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"Las nuevas plataformas de cine generan más oportunidades"

Por Fran Cano - Septiembre 08, 2019

El tiempo es oro para Cristina Mediero (Madrid, 1984), actriz madrileña criada en Córdoba y a caballo ahora entre Jaén y la capital española. La intérprete está inmersa en un buen puñado de proyectos, algunos ya disponibles como la serie Mambo, y otros que llegarán en los próximos meses. Cine, teatro y televisión. En todo está activa y tiene retos de altura, como el de un personaje que algún día la ocupe durante años. Veremos.

Mediero atiende a este periódico en la Estación de Autobuses, antes de irse a rodar. Bebe agua en los interludios, mientras habla de la pasión que se ha convertido también en su trabajo. Con la cámara se lleva de maravilla. No es la primera vez.

—¿Recuerda la primera película que le sorprendió como espectadora?

—Si es la primera, El Mago de Oz. Me la sabía de memoria y sí que interpretaba todo lo que hacía ella, todos los diálogos. Ya ahí pensaba: "Me encantaría estar haciendo esto".

—Debutó profesionalmente con 14 años en un corto. ¿Qué aprendió de aquella experiencia?

—Recuerdo que no sabía que me iba a gustar tanto. Me pareció muy emocionante. Por entonces sólo me dedicaba a bailar. Al final del corto pude hacer una coreografía. Era como un musical y grabamos de noche, incluso en un parking. Me resultó muy fácil. La cámara se me daba de maravilla. Aún no había estudiado arte dramático.

—En su formación han estado muy hermanadas la danza y la interpretación. Pero sospecho que usted se siente más actriz que bailarina, ¿no?

—Ahora sí. Antes no, pero ahora sí, porque actúo mucho más que bailo. No tengo tiempo —ríe—. Afortunadamente tengo mucho trabajo de actriz y no puedo bailar todo lo que me gustaría. Siempre que puedo meto en mis proyectos algo de danza.

—Hay leyendas sobre las audiciones. ¿Qué consejo le daría a cualquiera que se presente a una?

—Que lo hagan lo mejor posible, que disfruten, porque los casting son parte de tu trabajo, y que sepan que el resultado jamás dependerá de ellos. Lo pueden hacer súper bien, pero si, por ejemplo, la persona que tiene que hacer de su pareja en la escena no pega con él, da igual cómo lo haga. Mi consejo es que lo disfrute y que nadie se juzgue en el casting. Casi nunca va a tener el control. Dependen muchos factores.

"ME GUSTARÍA HACER UNA SERIE POTENTE DURANTE AÑOS"

—Pronto la veremos en la serie Toy Boy. Cuéntenos de qué va y cómo es su personaje, Azucena.

—Aún no puedo contar mucho. Del personaje sí destaco que es una chica que siendo muy joven se vio envuelta en un asesinato. Facilita cierta información a la abogada para resolver el caso y así destapa algunos cabos. Y hasta ahí puedo contar.

—En Mambo hace de Amaia. Ya está disponible en RTVE a la carta, ¿qué tipo de serie es?

—Es muy divertida. Se trata de un musical hecho por David Sainz, creador de Malviviendo, entre otras series. Es una ficción humorística muy inteligente con musicales muy chulos. Mi personaje, Amaia, es una youtuber que comete un error con uno de los productos que vende para influir en la gente. Pero termina muy mal, en un retiro psiquiátrico con otros muchos personajes.

—¿Cómo valora el cambio en la industria con la llegada de plataformas como HBO, Filmin y Netflix? Y no paran de salir nuevas.

—Mi opinión es muy buena: el mundo cambia y también nuestra industria. Con las nuevas plataformas hay más proyectos y más oportunidades, porque el abanico crece. Mi predisposición es de adaptación total. No me ha costado nada el cambio. Antes sólo había tres series que seguía todo el mundo y ahora las posibilidades son mayores. Hay de todo, y es muy rico para nosotros.

—¿Qué proyecto le gustaría hacer y aún no ha llegado?

—Me encantaría hacer una serie potente, con un personaje muy importante que me suponga un reto. Algo así como El cuento de la criada. Sería un sueño. He visto muchas series que me inspiran y que me dan ganas de contar una historia con la cámara tan cerca. Es algo apasionante.

—Dice serie y no película, quizá porque desde hace tiempo el nuevo cine está en las series.

