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David Padilla, un pintor inolvidable así que pasen cinco años

Por Javier Cano - Mayo 07, 2021
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David Padilla, un pintor inolvidable así que pasen cinco años
Foto: Carlos de Pablo.

Esta semana se cumple un lustro de la muerte del recordado artista jiennense, para quien sus amigos y admiradores reclaman la dedicación del Callejón de las Flores

Con permiso de García Lorca, así que pasen cinco años sigue vivo, vivísimo, el recuerdo del pintor jiennense David Padilla entre quienes lo admiraron y lo quisieron. Tanto, que cuando bordean la Diputación por una de las vías urbanas de más poético nombre del plano local, el callejón de las Flores, sienten que caminan por la calle Pintor David Padilla.

Pero no, por ahora pesa más el deseo que la realidad y, a un lustro de su muerte (se cumplió el pasado martes, 4 de mayo), ni las 352 firmas recogidas con esa intención ni la veintena de adhesiones de organismos, particulares e instituciones han podido conseguir lo que, en el caso de Carmelo Palomino, por ejemplo, tardó exactamente un año justo, incluida inauguración. 

"Necesita una calle, llevamos detrás de que le pongan su nombre al callejón de las Flores desde que murió", reclama el pintor Juan Martínez Pozo, uno de sus entrañables. "Se han hecho todos los trámites, se recogieron firmas, adhesiones, pero ahí está el asunto, dormido; hay una cola de gente para que les pongan calles, así que estará en la cola", lamenta el artista.

Pozo, como la legión de incondicionales de Padilla, lo tiene claro: "David fue un pintor de Jaén, para Jaén y por Jaén, pintó sus calles, sus charcos, sus hornacinas, sus tabernas, sus personajes... Era un pintor absolutamente urbano de Jaén". 

Sabe de lo que habla; no en vano, las paredes de su casa presumen de 'Padillas' y su corazón, de una amistad de esas que junto con los buenos libros y la conciencia tranquila (Twain dixit) hacen de la vida una virguería que merece la pena. 

"Dicen que era hiperrealista, pero no estoy de acuerdo. Él admiraba a Antonio López, sí, y a Richard Estes, que pintaba un supermercado con todos los detalles, pero sin alma; los cuadros de David todos tienen mensaje, desde la soledad de las personas a los oficios, limpiabotas, todo lo de la Taberna Gorrión (el suelo, las cuentas en el mostrador, que Paco escribía con tiza...)". Era un gran observador, tenía una mirada especial, sentencia.

"Afable, buena persona, gran profesor...". Juan Pozo celebra la exposición que, el año pasado, recogió una amplia representación de la obra de Padilla en el Museo Provincial, comisariada por Francisco Carrillo Rodríguez: "En Jaén somos muy olvidadizos", respondía Carrillo a Lacontradejaén a cuenta de esa muestra en homenaje al artista. 

Uno de los reconocimientos que confirman la trascendencia del desaparecido pintor jiennense, su presencia en el imaginario de la ciudad y que, como concluye Pozo y proclama Jesús Melero (otro inseparable) en las redes sociales, ponen más de manifiesto si cabe la ausencia de su nombre en el rótulo azul de 'su' calle.

"Creíamos que iba a ser más sencillo que David pudiese asomarse a la Catedral desde el callejón de las Flores... Como parece que éramos un poco ilusos, queremos que se asome al menos desde aquí, en este día en que lo echamos en falta. Y... a esperar!", que también es un verso lorquiano.

 Montaje realizado por los amigos del pintor para reivindicar una calle a su nombre en la capital. Foto: Jesús Melero.
Montaje realizado por los amigos del pintor para reivindicar una calle a su nombre en la capital. Foto: Jesús Melero.

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