Cerrar Buscador
NO, NO ES EL TIEMPO DE SIEMPRE

NO, NO ES EL TIEMPO DE SIEMPRE

Por Esperanza Calzado - Agosto 13, 2022
Compartir en Twitter @Esperanza44

Los datos avalan que las altas temperaturas del último trimestre son históricas en una provincia 'seca' tras una noche de tormentas y donde las consecuencias del cambio climático se hacen notar

Las olas de calor son episodios de temperaturas muy altas, que se mantienen en el tiempo durante varios días. Este verano está siendo extraordinario en este sentido. La primera fue muy temprana. Comenzó el 11 de junio, igualando a la más madrugadora hasta la fecha. Duró ocho días y afectó a 38 provincias, entre ellas la jiennense. Tuvo una anomalía de 3,2 grados y hubo numerosos récords.

Una ola que estuvo precedido por un mayo excepcional. El 17 de mayo de 2006, la Agencia Estatal de Meteorología registró el récord histórico de temperatura máxima absoluta durante este mes en Jaén capital. El mercurio marcó 38,4 grados, una cifra un punto por debajo de los 38,5 apuntados otro 17 de mayo, pero de 1945. Esta vez, pulverizó ambos datos al alcanzarse los 38,7 grados. Sólo 24 horas después rompió esta barrera al marcarse los 40,3.

La segunda ola de calor fue extraordinaria, según los registros de la Agencia Estatal de Meteorología. Transcurrió del 9 al 26 de julio, convirtiéndose en la segunda más larga (18 días). Afectó a 40 provincias, evidentemente también al mar de olivos, y tuvo una anomalía de 4,8 grados. Se pulverizó el récord de intensidad, de 4,1 de agosto de 2021. Se batieron numerosos récords de temperatura máxima y mínima no solo del mes de julio, sino de todo el año. Teniendo en cuenta los tres parámetros de extensión, duración e intensidad, puede ser la ola de calor más importante de la serie en España.

El pasado mes fue extremadamente cálido. Su temperatura media fue la más alta registrada en España no solo en julio, sino en cualquier mes desde, al menos, 1961. En Jaén capital el mes pasado se batieron todos los récords. La temperatura media fue de 30,9 grados, cuando su histórico estaba en 2015 con 30,6. La máxima más alta llegó a ser de 38,1, pulverizando su anterior registro de 37,6. Pero es que la mínima también batió récord. Fue de 23,6, cuando el anterior registro más alto era de 2015 con 23,5.

En el conjunto del mar de olivos, el mercurio marcó 3,5 puntos más que la media de los últimos 20 años. De hecho, en las provincias de Córdoba, Sevilla y Jaén fue el máximo registro histórico. Otro dato para hacerse a la idea de este intenso calor. La temperatura media de las mínimas de julio 2022 en Santiago-Pontones, a 1.333 metros de altitud, se situó en 14,4 grados. Supone una anomalía térmica de 3.4 por encima con respecto al promedio de 11 del periodo comprendido entre 1981 y 2010, según los datos de la Asociación Meteorológica FrostSE.

Entre los episodios de junio y julio, se suman un total de 26 días en España en situación de ola de calor, por lo que estaríamos ante el segundo verano con más días en esa situación hasta la fecha, tan solo superado por el verano de 2015, que contó 29 días en ola de calor. Pero con los datos disponibles, el actual episodio cálido, que comenzó el 30 julio y terminará el 14 o 15 agosto, probablemente será catalogado como ola de calor, de modo que este verano se superará ampliamente el récord, con más de 40 jornadas.

¿Es el calor y el tiempo de siempre? No, y tiene consecuencias.

Anoche, ayuntamientos como el de Huelma o Peal de Becerro tuvieron que suspender los conciertos previstos ante el aviso de tormentas. Primero fue en grado amarillo y posteriormente pasó a naranja. Llovía por primera vez desde hace meses, pero a todas luces con una cantidad totalmente insuficiente. Porque el principal problema que vive el país y la provincia es la sequía. Desde la delegación andaluza de la Agencia Estatal de Meteorología se confirma que muchas fueron tormentas secas, con numerosos rayos y poca precipitación. Sin embargo, continúan a primera hora de la mañana.

En Larva se han recogido 14,2 litros por metro cuadrado en las últimas 12 horas, según los registros de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. En Cazorla, han sido 9,9, mientras que en El Tranco se han superado los 13. 'Cuatro gotas' para aliviar la sed de unos embalses que apenas cubren en 21,1 por ciento de sus reservas. Jaén vive la peor situación de toda la cuenca del Guadalquivir. Es la cifra más baja desde 2013, como mínimo. Hay que remontarse a 2008 para recordar situaciones similares.

Esto hace que la desesperación por el agua lleve al ciudadano a realizar extracciones ilegales. Esta misma semana, la Policía Nacional Adscrita a Andalucía intervino por daños en el Paraje Cortijo Coniles de Bailén. Se detectaron perforaciones de pozos careciendo de autorización, además de balsas ilegales de acumulación. Todas ellas captaciones directas de cauces y arroyos que nacen de la sed desesperante que vive la tierra. 

Según el último informe de sequía de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, el Dañador se encuentra en situación de emergencia, mientras que el conjunto de la cuenca a su paso por Jaén está en alerta.

