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La vacuna AstraZeneca y el efecto nocebo

Por Rocío Medina - Abril 18, 2021
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La vacuna AstraZeneca y el efecto nocebo

Los efectos secundarios de la vacuna AstraZeneca del coronavirus se han convertido en tendencia en los últimos días. No solo por los raros casos de trombos vinculados a la vacuna AstraZeneca y Janssen, sino porque muchas personas tienen miedo a sufrir algunos síntomas más comunes y molestos, pero menos peligrosos. Muchos de ellos consecuencia del miedo.

Los medios de comunicación se han dado prisa en investigar los porcentajes de casos frente a los vacunados, incluso su comparativa con muertes por coronavirus.

Estos datos son aplastantes, según datos del ABC, el riesgo real de trombos por vacunarse contra el COVID-19 con AstraZeneca es del 0,0001%, mientras que con la Janssen 0,00008%. De hecho, es más probable sufrir un trombo por Covid-19 en personas con pronóstico grave (16,5%), acabar hospitalizado por covid (10,01%) o morir por contagio de Covid (2,27%).

Si además comparamos estos datos con otros cotidianos de la vida, debes saber que tienes una probabilidad de 0,001% de que te toque el Gordo de Navidad o un 0,0002% que te caiga un rayo.

Con estos datos, se puede decir que tienes tanta probabilidad de sufrir un trombo por AstraZeneca como que te toque el Gordo de la Navidad, y menos de que te caiga un rayo.

A pesar de estos datos, el miedo se ha extendido por la población y muchas personas no han querido vacunarse con AstraZeneca. ¿Por qué? Hay dos razones por las que esto puede estar ocurriendo: el efecto nocebo y la histeria colectiva.

El efecto nocebo

El efecto nocebo ocurre cuando experimentamos síntomas negativos tras el consumo de una sustancia que, aun sin serlo, consideramos peligrosa o dañina. En otras palabras, hace que el miedo a los efectos secundarios de la vacuna del coronavirus puede provocar todavía más efectos secundarios.

Para entender el efecto nocebo, es importante conocer el efecto placebo (el opuesto del nocebo). En toda investigación se debe hacer al menos dos grupos para comparar: los que reciben la vacuna y los que reciben un placebo (sustancia que no tiene ningún efecto). Los sujetos que participan desconocen en cuál de los dos grupos están.

Lo curioso de los ensayos clínicos de las vacunas covid es que la mayoría de las personas que recibieron placebo también aseguraron haber sufrido efectos adversos, como dolor de cabeza o cansancio. Incluso hay personas del grupo placebo que han reconocido que se encontraron peor al recibir el placebo durante los ensayos que la vacuna definitiva.

Y es que hay síntomas que no son efectos secundarios de la vacuna del coronavirus, sino daños de origen psicosomáticos por el efecto nocebo.

No podemos olvidar que los efectos secundarios de la vacuna del coronavirus existen. Pero no podemos perder de vista que muchos pueden estar alentados por fenómenos como estos. De hecho, los trombos no son fruto del miedo, son reales y hay que prestarles atención. Pero también es importante saber que es algo muy raro.

Son mucho más frecuentes la fiebre, el dolor de cabeza o brazo, el cansancio… Y además son una buena señal, porque en realidad indican que el sistema inmunitario está haciendo su parte.

Por eso, si tienes dudas, lo mejor será que preguntes a tu médico de cabecera o consultes fuentes científicas. Las redes sociales y las opiniones personales pueden hacer mucho daño.

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