Cerrar Buscador

"Espero que mis hermanos de La Amargura acudan a las urnas"

Por Javier Cano - Junio 17, 2021
Compartir en Twitter @JavierC91311858
"Espero que mis hermanos de La Amargura acudan a las urnas"
Carmen Belén Oya, junto a la hermosísima Dolorosa de su cofradía. Foto: Hermandad de la Amargura.

Cofrade también de la Virgen de la Capilla, Carmen Belén Oya Gutiérrez (Jaén, 1978) cambia la tranquilidad del fin de semana de la feria chica jiennense por los nervios de las elecciones de su hermandad de toda la vida, La Amargura, el próximo domingo. Única candidata a gobernar la cofradía, promete continuar los proyectos emprendidos y, si los hermanos la respaldan y la pandemia lo permite, se convertirá en la hermana mayor del regreso a las calles de uno de los colectivos más celebrados de la Pasión de aquí.

—Este año, las fiestas de la patrona de la ciudad han sido especiales para usted, y para su marido [el conocido cofrade jiennense José María Francés]. Eso de ver a la Virgen de la Capilla con la corona que le han regalado...

—Sí. Se la regalamos cuando nos casamos, pero no se terminó y luego, con la pandemia, no se pudo llevar a cabo el estreno. Este año por fin hemos conseguido que la Virgen la luciera, que es lo que yo quería, ya que es un regalo para Ella.

—Menudo detallazo por parte de los Francés-Oya.

—Pero Ella te devuelve el triple o setenta veces más de lo que le das. 

 Junto a su esposo y la patrona de Jaén, con la corona regalada por la pareja.
Junto a su esposo y la patrona de Jaén, con la corona regalada por la pareja.

—Y ahora, a cambiar la Gloria del pasado fin de semana por la Pasión del próximo, la alegría de la feria por la inquietud de unas elecciones. Es usted la única candidata, pero el regomello estará ahí, ¿no?

—Efectivamente, la gente piensa que como va una sola candidatura está todo hecho, pero no es así, hay que contar con el voto de los hermanos, hay que cumplir la normativa. Así que animo a los cofrades, primero para que ejerzan su derecho al voto y después, para salir respaldados y poder llevar a cabo los proyectos que queremos realizar. 

—¿Qué quiere hacer Carmen Belén Oya al frente de La Amargura?

—Lo primero que tengo en mente es seguir con el proyecto del anterior hermano mayor [Ángel Damián Contreras]: la casa de hermandad. Se quedó a medias por la pandemia y hay que terminar de adecuarla. Quiero retomar la vida de hermandad, está todo paralizado con la situación que tenemos. Luego, según nos vayan permitiendo las autoridades, tenemos muchos proyectos, muchas emociones: quiero que se involucre el mayor número de hermanos, que crezca la nómina de cofrades, dar un buen empuje al Grupo Joven y centrarnos también en la caridad, muy importante en los tiempos que corren, con tantas necesidades psicológicas, espirituales, materiales...

—Caridad y Despojado, un tándem que siempre ofrece nuevas iniciativas.

—Sí, así es. Precisamente lo próximo que tenemos es este sábado, una recogida de alimentos junto con la Escuela Taurina, que tiene una clase magistral. Estaremos allí recogiendo alimentos y productos de higiene personal para los 'pequeños despojados', como llamamos nosotros a los niños que los necesitan. Quienes vayan a esta clase [plaza de toros de Jaén, a partir de las 6 de la tarde], que será muy entretenida e instructiva, pueden colaborar con nosotros llevando esos productos. 

—No está usted por la labor de desvincular la hermandad del mundo taurino...

—Todo lo contrario, la queremos mantener porque es nuestra historia y así lo quiso su fundador. Además la Virgen es madrina de la Escuela Taurina, así que lo seguiremos fomentando. 

—Hablando de las elecciones, ¿sabe usted dónde se mete? Dicen que eso de gobernar una cofradía no es cosa de ratos libres.

