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UNA INSTITUCIÓN CASI ÚNICA EN EL MUNDO

UNA INSTITUCIÓN CASI ÚNICA EN EL MUNDO

Por Javier Cano - Mayo 14, 2022
Compartir en Twitter @JavierC91311858

Solamente tres academias bibliográficas marianas desarrollan su actividad a día de hoy, todas en Europa y una de ellas, en Jaén. Lacontradejaén acerca hoy a sus lectores la idiosincrasia de esta singular entidad que agrupa a un buen número de estudiosos y literatos en torno a la figura de María de Nazareth

Con sede en Lérida, su Academia Bibliográfica Mariana, fundada en 1862, encabeza el 'podio' mundial de estas instituciones, que no necesitan ni todos los dedos de una mano para contarse. Junto con la catalana, la Pontificia Academia Mariana Internacional, creada en 1946, ocupa el segundo escalón y, en el tercero, por orden cronológico, la jiennense, bajo la advocación de la patrona de la capital: la Virgen de la Capilla

Una tríada que agrupa a estudiosos y literatos en torno a la figura de María de Nazareth y que tiene en Jaén uno de sus ejemplos más prestigiosos, a cuenta de la nómina de académicos que desde su gestación, allá por finales de los 60, y hasta su puesta en marcha definitiva ya entrados los 80, han formado o forman parte de su elenco.

Definida como "una institución cultural de la Diócesis de Jaén (España) que promueve la investigación histórica y cultural" sobre la Madre de Cristo, por sus 'sillones' han pasado algunos de los nombres más recordados del ámbito investigador y de las letras de aquí. 

Verbigracia, cronistas de postín como los recordados Rafael Ortega Sagrista (1918-1988), Isidoro Lara (fallecido en 2010) o Manuel López Pérez (1946-2016), su primer director; reconocidas plumas costumbristas, entre las que destacan Felipe Molina Verdejo (1924-1997), Miguel Calvo Morillo (1930-2021) o los felizmente activos Guillermo Sena y Ramón Molina Navarrete; hombres de Iglesia como Manuel Caballero Venzalá (1925-1995), o el periodista Tomás Moreno Bravo (1909-1990)...

Y solo por nombrar a algunos de ellos, una brillante muestra, resumidísima, que en la actualidad incluye a renombrados académicos. 

De la mano de su responsable, Manuel López Pegalajar, la academia abre las puertas de su sede, unas ensoleradas instalaciones en la calle Vicente Montuno Morente de la capital, que guardan una más que interesante biblioteca y décadas y décadas de vivencias que forman ya parte de la historia local.

 El doctor en Historia del arte Rafael Mantas (a la izquierda) protagonizó la última cita celebrada hasta ahora por la institución. Junto al orador, su presentador, José Joaquín Quesada, y el director de la entidad. Foto: Academia Bibliográfica Mariana.
El doctor en Historia del arte Rafael Mantas (a la izquierda) protagonizó la última cita celebrada hasta ahora por la institución. Junto al orador, su presentador, José Joaquín Quesada, y el director de la entidad. Foto: Academia Bibliográfica Mariana.

AL REBUFO DE LA ENTIDAD LERIDANA

Corría el año 1967 cuando la Cofradía de la Virgen de la Capilla, indisolublemente unida a la protagonista de este reportaje, viajaba hasta la capital de la comarca del Segriá para tomar parte en una serie de actos organizados por su academia.

Una cita de la que la delegación jiennense regresó eufórica, empeñada ya en crear en el mar de olivos una organización con los mismos fines. Dicho y hecho. Con el empuje del entonces hermano mayor, Francisco González Quero, y su junta, la institución dio sus primeros pasos y en cuestión de una década, aproximadamente, era ya toda una realidad. 

Desde entonces, publicaciones periódicas o extraordinarias, celebración de asambleas monográficas en diferentes puntos de la provincia y ciclos de conferencias temáticas forman parte de la vida cultural jaenera. Incluso en pandemia, que ha obligado a adaptarse a las nuevas formas de comunicación:

"Tenemos un blog de la academia y hemos hecho conferencias a través de las redes", aclara López Pegalajar. Relanzada desde 2018, cuando retomó una actividad prácticamente abandonada desde comienzos del tercer milenio, la institución se ha propuesto (según su cabeza visible) recuperar su agenda.

"2018 y 2019 fueron los años en que retomamos los discursos de ingreso, charlas, colaboración académica en las publicaciones de la cofradía y lo más importante, la publicación del libro El resurgir de la Academia Bibliográfica Mariana Virgen de la Capilla", explica el director; un trabajo auspiciado por el sello editorial de la Diputación Provincial y un recurso imprescindible, a día de hoy, para conocer su pasado, presente y sus pretensiones con vistas al futuro.

Al hilo de esta colaboración, cabe resaltar la vinculación inicial entre la academia y el Instituto de Estudios Giennenses, una relación que la actual directiva trabaja ya con el deseo de que dé frutos más pronto que tarde:

"Precisamente vamos a reunirnos para ver qué colaboraciones podemos llevar a cabo, queremos reactivarlo. Uno de los proyectos que tenemos, en principio, es que entre el IEG y la Diputación podamos digitalizar nuestro archivo, que contiene documentos incluso del siglo XVI, y otros más actuales pero igual de interesantes", manifiesta. 

 El académico Inocente Cuesta protagoniza un acto en la entidad. Foto: Academia Bibliográfica Mariana.
El académico Inocente Cuesta protagoniza un acto en la entidad. Foto: Academia Bibliográfica Mariana.

LOS ACADÉMICOS

No están nominados con las letras mayúsculas o minúsculas tradicionalmente unidas a los sillones de la RAE, no, pero académicos haberlos, haylos. 

Sí, en un número próximo al medio centenar, miembros numerarios y correspondientes conforman la organización; los primeros, afincados en la capital y los segundos, una suerte de corresponsales del resto de la provincia. 

Pero, ¿quiénes pueden ser nombrados, cómo se eligen? Y, lo más importante: ¿se trata de un 'club' exclusivo y excluyente, elitista incluso, o cualquiera puede disfrutar de tan sonoro y rimbombante tratamiento?

"El académico tiene que tener sentimientos marianos acendrados y, por supuesto, ser investigador histórico o costumbrista", desvela Manuel López Pegalajar. 

Una vez comprobados sus 'méritos', continúa, deben ser propuestos por dos académicos: "Luego, el pleno se pronuncia sobre la conveniencia o no del candidato, pero de excluyente o elitista nada de nada", sentencia. Ah, y un detalle que el máximo responsable de la entidad resalta: "Nada de política, no nos interesa desde el ámbito académico".

En cuanto a la 'paridad', posiblemente si la actual vicepresidenta Calviño asistiese a una reunión de la institución declinaría posar en la foto de familia, si se tiene en cuenta que de la relación de componentes las mujeres deben de andar por un diez por ciento, más o menos. 

Otra 'tarea' que la Academia Bibliográfica Mariana Virgen de la Capilla tiene por delante, ahora que (adelanta su coordinador) estudian la posibilidad de retomar las celebradas asambleas de estudios marianos que, tiempo atrás, reunían a un elevado número de personas para escuchar a quienes saben, mucho, de la Virgen. 

 Úbeda acogió la Asamblea de Estudios Marianos en 1985, cuya foto de familia recoge esta imagen. Fotografía: Academia Bibliográfica Mariana Virgen de la Capilla.
Úbeda acogió la Asamblea de Estudios Marianos en 1985, cuya foto de familia recoge esta imagen. Fotografía: Academia Bibliográfica Mariana Virgen de la Capilla.

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