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"Lo único que hice fue ayudar para que no se desangrara"

Por Javier Esturillo - Mayo 26, 2018
Antonio Castro regenta la farmacia de la calle Menéndez Pelayo, a unos metros de donde atendió al niño.

Antonio Castro fue el farmacéutico que auxilió al niño de 5 años que se cortó el cuello con un cristal en su vivienda de la calle Menéndez Pelayo. "Todo el mérito es de la madre"

No pasaban las doce del mediodía cuando los gritos desesperados de una madre alteraron la tranquilidad de la calle Menéndez Pelayo. A unos escasos metros, Antonio Castro Pulgar despachaba a un cliente en la farmacia del barrio, cuando, de golpe, un hombre entró sobresaltado y prácticamente sin aliento. Reclamaba su ayuda para atender a un niño que yacía en la acera con un corte en el cuello del que no paraba de brotar sangre.

Antonio Castro, que también es médico, salió disparado y sin mediar palabra del negocio hacia el lugar en el que se encontraba el menor. A la altura del número 21, rodeada de personas, la madre desesperaba taponaba como podía con sus manos la herida de su hijo de 5 años para frenar la hemorragia. "Estaba muy mal", reconoce el veterano facultativo. Lo primero que hizo fue colocar al pequeño en posición decúbito para que no se mordiera la lengua y, a continuación, retirar los coágulos de sangre producidos en la boca para evitar, de este modo, que se ahogara y facilitar la respiración. "Tenía un shock hipovolemico y se estaba desangrando. Lo único que hice fue ayudar a la madre, de quien es todo el mérito, para que no perdiera más sangre. Nada más", señala Antonio Castro, quien se quita cualquier reconocimiento para concedérselo a la progenitoria, y rehuye las fotos. No se considera un ángel de la guarda, aunque lo fue. "No hice nada especial. Solo ayudé en lo que pude", insiste una y otra vez.

 Lugar de la calle Menéndez Pelayo de Jaén en el que fue atendido el pequeño. Foto: Javier Esturillo
Lugar de la calle Menéndez Pelayo de Jaén en el que fue atendido el pequeño. Foto: Javier Esturillo

Fueron unos minutos eternos y angustiosos hasta que apareció la ambulancia del 061. Los sanitarios consiguieron estabilizar al menor antes de evacuarlo al Hospital Materno-Infantil, donde fue operado de urgencia e ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), en la permanece a la espera de su evolución. La madre del niño también se encuentra en el centro sanitario, con una herida en la clavícula que le provocó un neumotórax, según relata el propio Antonio Castro, quien desconoce qué pudo ocurrir. "Lo único que sé es de oídas. Al parecer, fue un accidente doméstico, con la mala suerte que se rompió un cristal y le seccionó el cuello al niño", apunta este médico y farmacéutico, cuya intervención fue crucial para salvar la vida del pequeño. "Lo importante es que se recupere pronto y el mérito es de la madre", reitera.

Según se informó el servicio de emergencias 112, el suceso ocurrió sobre las doce del mediodía cuando el menor, por circunstancias que no han trascendido, resultó herido con un profundo corte en el cuello que le ocasionó una gran hemorragia. Hasta el lugar de los hechos se desplazaron varias patrullas de la Policía Local y Nacional, así como una ambulancia del 061, que fue la última en llegar, debido a la densidad del tráfico a esa hora en la ciudad, pero cuya actuación fue también determinante para salvar la vida del pequeño.

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