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Una 'pasarela de moda' litúrgica en la Catedral de Jaén

Por Javier Cano - Noviembre 10, 2019
Una 'pasarela de moda' litúrgica en la Catedral de Jaén

La rica indumentaria religiosa diocesana de los siglos XVI a XVIII 'desfila' hasta el mes de febrero del año que viene en la sacristía mayor del primer templo diocesano

"La Diocesis de Jaén tiene una colección muy completa, los especialistas que la han visto la ponen siempre en valor y permiten hacer un recorrido por la historia del tejido y del bordado a través de los ornamentos litúrgicos jiennenses". Lo afirma Ismael Amaro, comisario de la exposición Al hilo de la seda, una singularísima muestra que desde el pasado jueves y hasta el mes de febrero de 2020 acerca la riqueza y el preciosismo de las piezas conservadas por la Iglesia diocesana.

Un montón de maravillas dentro de otra maravilla (la sacristía mayor de la Catedral de Jaén); al fin y al cabo, pensaba la gran Cocó Chanel, la moda es arquitectura, una cuestión de proporciones. Pues a ver quién le gana a equilibrio, a estilo en la proporción a esa virguería de Vandelvira donde admirar un catálogo pleno de estética y simbología prácticamente desconocido para la mayoría de los jiennenses; unas veces porque son elementos litúrgicos no expuestos a la vista cotidiana y otras, porque colocados sobre el alba en las celebraciones eucarísticas pasan desapercibidos el común de los fieles. Y eso que, en palabras del comisario de la muestra, no es raro ver alguna casulla del XVIII revistiendo la humanidad de algún sacerdote en el presbiterio catedralicio.

Sea como sea, la cuestión es que tanto el primer templo de la provincia como la Fundación Caja Rural hacen posible que este tesoro histórico-artístico y religioso abandone sus íntimos escaparates y deslumbre hasta al más indeslumbrable de entre quienes se acerquen a conocerlo.

Amaro, licenciado en Historia del Arte y todo un experto en la materia (está a punto de presentar su tesis doctoral con los textiles del XVIII como argumento tras cinco años de trabajo), abre en su conversación un mundo de matices que se esconden detrás de cada pieza, de cada etapa artística en torno a las vestiduras sagradas: "Durante los siglos XVI y XVII los ornamentos litúrgicos continúan la estética de lo que se estaba haciendo en Italia, y en el XVIII lo que encontramos son muchos textiles probablemente venidos directamente de manufacturas francesas"; vamos, que italianos y franceses eran ya, en esto de las tendencias, unos pioneros; y de ese podio no hay quien los baje, si se atiende a su prestigio en el mundo de la moda actual.

Precisamente el comisario de la muestra remite al concepto de moda (que aparece a finales del XVII) como posible preocupación entre los clérigos de la época: "Empieza a revolucionarse todo este tema y a aparecer constantemente nuevos modelos, digamos que también la Diócesis de Jaén se hizo eco de todos esos nuevos textiles que iban apareciendo". Sí, y hasta algún que otro prelado destaca por su querencia a que la Iglesia de Jaén estuviera 'a la última': 

"Agustín Rubín de Ceballos, como estaba en la corte, en Madrid, estaba en contacto con las principales manufacturas del momento y mandó una cantidad muy importante de ornamentos litúrgicos a la Diócesis de Jaén de la fábrica toledana del maestro Miguel Gregorio Molero", uno de los más importantes de su tiempo, resalta Amaro.

Es la sacristía mayor de la Catedral estos días, entonces, una auténtica 'pasarela' de quietud por donde 'desfila' lo más 'fashion' pero en versión seria, testimonio estético y simbólico de un tiempo en el que la alta costura se reflejaba tanto en el 'pret a porter' como en la ropa de ceremonia: "No sabemos hasta qué punto si verdaderamente los párrocos compraban estas telas y daban por hecho o eran conscientes de que estaban siguiendo una moda, pero efectivamente estos textiles tienen su homónimo en la indumentaria civil".

Así, es posible admirar en esta exposición "un paño de hombros que tienen un determinado tejido que es el mismo que de repente empleaba María Luisa de Parma en uno de sus vestidos; incluso los tejidos que se empleaban para la decoración de interiores daban la posibilidad de que se crearan ornamentos litúrgicos", apostilla Ismael Amaro; todo valía: "El discurso que se puede hacer es muy amplio, porque los elementos litúrgicos estaban abiertos a todas las modas", sentencia el historiador del Arte. 

Puestos a destacar algunas de las piezas que se muestran en la Catedral, el comisario lo tiene claro: "La casulla del fundador, que es la más antigua de Jaén, de 1517, y que la mandó Gutierre González Doncel, el fundador de la Santa Capilla de San Andrés, para la fundación, una casulla de corte gótico de transición, cuando pasaron a ser de forma de guitarra, pero todavía tiene esa estructura gótica".

 Ismael Amaro, comisario de la exposición; Felipe Serrano, vicerrector de Proyección de la Cultura de la UJA; Francisco Juan Martínez, deán de la Catedral, y Luis Jesús García-Lomas, gerente de la Fundación Caja Rural, inauguran la muestra. Foto: Catedral de Jaén
Ismael Amaro, comisario de la exposición; Felipe Serrano, vicerrector de Proyección de la Cultura de la UJA; Francisco Juan Martínez, deán de la Catedral, y Luis Jesús García-Lomas, gerente de la Fundación Caja Rural, inauguran la muestra. Foto: Catedral de Jaén

Junto con ella, otra casulla, la de las Navas de Tolosa, no tan antigua como cuenta la tradición (la sitúa en la primera misa tras la batalla) pero valiosísima, "con una serie de damascos muy a la manera del siglo XVI y en el centro de la cenefa, el escudo de Felipe II". 

Con tres meses de presencia en la sacristía mayor, quien se pierda esta preciosa propuesta no podrá achacarlo a su brevedad. Quien se la lleve en la retina, tendrá un motivo más para aprender cuánto ignoran los jiennenses de su propio patrimonio, cuánto queda aún por descubrir.

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COMENTARIOS

Artículos Religiosos Brabander

Artículos Religiosos Brabander Noviembre 11, 2019

Buenos días, nos gustaría felicitarles por el artículo que dedican a la exposición. Es muy importante dar a conocer este tipo de eventos. Muchos son los tesoros tanto en ornamentos litúrgicos, orfebrería religiosa, imaginería, ... que poseen nuestras iglesias y catedrales. Artículos de gran valor religioso y patrimonial que pasan desapercibidos para la mayoría de la población. La celebración de este tipo de exposiciones pone en valor el patrimonio de la iglesia y de la localidad, es un poco de todos. Por este motivo tenemos que hacer un esfuerzo para dar a conocer estos preciosos bienes a locales y extranjeros. De nuevo, felicitar por este gran trabajo de divulgación a su diario y a los promotores de la exposición. Un saludo!

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