Cerrar Buscador

"Soy joven y Jaén me parece flipante"

Por Fran Cano - Mayo 05, 2019

Miguel Ángel Vílchez Rodríguez (Jaén, 2001) no había cumplido la mayoría de edad y ya sabía lo que era llenar el Teatro Darymelia con una obra propia. Cerca de 1.400 personas han visto el musical Vuelvo para quedarme. El pasado viernes estrenó el evento #Tú, que hibrida las artes escénicas con el coaching.

Michi, como le conocen en la vida real y como autor de ficciones, atiende a este medio en la Estación de Autobuses en una tarde más de verano que de primavera. Habla de los anhelos que rodean a un estudiante de segundo de Bachillerato. Es un chico encantado de vivir en su ciudad. Avisa de que quiere quedarse al menos un tiempo más. Hay musicales a la vista.

—Normalmente cuando entrevisto a un artista le pregunto por el momento en que sintió la llamada de la vocación. Tú tienes 18 años. No sé ni qué preguntarte sobre tu pasado.

—Pasado no tengo, prácticamente, por mi edad. Pero la vocación sí que la tengo desde siempre. El querer ser artista es innato.

—¿Recuerdas un momento en concreto de tenerlo muy claro?

—Desde pequeño me he criado viendo televisión, escuchando música y con actividades muy próximas a las artes escénicas. Hace un par de años me di cuenta que quería dedicarme a esto. Al mundo artístico.

—Te defines como creador. ¿Qué es y qué debe tener un creador?

—Siento que soy una persona que quiere contar cosas. Me gusta crear mis mundos. Me gusta que haya personajes que no existen y que vivan situaciones parecidas a la vida real. Tengo esa necesidad de contar. Un creador debe estar abierto a todos los temas. No puede cerrarse campos. No creo que pueda ser alguien radical.

—¿Hacia dónde te gustaría ir en el ámbito formativo?

—Quería irme a Madrid, pero me voy a quedar en Jaén haciendo más musicales. Voy a abrir casting para toda la gente que se quiera apuntar. Mi destino futuro será, posiblemente, Madrid. Mientras tanto deseo seguir formándome con Miguel Ángel Karames, que es director escénico en nuestra tierra.

"SIEMPRE PIENSO EN HISTORIAS CON MÚSICA"

—¿Cómo se te ocurrió Vuelvo para quedarme?

—Empecé escribiendo hasta que dije 'ostras': la historia de un adolescente que vuelve a su casa y vive una situación extraña. De pronto el padre del protagonista se lía con la madre del otro protagonista. Además, el musical toca temas muy reales, como el primer amor, la adolescencia y el alcohol, entre otros. Me di cuenta que a modo de comedia y con la música podía funcionar. Podía lanzar un mensaje y entretener al público.

—¿Tuviste claro que tenía que ser un musical?

—Siempre lo vi como un musical. Antes de tener los temas ya me imaginaba cómo podían ser. Me encantan los musicales. Aquí, en Jaén, tenemos la referencia de Acrobalia. He estado con ellos y sigo siendo seguidor de su trabajo. Bebo de todo lo que hacen. Cuando intento hacer una obra siempre me voy a la música. No puede ser de otra forma.

—¿Te esperabas que vieran la función más de 1.400 personas?

—No me imaginaba esa cifra. Pensaba en una función con media entrada en el Teatro Darymelia. Al final hemos hecho tres en un periodo de tiempo corto, y las entradas siempre se han agotado. Me ha impactado. Y me ha servido para aprender que el trabajo de intensidad se ve recompensado.

—Me comentaste en otra ocasión que lo del coaching en el teatro lo habías visto fuera. ¿Imitar tiene mala reputación?

—Todo el mundo bebe de otra gente, aunque algunos digan que no. Una cosa es copiar y otra el inspirarte en el trabajo de los demás. Creo que todos los creadores, aunque sea en el subconsciente, beben de otras personas.

 

"SÓLO HAY UNA VIDA: TENEMOS QUE SER FELICES"

—Vives entre la Avenida de Madrid y el Bulevar. ¿Cuál es tu lugar preferido de Jaén?

—Donde paso más horas es en el centro. Jaén es una capital que debemos potenciar. Para mí es flipante.

—En el centro te pilla todo más a mano.

—Sí, al final nos movemos siempre en los mismos ámbitos. El centro representa mi actividad.

—Has dicho que Jaén es flipante. Que lo diga un joven suena hasta raro.

—Lo sé, lo sé. No entiendo a la gente que dice que quiere irse. A mí me gusta Jaén. Si los jiennenses hablamos mal de nuestra ciudad, ¿cómo la vendemos para el de fuera?

—Cambiando de tema. ¿Deja algo positivo el divorcio de unos padres?

—Sí. Todas las personas en un momento de la vida necesitan empezar de cero. A veces la familia o los amigos cercanos no dan ese paso que necesita una persona para hacerlo. La vida es una, y debemos aspirar a ser felices en todo momento. Si tu decisión es separarte porque crees que así encontrarás un mejor camino y ser más feliz, adelante. Es tu vida y solo tienes una. Pienso igual en el caso de una persona homosexual que sale del armario. Que lo haga cuanto antes. Ya digo, no hay más que una vida.

—A la hora de contar tus historias. ¿Te gusta la autoficción o eres más de mirar hacia fuera?

—Escribo en el subconsciente sobre cosas que tengo dentro y a lo mejor no me doy cuenta de que las quiero contar. No de forma racional, me refiero. Como me muevo y voy conociendo personalidades, bebo mucho de lo que veo. Claro que hace falta la imaginación también.

"KARAMES ES UN PEDAZO DE DIRECTOR ESCÉNICO"

—Has mencionado antes a Miguel Ángel Karames. Es como tu padre artístico. Tu mentor.

—Fue a la primera persona a la que yo recurrí y a la que sigo recurriendo. Quien trabaje con Karames sabe que es un pedazo de director escénico. No hay ninguna duda. Además es muy buen tío. Es un gusto trabajar con él, porque es una persona que sabe de verdad, sin dárselas de nada. Dirigiendo te enseña mucho. Te ayuda a entender el texto, a saber llegar al público. Es una maravilla.

—Y ha decidido quedarse aquí.

—Claro, él podría haberse ido fuera. Pero está aquí, en Jaén y le va muy bien. Cada dos por tres tiene obras de teatro en el Darymelia.

—¿Es más difícil dirigir que actuar?

—Para dirigir hay que tener muy buen coco. Para actuar hace falta también esa cosa interior que te ayude a capturar el personaje y entenderlo para que la gente se emocione. Pero para dirigir hay que estar con un montón de personas. Karames me habla de "los grados de importancia" dirigiendo. Es complicado. Dirigir me parece muy difícil, y no solo por la técnica, sino porque también hay que llevarlo a la práctica.

—¿Te gusta más dirigir que actuar?

—Fíjate, he descubierto que lo que más me gusta es crear mis productos y dejárselo a alguien que conoce el asunto, como es Miguel Ángel Karames. Es decir, elegir yo el producto y entregárselo a una persona de confianza. Así se potencia la obra muchísimo más.

Fotografías y vídeo: Esperanza Calzado.

COMENTARIOS

Deja un comentario


COMENTA CON FACEBOOK

Entendido

Usamos cookies. Pero tranquilo. Solo lo hacemos para facilitar el uso que los usuarios como tú hacéis de nuestra web. Así podemos elaborar estadísticas e identificar lo que funciona y mejorar lo que no. Si continúas navegando entendemos que aceptas el uso que le damos a las cookies. Más información sobre cookies y como deshabilitarlas aquí.