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"Úbeda y Baeza han sido fundamentales en estos años de dificultad"

Por Esperanza Calzado - Enero 21, 2018
Francisco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén. Foto: Diputación

Rezuma ilusión y se aleja del pesimismo. "La ruina solo trae ruina", reconoce el presidente de la Diputación de Jaén, Francisco Reyes. Asegura que es importante estar en Fitur porque permite poner en valor lo que se tiene. Puede que no tenga un retorno inmediato para todos, pero se debe estar. Pero no solo eso. Se va a Madrid a aprender y a mejorar. En esa línea trabaja el responsable de la Administración provincial. En el camino de buscar nuevas oportunidades turísticas a la par que se respaldan algunas tan consolidadas como Úbeda y Baeza, las grandes protagonistas de esta edición.

—Estamos en Fitur y toca hablar de turismo, pero se palpa un cierto cambio de tendencia. ¿Los jiennenses cada vez apuestan más por conocer su tierra?

—Sí, están descubriendo Jaén. Hay gente que seguro que ha ido a Eurodisney, a Londres o se ha escapado a Roma. Pero, ahora, los jiennenses están descubriendo su provincia, cuando viene gente de fuera y dice madre mía lo que tienes aquí. Lo que pasa un poco es que no sabes valoras lo que tienes hasta que no viene alguien y te lo dice. La promoción de Jaén hacia el exterior, los primeros que lo están valorando son la gente de dentro y eso es fundamental. En esa línea conseguimos convertir en agentes de promoción a los más de 600.000 ciudadanos que tiene Jaén.

—A veces no se sabe lo tiene uno al lado de casa...

—Hay personas que viven en la capital y no han estado nunca en los Baños Árabes, por ejemplo. U otros que residen en Segura de la Sierra, de los municipios más bonitos de España y casi seguro que no han subido nunca a Castillo, o han visitado la iglesia de los Jesuitas o habrán visto los Baños Árabes de Segura. Yo creo que el valor añadido que tiene la promoción que estamos haciendo es la que se genera hacia dentro, que es fundamental para elevar la autoestima de los jiennenses y no estar instalados en ese lamento permanente. Jaén tiene problemas, tiene dificultades, como cualquier otro territorio, pero tenemos oportunidades.

—Este año, en Fitur también se detecta un cambio de tendencia. Quien llega al expositor ya no solo conoce Úbeda, Baeza y Cazorla. Empiezan a interesarse por otros destinos y otras ofertas

—Está claro que Cazorla, desde que Félix Rodríguez de la Fuente lo hizo visible, que no se nos olvide, lo puso de moda. Y es el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, pero hay una marca que está consolidada que es Cazorla. Es magnífica, pero Las Villas y Segura no tienen nada que envidiarle, también la parte de Pozo Alcón, Quesada, Huesa o Hinojares. Fueron punta de lanza, a las que se sumaron Úbeda y Baeza. Desde que se declararon Patrimonio de la Humanidad han sido un cañón. En momentos de dificultad, de crisis, cuando el turismo bajaba a cifras históricas como las del 2007, gracias a ellas hemos conseguido que esas caídas no fueran más graves. ¿Por qué? Porque la marca Unesco es sinónimo de calidad. Cuando la gente viaja, sabe que no lo va a defraudar porque la Unesco lo ha testado y comprobado. Úbeda y Baeza han sido fundamentales en estos años de dificultades y por ese hemos querido reforzar su 15 aniversario porque creemos que siguen siendo claves y tienen que aportar más a nuestra economía desde el punto de vista turístico. Y porque creemos que Úbeda y Baeza son claves para Mágina, para Linares, para Jaén, para el resto de municipios...

—Ha habido momentos que Úbeda y Baeza no han podido dar respuesta hotelera y de su rebufo se han beneficiado otros municipios como Bailén, Linares...

—No cabe duda de que sirven de revulsivo para el resto de municipios. Hay gente que va al Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas y antes pasa dos días por Úbeda y Baeza. Ambas están incrementando la estancia media en la provincia. Porque el que visita estas ciudades aprovecha para ir a Sierra Mágina, por ejemplo. También pasan por Andújar o por Despeñaperros. Y tampoco hay que olvidar que Úbeda y Baeza se están beneficiando del resto de productos turísticos de la provincia de Jaén. Por lo que no debemos dudar en apoyar este producto turístico.

—Otro aniversario es el de la marca Jaén, paraíso interior. ¿Qué han supuesto estos veinte años?

