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Testimonios de amistad que hacen crecer el legado de Zabaleta

Por Redacción - Julio 27, 2021
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Testimonios de amistad que hacen crecer el legado de Zabaleta

Las pinturas, donadas en honor a la amistad que ambos mantuvieron con Rafael Zabaleta, se exhibirán próximamente en la Sala de “Amigos de Rafael Zabaleta”

El Museo Rafael Zabaleta de Quesada acaba de recibir dos obras de los pintores Francisco Galicia Estévez (Valladolid 1895 - Madrid 1976) y de su hijo, José Luis Galicia Gonzalo (Madrid 1930), donadas por este último como testimonio de la amistad que les unió al pintor quesadeño. A partir de ahora, el espacio museístico contará entre sus fondos pictóricos con el cuadro Santiuste, pintado por Francisco Galicia en 1970, y con el trabajo de su hijo José Luis Galicia titulado Hojas, creación de 1954.

La directora, Rosa Valiente, muestra su satisfacción por la "importantísima aportación" que enriquecerá los fondos pictóricos del espacio expositivo. Se exhibirán próximamente en la sala denominada “Amigos de Rafael Zabaleta”.

Esta doble donación se ha hecho posible gracias a las gestiones realizadas por el investigador Luis Jesús Garzón, biógrafo de Rafael Zabaleta, y autor de varios libros sobre su vida y obra. “Entre esos numerosos contactos que figuran en las agendas personales de Rafael Zabaleta encontré al pintor Francisco Galicia Estévez. A partir de este dato, pude localizar a dos de sus hijos: María Luz, actriz y bailaora, y José Luis, pintor, que me corroboraron que tanto ellos como su padre eran amigos y admiradores de Zabaleta”, expresa Garzón.

Según Garzón, los primeros contactos entre Francisco Galicia y Rafael Zabaleta debieron producirse en Madrid a principios de los años 30, cuando ambos frecuentaban el Círculo de Bellas Artes, el Museo de Reproducciones Artísticas y diversas tertulias de la capital. “A principios de la Guerra Civil, Galicia se exilió en París. En 1937, Galicia colaboró en el montaje de la Sección de Información del Pabellón de la República Española de la Exposición Universal de París con un panel sobre los bombardeos de la guerra de España. En la capital francesa se integró en el grupo de pintores españoles de la “Escuela de París”, con muchos de los cuales tendría después amistad Rafael Zabaleta”, detalla Garzón.

Sobre su hijo, José Luis Galicia, el investigador relata que siguió la tradición paterna y desde finales de los años 40 inició una importante carrera artística como pintor, grabador y escultor, que hoy día continúa. “De su amplia y variada obra podemos destacar el gran trabajo que realizó en la decoración de techos, ábside, cúpula y sotocoro de la Catedral de La Almudena por encargo de Fernando Chueca, quien en 1951 también había contado con Zabaleta para que realizase algunas de las ilustraciones de su libro titulado El semblante de Madrid, resalta.

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