Y es que este panorama afecta al campo, sin lugar a dudas. Uno de los principales sustentos de la provincia mira con temor a su futuro más inmediato. El secretario general de UPA Andalucía y UPA Jaén, Cristóbal Cano, insiste en esa mala previsión de cosecha de aceite de oliva.

—La situación estructural de sequía que estamos padeciendo, las restricciones en el regadío y el elevado calor que registramos en el periodo de floración, con temperaturas superiores a los 40 grados entre finales de mayo y primeros de junio, nos hacen temer por el futuro.

De continuar esta tendencia y de no llover al comienzo del otoño, mucho temen los olivareros que tendrán una campaña mala, porque numerosas zonas de Andalucía se encuentran prácticamente sin aceituna, y donde el riego está funcionando se puede comprobar que el fruto no lleva la evolución más deseable. Lo saben bien Amalia Soria y Alfonso Jaeñiadas, olivareros de Mancha Real que confiesan su temor.

—Cosecha cero. Muy mala se espera. De hecho, creemos que va a ser la peor que vamos a vivir en muchos años, además de que se nos va a juntar todo.

 La sequía y las altas temperaturas de mayo y junio afectó al olivar jiennense y a su próxima producción de aceite. Foto: COAG
La sequía y las altas temperaturas de mayo y junio afectó al olivar jiennense y a su próxima producción de aceite. Foto: COAG

Los 4.000 jiennenses que este año acuden a la vendimia francesa verán trastocados sus planes como consecuencia de este intenso calor. Este año se vuelve a adelantar un par de semanas la campaña debido a las altas temperaturas. Se prevé que los primeros salgan la semana próxima aunque el punto álgido se encontrará a principios de septiembre.

Entre los sectores que lo están notando también se encuentra la apicultura jiennense, que vive uno de los peores años de su historia a causa de las altas temperaturas y la falta de lluvias. La consecuencia directa es que el campo se ha quedado sin flores y, por ende, la cosecha de miel es casi inexistente. Tomás Torralba (Andújar 1973), responsable de Apicultura en COAG Jaén, confiesa que este 2022 ha sido un "año horroroso" que da la puntilla a una época de malos años. 

—Nunca ha pasado algo tan grave como ahora. La abeja que es un bioindicador nos lo está indicando, el cambio climático está dejando el campo hecho un desierto.

O hace mucho frío cuando no corresponde, como ocurrió con la cosecha de miel del romero, o hace mucho calor como ocurrió en mayo, quemando todas las flores, dando al traste con la miel de primavera y ahora con la de verano, dejando sin miel de eucalipto o de girasol. En este sentido, explica que estos cambios tan bruscos de temperaturas son la puntilla a unos años que venían siendo cada vez peores a causa de la sequía. Si la comparamos con cosechas de hace años, cuando las había normales, la actual sería ínfima, y si lo hacemos con las cosechas de los últimos cuatro años, que ya eran bajas, la producción se habría reducido en un 80 o 90%.

Este año, muchos apicultores, como Tomás, han renunciado incluso a la trashumancia, porque no ha llovido en ningún sitio y no les compensa realizar más gastos como los del gasoil para transportar las colmenas. De hecho, según un informe de COAG del mes de abril, se pone de manifiesto que el aumento de los precios del gasóleo ha duplicado el coste de los desplazamientos y una explotación media de 500 colmenas ha pasado de tener de unos gastos en transporte de 5.200 euros a superar los 10.000.

 Colmenas afectadas por la sequía y las altas temperaturas. Foto: COAG Jaén.
Colmenas afectadas por la sequía y las altas temperaturas. Foto: COAG Jaén.

Dato tras dato que avalan un cambio climático contra el que las administraciones se afanan en luchar y propiciar la tan necesaria eficiencia energética. Porque las consecuencias están ahí. Desde el 1 de mayo hasta el 11 de agosto, el Instituto Carlos III estima que en Jaén se han registrado 193 muertes asociadas a las altas temperaturas

Además, cerca de 1.400 pacientes están ya en seguimiento telefónico dentro del Plan de Prevención de los Efectos de las Temperaturas Excesivas. Se trata de una de las medidas más importantes del plan que activa la Junta de Andalucía para prevenir y minimizar las consecuencias que el calor y las altas temperaturas puedan tener sobre la salud de la población, y especialmente la más vulnerable. Concretamente, permite identificar las situaciones y problemas del paciente e interconectar a las enfermeras gestoras de casos, enfermeras de familia y profesionales de Salud Responde, así como poner en marcha los mecanismos de control y actuación necesarios para minimizar los efectos de las altas temperaturas.

Junto al seguimiento telefónico que se realiza a través de Salud Responde, que ya lleva realizadas 2.889 llamadas en Jaén desde la puesta en marcha del plan en la provincia de Jaén, también se intensifican las visitas domiciliarias para monitorizar los signos y síntomas relacionados con el calor, y proporcionar consejos para evitar y controlar los efectos del aumento de las temperaturas. Estas visitas y el seguimiento de telecontinuidad se realizan también a pacientes tras su alta en los centros hospitalarios.

He visto un error

Únete a nuestro boletín

COMENTARIOS


COMENTA CON FACEBOOK