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EUFORIA EN LA NOCHE QUE DEJÓ ATRÁS LA PANDEMIA

EUFORIA EN LA NOCHE QUE DEJÓ ATRÁS LA PANDEMIA

Por Fran Cano - Octubre 22, 2022
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El sector del ocio nocturno admite las cifras "irreales" propiciadas por las ganas de fiesta, con los jóvenes como máximos exponentes de la liberación tras las restricciones

La noche de Jaén ha vivido una euforia sin precedentes una vez vencieron los dos años marcados por lo peor de la pandemia, 2020 y 2021. Responsables de pubs y discotecas admiten que el transcurso de 2022 deja una cifras tan halagüeñas que son "irreales". El factor que explica la prosperidad desmedida tras el fin del Estado de alarma es una frase hecha: las ganas de fiesta. Y los principales actores que personifican esa rebelión tras el encierro son los jóvenes.

"Había muchas ganas de recuperar el tiempo perdido. Algunos chavales han cumplido la mayoría de edad en casa y han perdido dos años de vida". Habla Juan Álvarez, socio de Sala Kharma y los pubs Savanna e Hípico, todos en la capital jiennense. Ha vuelto a presenciar escenas que el coronavirus había sepultado: discotecas llenas, gente repartiendo abrazos y besos en medio del regreso a la normalidad. "Nuestra mentalidad es así, somos del sur y forma parte de nuestras costumbres", dice.

Empresarios del ocio nocturno necesitaban el vuelco de 180 grados para sobrevivir tras dos ejercicios lamentables. Cuenta Álvarez, también representante del sector desde Hosturjaén, que lo pasaron muy mal. A su entender, el Gobierno de la nación no ayudó lo suficiente, pero en medio de la adversidad encontraron el aliado que necesitaban: "La clientela. Desde el fin de las restricciones y desde que podemos abrir el apoyo ha sido increíble. Sabemos que los números son extraordinarios".

El precio de una copa en la noche del Santo Reino oscila entre los 6,50 y los 7 euros. Es fácil intuir el ritmo de la facturación cuando la mascarilla dejó ser obligatoria en espacios cerrados, con las terrazas en su máximo esplendor. Los días con más concurrencias en la ciudad, particularmente para la población universitaria, son los martes y los jueves, a menudo cita especial para los Erasmus. En fin de semana es aún mejor y lo sigue siendo.

EVA MOYANO, ESTUDIANTE DE LA UJA: "HEMOS PERDIDO EL MIEDO A SALIR"

 La joven Eva Moyano, de fiesta en San Lucas 2022.
La joven Eva Moyano, de fiesta en San Lucas 2022.

Tiene 22 años, estudia Educación Infantil, se llama Eva Moyano y afronta su segundo curso en la UJA. De un año a otro, la vida ha cambiado. "Ya se ha perdido el miedo por completo a los contagios. Vayas donde vayas, hay gente que sale de los ladrillos", comenta en conversación con este periódico.

A ella le gusta más salir el jueves, es clienta de establecimientos como Sala Kharma, St.Louis Irish Pub, Discoteca 32 y La Cacharrería, entre otros. La joven llama la atención sobre una realidad en la noche capitalina: "No hay tantas discotecas grandes en Jaén. Sólo hay dos y me parecen pocas. De ahí también el agobio que se vive a veces".

Eva Moyano ha disfrutado de la Feria de San Lucas y ha comparado el frenesí de este año con la contención del verano de 2021. Recuerda casi con incredulidad como hace poco más de 12 meses asistía sentada y con mascarilla al concierto que Yeray Blanco, de Los Rebujitos, dio en Frailes con motivo de la Feria de Agosto. ¿Un cambio tan drástico deja secuelas en la psique? ¿Explica la rebelión de los jóvenes? "Yo no me asusté demasiado con el coronavirus. Hasta le pillé el gusto a las fiestas más íntimas en casa de los amigos. Eso ya es historia: hay multitudes salga donde salgas", insiste.

LA PROSPERIDAD, TAMBIÉN EN PUBS DE LA PROVINCIA

 Clientela en el Pub Paso de Alcalá la Real.
Clientela en el Pub Paso de Alcalá la Real.

La madre de Eva Moyano es Eva Pareja y en septiembre cumplió 18 años al frente del Pub Paso de Alcalá la Real junto con su marido, Antonio Moyano. "Vamos remontando poco a poco. Es cierto que la gente tiene ganas de salir y el verano ha sido bueno", cuenta la gerente.

A diferencia de en la capital, donde la facturación ha caído cerca de un 40%, los meses estivales sí han sido potentes para el ocio nocturno en la provincia. "Y nos estamos dando cuenta de que la inercia del verano continua en lo que llevamos de otoño", apunta Eva Pareja.

La hostelera recuerda el caos que supuso las limitaciones de aforo, incluso para un establecimiento amplio como el suyo: "A veces nos decían que la limitación era del 80%, después del 60%". Pareja ha notado un cambio en el carácter de la clientela, que en su caso es muy heterogénea, desde adolescentes hasta "las abuelas", como ella llama cariñosamente a las más mayores. "Nos tuvieron encerrados y se nota. En Alcalá la Real funciona el tardeo, la gente responde y a los jóvenes los ves en grupos muy numerosos entrando y saliendo", describe.

Toda euforia tiene su fin y ahora la resaca se llama inflación. Preocupan, insisten desde la patronal del sector hostelero, la subida de precios y el contexto de incertidumbre, transversal al resto de ámbitos. "La bebida no para de subir", alerta Eva Pareja. "Ahora viene otra pandemia peor", avisa Juan Álvarez. De nuevo les toca hacerse fuertes. De momento brillan los focos de la noche que dejó el paso mortífero del coronavirus.

Fotos: Cedidas.

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