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El gallo que sembró la discordia en Ermita Nueva

Por Fran Cano - Agosto 31, 2019
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El gallo que sembró la discordia en Ermita Nueva
Panorámica de Ermita Nueva. Foto: Ayuntamiento de Alcalá.

La disputa entre dos vecinos de la aldea alcalaína llegó a los juzgados y precisó la intervención del Defensor del Pueblo Andaluz

Historia de un gallo que enfrentó a dos vecinos en la aldea de Ermita Nueva (Alcalá). El ruido del ave molestó a uno de ellos y el asunto acabó en los juzgados e incluso precisó de la mediación del Defensor del Pueblo Andaluz, que ha reportado y resuelto recientemente la queja a través de la web oficial. El asunto está zanjado y los implicados ya no residen en la misma aldea.

El conflicto data del año pasado, entre marzo y abril, según señalan a este diario fuentes municipales. Un vecino de Ermita Nueva se quejó del canto de gallo y del ruido de perros que eran propiedad de otro residente en la aldea. Al parecer, el ave cantaba en el patio a horas que incomodaban al vecino, de ahí que denunciara la situación en el cuartel de la Guardia Civil.

UN CEDÉ COMO PRUEBA

El denunciante llegó a presentar pruebas documentales: registró el canto del gallo en un cedé y lo aportó en juicio, de acuerdo con las fuentes consultadas. La queja número 18/3479 del Defensor Andaluz del Pueblo explica que el Ayuntamiento, en un primer informe, remitió copia de las actas de comprobación del canto del gallo que el propietario tenía en el patio, quien incluso llegó a cambiar al ave de ubicación para evitar las molestias.

La resolución municipal de agosto de 2018 refleja que al dueño de los animales se le dieron diez días de audiencia para alegar, dado que los hechos podían constituir "infracción administrativa". Se le advirtió que si no cumplía, el gallo sería desalojado con una orden.

El reclamante comunicó después más problemas: un perro ladraba en las horas diurnas y hubo, siempre según la versión del denunciante recogida por el Defensor del Pueblo Andaluz, acumulación "de suciedad y olores" e incluso de leña. Tras un nuevo informe municipal y otra comunicación con el interesado, éste comunicó al Defensor del Pueblo Andaluz que el problema acústico del gallo había sido solucionado, pero no "el resto de asuntos".

EL DENUNCIANTE YA NO VIVE EN LA ALDEA

Este periódico ha podido saber que el denunciante ya no vive en Ermita Nueva, dato que conecta con la información procedente del Defensor del Pueblo Andaluz: pidió mantener la queja dos meses porque quería alquilar la vivienda. Y ahí se cortó la comunicación.

El Ayuntamiento envió a la institución protectora la resolución emitida por Alcaldía, que declaraba concluidas las actuaciones, pues el gallo había sido retirado del lugar y ya no generaba incidencia acústica. "Instamos al Ayuntamiento a que se mantuviera especialmente vigilante a la situación de la vivienda denunciada a fin de que se cumplieran todas las obligaciones de limpieza y salubridad", concluye la resolución del Defensor del Pueblo Andaluz.

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