—Claro. Películas ya he hecho cinco. La más importante es Asesinos inocentes, y estoy muy orgullosa del equipo. Las películas son un sueño y tengo proyectos muy interesantes. El matiz de la serie es que te permite desarrollar un personaje durante mucho más tiempo, como por ejemplo en Breaking Bad. Hacer una serie de cuatro años con el mismo personaje es una pasada. Y ese personaje da unos giros que en una película no puede de igual manera por una cuestión de tiempo.

"ES DIFÍCIL LOGRAR APOYO DEL ÁMBITO PRIVADO"

—Se crió en Córdoba y vive aquí desde hace cuatro años. ¿Somos provincias parecidas?

—No. ¿A qué nivel? A ninguno, diría. Ni la ciudad, ni el clima ni las calles. Córdoba es muy llana y en Jaén siempre pienso en recorridos horizontales para evitar las cuestas. Me da mucha pereza. Y a nivel cultural tampoco veo parecidos. En Córdoba estudié arte dramático, pero mi percepción, y lo digo sin estar viviendo allí, es que tampoco hay tanta oferta cultural como podría haber. Desde aquí animo a las compañías a que se profesionalicen y hagan más aún de lo que hay.

—En el tema cultural en Jaén siempre hay un tono de reproche a la administración, pero ¿cree que aquí la iniciativa privada apuesta por los artistas?

—¿El ámbito privado? Lo veo difícil. Que aporten económicamente siempre es muy complicado. Debe ser un producto que sepa que va a recibir beneficio con su marca. Tampoco soy productora y no sé si hay empresas que aportan más o menos, pero mi experiencia es que las ayudas más grandes son públicas, desde la Diputación. Así hemos podido hacer algunos proyectos.

—Es muy difícil darle la vuelta y que la iniciativa privada aporte más que la administración.

—Ojalá. Pero sí es un poco utopía. Porque las empresas piensan en cuándo recuperar el dinero que invierten. Ya digo que el tema se me escapa un poco, pero ojalá que aporten a nuestra cultura. Y de hecho algunas de aceite, por ejemplo, sí lo hacen con los cortos. Estamos muy agradecidos por ese apoyo.

—¿Echa de menos vivir en Madrid?

—A ratos. Casi que también vivo en Madrid, porque cada vez tengo más trabajo allí. La vida me gusta más en Andalucía. Creo que se vive mejor: las distancias son más cortas y me gusta más el ambiente. No soy muy de Madrid, pero para trabajar sí que hay cosas que echo de menos.

—¿Algo concreto?

—Tener la opción de poder ver una obra de teatro en cualquier momento o tener los cursos mucho más cerca. Y poco más. Porque el metro no lo extraño. Sí echo de menos a la familia, que la tengo allí.

—Trabajó como profesora de Inglés. ¿No le vendrá esa pasión por Shakespeare?

—Mi pasión por el inglés viene precisamente por mi pasión por la interpretación. Como me gustaba tanto actuar, desde pequeña me di cuenta de que no me cuadraba el doblaje. Empecé a ver todas las películas en versión original, en inglés, incluidas las de animación. Además he viajado muchísimo y he ido a todas partes desde que era muy joven. Estudié danza en Londres y sabía que era muy importante que el inglés fuera mi segundo idioma. Me encanta actuar en inglés y quiero actuar fuera. Es algo que tengo en mí de forma natural, y por eso lo he aprendido casi sin escuelas: viendo películas, leyendo y hasta cogiendo apuntes en inglés en el instituto.

—Por último: ¿qué otros proyectos puede contarnos?

—A nivel audiovisual tengo el estreno de Toy Boy en Antena 3 el próximo 8 de septiembre, en Atresmedia Premium y más tarde en la cadena en general. También llegará una microficción para la Fundación Española del Corazón en la que soy la protagonista. Es una película de miedo que luego llegará a la televisión. Lo he hecho con Daniel Zarandieta. Además, acaban de seleccionar nuestro corto Habitación 205 en el Festival de Cine No visto. En enero se estrenará el cortometraje El secreto de Lucía, del que soy protagonista e interpreto a dos gemelas que son totalmente diferentes. Estrenaremos The Questioning, el piloto de una serie en inglés dirigida por Juanjo Patón, cineasta jiennense. A nivel teatral también estoy en dos montajes que verán la luz el año que viene y de los que no puedo hablar, y sigo de gira con obras en inglés. Seguimos también con la obra 'El ascensor'.

Vídeo y fotografías de portada e interior de la entrevista: Esperanza Calzado.

Fotografías de la galería: Daniel Urieta y Koshka 33 mm.

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