Madrid, con un curso que impartían Antonio Boto, los hermanos San Juan y Alberto Monarri.

LA PRÓXIMA CITA, EL 20 DE OCTUBRE EN CASTILLO

El jiennense compite junto con Molino desde el año 2014. Han logrado conquistas en el ámbito de Andalucía y esta temporada están eligiendo las pruebas que más le atraen, sean donde sea. La próxima será el primer RallyCrono de Castillo de Locubín, previsto para el 20 de octubre en el municipio de la Sierra Sur. En noviembre participarán en el campeonato nacional que se celebrará en Alicante.

Urea, profesional de la seguridad privada, reconoce que el rally exige sacrificio y tiempo. "Competir supone irse de casa un jueves y no volver hasta el domingo por la noche", expresa. Le gustaría seguir haciéndolo, siempre y cuando las responsabilidades familiares se lo permitan.

Ser copiloto, dice, implica saber leer cada carrera y reaccionar a los aciertos y errores del piloto. "Si éste hace un trompo, hay que tranquilizarlo. Si lo veo demasiado tranquilo, le meto caña", resuelve.

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