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Un año tras los pasos de la desaparecida María Josefa Padilla

Por Esperanza Calzado - Agosto 31, 2020
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Un año tras los pasos de la desaparecida María Josefa Padilla

Efectivos vuelven a rastrear la zona donde hace una año despareció la vecina de El Cortijuelo, en Quesada, durante el fin de semana

Durante este tiempo hubiera cumplido 77 años y habría soplado las velas de su tarta rodeada de familiares. Seguramente, le hubiera costado comprender, como a todos, la nueva realidad que vive el mundo, azotado por la pandemia del coronavirus que inquieta a la población. Quizás, su alzheimer le hubiera ayudado a sobrellevar el virus que todo lo ocupa, cuerpo y mente. Durante todo este tiempo, su familia hubiera querido despedirse y recordarla con el consuelo de que está descansando. Sin embargo, un año después, siguen sin encontrar a María Josefa Padilla.

Desapareció el pasado 3 de septiembre en El Cortijuelo, en Quesada. Tenía 76 años y padecía alzheimer. Vestía con camisón y zapatillas de estar por casa salió de su vivienda. Ese día, la Guardia Civil activó la alerta por la desaparición de esta quesadeña después de que los familiares denunciaran su ausencia. Inmediatamente se puso en marcha un amplio dispositivo de búsqueda que contó, además, con la colaboración de vecinos no sólo de Quesada sino de otros municipios, como Huesa. 

Este fin de semana se ha reactivado la búsqueda, lo que para familiares ha supuesto una forma de recordarla. Se realizaron batidas por zonas complicadas, de difícil acceso, principalmente barrancos. Sin embargo, como ya pasó hace un año, no ha habido éxito.

Lo mismo ocurrió hace doce meses. Llegó el momento en el que el dispositivo especial concluyó sus labores de búsqueda sin éxito y se quedaron las patrullas destinadas a la zona de Quesada y las comarcas limítrofes. En las labores de rastreo, la Subdelegación del Gobierno llegó a solicitar a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir el cierre de las compuertas del pantano del Negratín para facilitar los trabajos de localización en el cauce del río. Se desplegó un dispositivo compuesto aproximadamente por medio centenar de agentes, pertenecientes a distintas unidades. Un helicóptero realizó continuas batidas diarias por las zonas cercanas a la pedanía, que son de más difícil acceso a pie. También se desplazaron los especialistas del Grupo de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil, que efectuaron un minucioso rastreo por el cauce del río Guadiana Menor, muy cercano al núcleo urbano de El Cortijuelo.

También participaron tres perros del Servicio Cinológico, especializados en la localización de personas, así como agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana, del Seprona, que batieron con motocicletas los caminos y parcelas aledañas, y las patrullas territoriales. Con ellos, familiares y voluntarios, algunos vecinos y otros de colectivos como la ONG Guardias Civiles Solidarios. También participó el Infoca, que la semana pasada volvió a colaborar con las labores. 

A partir del 16 de septiembre, empezaron a retirarse medios. Todos ellos, junto con el despliegue especial de agentes, concluyeron sus labor de rastreo por tierra, que se amplió de tres a diez kilómetros a la rotonda de la zona donde se la vio por última vez. Terminaron de buscar en el cauce del río desde El Cortijuelo aguas abajo hasta la desembocadura al Guadalquivir. En total se ha rastreado por 38 kilómetros hasta el punto de que se han hecho labores en el Guadalquivir hasta la presa de Doña Aldonza.

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