—Era diputado en 1997 cuando, en este mismo espacio, presentábamos la marca Jaén, paraíso interior. Ni siquiera los más optimistas creíamos que aquello iba a ser lo que ha supuesto a día de hoy. Hemos aprovechado el veinte aniversario para dos cosas. Por un lado, hacer balance. Pero, por otro, para coger impulso y abordar los próximos veinte. Hay quienes me han dicho de cambiar la marca. Y yo me digo que Coca-Cola no ha cambiado desde que se creó. Cambia el diseño, las etiquetas, etcétera, pero sigue siendo Coca-Cola. Por eso creo que Jaén, paraíso interior es una marca que ha conseguido abarcar la amplia oferta turística que tiene la provincia. Pero tiene un valor añadido que es clave desde mi punto de vista: elevar la autoestima de los jiennenses.

—Es una marca que ya tenemos en nuestro ADN.

—Sí. Que en veinte años hayamos sido capaces de crear ese sentimiento en torno a una marca creo que es para sentirnos orgullosos. Las cosas en Jaén nunca han sido rápidas. Pero esta marca y el concepto oleoturismo es increíble que en tan poco tiempo se haya puesto en marcha. Y el oleoturismo ha sido en mucho menos tiempo, en tres o cuatro años.

—En oleoturismo ha sido clave que empresa privada y administración fueran de la mano.

—Sí, en este y en todos los sectores. Por eso nos fuimos con un grupo de empresarios a La Rioja para ver el valor añadido de la cosecha de uva. La vendimia dura veinte días y las bodegas reciben los efectos los 365 días del año. No solo vendiendo vino, sino poniendo en valor todo el proceso y la historia de la bodega. Fuimos también a la Ribera del Duero y algunos empresarios jiennense se dieron cuenta de que podían ponerlo en valor, algo en lo que le apoyamos y ayudamos desde la Diputación. Estamos haciendo documentos gráficos que les sirvan para explicar cuál es el proceso de molturación o las bondades del aceite de oliva virgen extra. Así lo vamos a seguir haciendo, de la mano, como no puede ser de otra manera, del sector que ha evolucionado de una manera espectacular. Esto era impensable hace diez años, pero ha sido posible por un cambio de mentalidad.

—¿Jaén se está convirtiendo poco a poco en un epicentro cultural?

—Estamos sonando y bastante. Se ha presentado Jaén en Julio en el espacio que Fitur ha destinado a los festivales en España. Pero es mucho más. A lo largo del año tenemos festivales en un número muy importante de municipios. Festival de Teatro de Cazorla, el de Música Antigua de Úbeda y Baeza, el Otoño de Jaén. Tenemos una cantidad de eventos culturales que se suman a ese rico patrimonio monumental con el que contamos. Se suma a la Ruta de los Castillos y las Batallas o el Viaje al Tiempo de los Íberos. Si se suman todos los productos, al final, Jaén rezuma cultura miremos por dónde miremos. Cuando hay problemas económicos, la cultura es la primera pata que sufre y en Jaén más hemos apostado. Estamos dando una lección al resto de territorios porque hemos visto su importancia y el empleo que se puede generar.

—¿Qué retos de futuro te marcas?

—En primer lugar, no conformarme. Lo público, por definición, es una tarea inacabada y en esa tarea la promoción tiene que ser fundamental. Aunque algunos se enfaden porque dedicamos mucho dinero a la promoción, pero es que es la manera para que la gente venga y lo estamos haciendo de la mano de la Junta. Además, no podemos bajar la guardia en la calidad del producto, que es lo que la gente identifican. El nivel de satisfacción de quienes nos visitan está por encima del ocho, así que no podemos bajar la guardia en ese sentido. Tenemos que apostar por los producto que ya existen y aportar por otros nuevos como el oleoturismo, que apenas tiene tres años. Seguro que se nos ocurrirán nuevos.

—La moda puede ser uno.

—Ligar moda, artesanía, turismo y deporte. Hay muchas oportunidades para poner en valor. Pero lo más importante es que seamos capaces de que vean a Jaén como una provincia de oportunidades. Aquellos que están todo el día instalados en el lamento y llorando no tienen tiempo para pensar en positivo. Tenemos problemas y dificultades pero la ruina no trae nada más que ruina.

—Lo que no tenemos son infraestructuras óptimas tanto por carretera como por ferrocarril.

—Tenemos dificultades. ¿Sabe qué ha supuesto para Úbeda y Baeza la Autovía del Olivar? Conectarse con la Costa del Sol, con Huelva, con Madrid. Y tenemos asignaturas pendientes de finalizar la A-32 y la conexión con el Levante, de continuar la autovía desde Martos a Lucena, la de conectar la autovía que va desde Granada por Alcaudete, Córdoba, Badajoz, y una tarea de conservación de la A-4 que le hace falta.

—Y el tren...

—Por supuesto. Es la gran asignatura pendiente que tenemos. Jaén requiere y merece una conexión ferroviaria con Madrid digna. No queremos nada que no podamos mantener, pero no se puede tardar cuatro horas de ir de Jaén a Madrid.

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