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La mujer enferma de Linares que se vio abocada al desahucio

Por Fran Cano - Julio 16, 2021
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La mujer enferma de Linares que se vio abocada al desahucio
Protesta por el desahucio de Caterina. Foto: PAH Jaén.

"Me han desahuciado por depender de otra persona y no quiero que nadie cometa mi error", expresa Caterina Álvarez desde un hotel a este periódico

Caterina Álvarez (Medellín, Colombia, 1973) vivía en el número 2 de la calle Madre de Dios de la Salud de Linares hasta que el martes pasado fue desahuciada en torno a las 13:00 horas. "No quiero que mi error lo repita otra gente", repite en declaraciones a este periódico. Ahora está en un hotel a la espera de una alternativa habitacional más sólida y duradera.

El "error" de Álvarez fue depender de otra persona. El hombre con el que contrajo relación dejó de pagar el piso que habitaban en 2015. Ella llegó a Linares un año antes. Cuando Caterina Álvarez tuvo constancia de los impagos contactó con la entidad financiera para protegerse. "Me dijeron que existía la posibilidad de la dación en pago y me hablaron de un alquiler social", recupera.

Esperanzada, reunió los papeles y cuando quiso mover ficha le comunicaron que ya no podía; el Juzgado había entrado en el caso. Solicitó un abogado de oficio, pero la cosa empeoró. Para colmo, nadie le notificó que la iban a echar del apartamento, porque los avisos le llegaban a la expareja, con quien ya no tenía vínculo, siempre según la versión de ella.

"PENSÉ QUE NO ME IBAN A DESAHUCIAR HASTA EL 9 DE AGOSTO"

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y Barrios Ignorados han velado por los intereres de la colombiana y han criticado la indefensión que ha sufrido por parte de las administraciones. "Me han ayudado mucho cuando estaba más desamparada. Yo pensé que no me iban a desahuciar hasta el 9 de agosto", lamenta.

El lunes pasado Caterina Álvarez supo que le restaban horas en el que había sido su hogar durante años. Todavía tiene enseres en los tres dormitorios, en la cocina, en el baño e incluso ha perdido el climatizador del piso. No le queda otra que enumerarlo desde el hotel.

De acuerdo con los datos que la PAH facilita en un comunicado, Caterina Álvarez ha pagado hasta 80.000 euros en siete años a la entidad bancaria en concepto de hipoteca. Ella ha trabajado en la hostelería, padece Lupus y recibe algo más de 400 euros por la renta mínima. Reconoce que suerte cambiaría con un trabajo.

"Ojalá mi testimonio sirva para ayudar a personas que estén mi situación, que les sirva de apoyo. No se puede depender de otra persona", sentencia.

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