—Es un orgullo, y también te quita muchísimo tiempo, sí. Pero con un buen equipo, con buena gente preparada, todo es más llevadero. Además, fueron muchos los hermanos que me animaron a presentarme; de hecho, llegó un momento en que era tanto el apoyo que me hacían sentir mal si no me presentaba. Hasta el mismo párroco me animó a dar el paso, y eso fue muy decisivo, es muy importante. Si no hubiera sido por el respaldo de los hermanos, que espero que ahora lo hagan también en las urnas, no hubiera dado este paso. 

—Su experiencia en la cofradía es larga, viene de lejos. Eso ayuda, ¿verdad?

—Claro que sí. Empecé en esta hermandad casi desde sus comienzos, porque mi hermano está entre los cofundadores, la he vivido muy de cerca. Luego, con Jose [su esposo], mucho más. He trabajado en caridad, fui camarera de la Virgen, he estado al frente del Grupo Joven, he encabezado proyectos como la adquisición de los candelabros de cola y de imágenes del paso de misterio, y he sido tesorera los últimos tres años. Ahora toca trabajar en primera línea, alguien tiene que tomar las riendas y me ha tocado a mí. 

—Habla usted del anterior hermano mayor con mucho respeto, con evidente cariño. A él le tocó ser el responsable de la hermandad en plena pandemia y usted será, seguramente, la del regreso de la procesión a las calles. 

—Espero que sea así; si no, ¡madre mía!... Ojalá el plan de vacunación avance y esto cese, no solamente por sacar la procesión a la calle sino por volver a la normalidad, a la vida que teníamos, tanto en el tema de la Semana Santa como en los demás ámbitos

—¿Cómo se imagina el Lunes Santo de la vuelta a la normalidad? ¿Se le ha pasado por la cabeza?

—Sí que se me ha pasado por la cabeza, será un día muy emotivo, sin palabras, con tanta acumulación de sentimientos desde 2019, que quién iba a pensar que iba a ser el último antes del parón. El que llegue a vivirlo debe de sentirse afortunado, con la de hermanos que se nos han quedado en el camino en esta pandemia. Nos faltan muchas manos desde 2019 hasta hoy.

—¿Ha hecho muchos estragos el Covid en las filas de El Despojado, Carmen?

—Sí, claro, ha habido muchísimos contagios, gente que lo ha pasado muy mal, muchos ingresos, y gente que ha fallecido por otros motivos y que no esperábamos que 2019 iba a ser su última vez en la procesión. 

—Y el compromiso de los cofrades, ¿se ha resentido?

—Ahora mismo noto que la gente tiene muchísimas ganas, pero creo que retomar todo lo que es la actividad va a costarle a las cofradías, a todas, y a la nuestra también. Espero que sepamos hacerlo, que la gente no se aparte y no abandone ese entusiasmo. 

—¿Dónde cree que puede haber hecho más mella este largo parón: entre los costaleros, los jóvenes, los músicos...?

—El colectivo de costaleros es en el que menos ha influido, es el que más empuje tiene, el más motivado. Quizás a los hermanos de luz... o a la gente joven, que les ha pillado con edades de estar estudiando y a lo mejor se ha ido fuera. A las bandas también las veo muy motivadas, la de palio ha retomado los ensayos y la agrupación también, en eso no se han resentido, y espero que siga siendo así. 

—Esta entrevista va ya de recogida. Con vistas al próximo 20 de junio, ¿qué mensaje quiere enviar usted a sus cofrades, a sus hermanos, a sus votantes (los convencidos y los que, a estas alturas, todavía se piensan si acudir o no a las urnas)?

—Que vayan a votar, a seguir haciendo que la Hermandad de la Amargura continúe creciendo, resplandeciendo como siempre.

He visto un error

Únete a nuestro boletín

COMENTARIOS


COMENTA CON FACEBOOK