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"Me prometió un sueldo de 1.200 euros como secretaria y me estafó"

Por Fran Cano - Octubre 08, 2022
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"Me prometió un sueldo de 1.200 euros como secretaria y me estafó"
La valdepeñera Lola Montes Marchal, en una imagen facilitada a Lacontradejaén.

Lola Montes Marchal recuperará 280 euros tras ser engañada por un hombre que le prometió un trabajo en Málaga bajo el nombre de una ONG

Los dos últimos veranos de Lola Montes Marchal (Valdepeñas de Jaén, 1994) han sido una locura y no precisamente por el coronavirus. De un estío a otro ha constatado la estafa que sufrió por parte un hombre que, como ha quedado patente en el juicio celebrado esta semana en Jaén, le prometió un empleo falso en Málaga pidiendo previamente un ingreso de 280 euros. "Estoy esperando a que me llegue la notificación para recuperar el dinero", cuenta ella en declaraciones a este periódico.

A finales de agosto de 2021, Montes, de 28 años, vivía en Granada y a partir de un familiar muy cercano se interesó por un trabajo administrativo en una clínica en Málaga. El primer encuentro con la persona —que un año después fue arrestada en Granada— se dio un sábado por la mañana en un bar próximo a la estación de Renfe de la capital malagueña. "Me prometió un sueldo de 1.200 euros como secretaria, con horario de nueve a tres, en una clínica que, según él, estaba relacionada con Happy Children. Más tarde supe que esta ONG sólo operaba en Colombia", explica.

El presunto estafador responde a las iniciales R. A., es extranjero e hispanohablante. Lola Montes lo describe como "moreno, de ojos marrones y gordito". En la entrevista, facilitada por el familiar con el que Montes ya ha roto relaciones, parecía alguien tranquilo, se presentó como médico e incluso le habló sobres sus planes de expandir la clínica al extranjero.

DE LA PRIMERA PETICIÓN DE DINERO A OTRO INTENTO

Cuando Montes y el R. A. se quedaron solos, éste le pidió un ingreso de 280 euros para costear material en el presunto trabajo, concretamente cinco uniformes, una tableta y un portátil. Era sábado y ella formalizó el pago por transferencia al lunes siguiente. Antes de despedirla, R. A. la acompañó al taxi y le dijo que le mandaría un correo para pedirle los datos y formalizar la contratación.

El lunes, R. A. insistió en que abonase la cantidad antes de las once de la mañana. "Yo ingresé el dinero desde Alcalá la Real, camino de Valdepeñas de Jaén, y le mandé mis datos del DNI y de la Seguridad Social. Cuando le pregunté por el contrato, me puso de excusa que al ser Feria en Málaga no podía", cuenta.

La siguiente excusa se dio un día después: entonces alegó que el gestor había contraído el coronavirus y de ahí la demora. Más tarde, R. A. dijo que estaba en Sevilla. "Lo llamé y me aseguró que su jefe ordenaba un ingreso de 480 euros para empezar a trabajar. Tenía que ingresarle 200 euros más, porque así decían que se costeaban los uniformes para empezar el trabajo ese semana", recuerda.

Lola Montes no tenía cómo hacer la transferencia en ese momento, de modo que se lo pidió a una amiga con la que saldaría cuentas más tarde. Era el plan, pero finalmente no hizo ese segundo envío de dinero. Ella reconoce que fue en ese momento cuando sospechó que todo era mentira. "Él me instó a pedirle dinero a mi familia, incluso a la persona que nos puso en contacto, pero yo me negué: le dije que descontase esos 200 euros de la primera nómina", enfatiza.

LA DENUNCIA Y LA DETENCIÓN EN GRANADA

La historia parecía liquidada en ese punto, tras conversaciones por WhastApp que no iban a ninguna parte. Y ella denunció lo ocurrido el 23 de agosto del año pasado en el Cuartel de Valdepeñas de Jaén.

Este verano, en agosto de 2022, la jiennense tuvo un reencuentro inesperado con R. A. Ocurrió en un concurrido bar junto a la Plaza de Toros de Granada. Ella bebía cerveza con su pareja cuando vio a R. A. en el local, junto con otro joven. "Como me llevo bien con los camareros, les enseñé la foto del estafador que yo tenía en mi móvil y me dijeron que sí, que era él", recuerda.

Enseguida llamó a la Policía Nacional y al tiempos dos patrullas se personaron en el establecimiento. "Es ése, el de la camiseta verde y blanca", les dijo a los agentes. Se lo llevaron esposado, según el relato de Lola Montes.

EL JUCIO DE ESTA SEMANA

A la veinteañera le llegó la citación del Juzgado de Instrucción Número 4 de Jaén para ir al juicio como denunciante el pasado martes, 4 de octubre, a las once de la mañana en la Sala de Vistas número 2. "Estoy muy agradecida al sargento de Valdepeñas de Jaén por la ayuda que me brindó desde el comienzo", puntualiza.

R. A. no asistió de forma presencial, pero sí estuvo vía telemática. "Yo no quería verlo de nuevo cara a cara. Es culpable y estoy a la espera de recibir la notificación para recuperar lo que he perdido. ¿A cuántas personas más habrá estafado?", se pregunta ella.

La jiennense confía en que exponer su caso con rostro, nombre y apellidos evite más engaños, leves o de mayor calado. "No sólo es por el dinero. Me estaban prometiendo un trabajo que implicaba cambiar de ciudad y mejorar mis condiciones laborales. Espero que pague de verdad por lo que ha hecho", concluye.

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