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Abran paso a Sergio López

Por Javier Esturillo - Marzo 27, 2019
Abran paso a Sergio López
Sergio López junto con su padre, Antonio López, en el box del Circuito de Jerez.

El piloto de Jabalquinto, el nuevo niño prodigio del motociclismo jiennense, sumó su primer podio en el campeonato andaluz de Supersport 300, en la misma carrera en la que murió Marcos Garrido, de 14 años

Cuando solo tenía 5 años, Sergio López no estaba pegando balonazos en la calle como el resto de niños de Jabalquinto. Él se quedaba en la cochera de sus padres trasteando bicicletas y motos. Le gustaba montar y desmontar cada tornillo de las máquinas para conocer sus entresijos, cómo funcionaban. Era como un juego. Su particular Lego. Que se pinchaba una rueda; ahí estaba Sergio, que se doblaba un manillar por una caída; Sergio lo enderezaba hasta que dejarlo como nuevo. Mientras lo hacía, su cabeza no paraba de construir ideas y sueños en torno a su gran pasión: el motociclismo.

Una afición que le viene de pequeño, prácticamente de la cuna, y por parte de padre, Antonio López, un apasionado del mundo del motor que no tardó en inocularle el virus de las carreras. Hay pocas pasiones deportivas que enganchen tanto como la velocidad. Pero también cuesta encontrar alguna tan peligrosa.

Sergio López corrió el pasado fin de semana su primera prueba del campeonato andaluz Supersport 300 en el Circuito de Jerez de la Frontera. Era su estreno de fuego en la alta competición. Durante toda la carrera mantuvo un apasionante duelo con su compañero de equipo Álvaro López por el podio. El nuevo niño prodigio del motociclismo jiennense sorprendió a propios y a extraños con su pilotaje, con su manera de trazar las curvas, de abrir gas en el momento preciso. Tras bajar sus tiempos espectacularmente, consiguió el tercer peldaño del cajón en su primera carrera autonómica.

Sin embargo, un día tan especial para el ‎jabalquinteño quedó empañado de inmediato por una trágica noticia: la muerte de Marcos Garrido, de 14 años de edad, un golpe durísimo que heló la sangre de manera especial a cientos de familias que, al igual que en el caso del joven piloto gaditano, invierten tiempo, dinero y mucho sacrificio para subir a sus hijos a una moto los fines de semana.

 Foto: Pix Motor/Ramón Bravo
Foto: Pix Motor/Ramón Bravo

Entre esas familias estaba la de Sergio López. "No supe lo que estaba pasando hasta que comenzaron a llegar las motos y faltaba la suya. Fue durísimo porque sabes que le podía haber pasado a tu hijo", dice con un nudo en la garganta Yolanda Carruana, madre de Sergio. Ella no lo lleva tan bien como su marido. "Lo pasas muy mal, pero no te queda otra. Es lo que le gusta al niño y debes de aceptarlo y apoyarlo", añade. Sergio vivió el accidente en primera persona. "Lo llevaba delante y lo vi todo. Fue un impacto muy fuerte. Una verdadera pena", lamenta. 

DEL TRIAL A LA VELOCIDAD

Yolanda era más feliz cuando el pequeño Sergio hacía trial. Fue su primer contacto con la competición, y no le fue nada mal. Se proclamó campeón de Andalucía cadete y su proyección iba a más, pero el piloto de Jabalquinto no se conformaba con salvar obstáculos sin poner pie en tierra. Él lo que verdaderamente quería era "quemar adrenalina" en un circuito de velocidad.

Los padres cumplieron su deseo. "Es su sueño. Vamos a probar", remata la madre, quien reconoce que ese sueño tiene un coste. Porque las motos son una fuente inagotable de gastos desde la propia máquina hasta los entrenos, pasando por los desplazamientos, las dietas y, obviamente, los campeonatos.

 Álvaro Ortega y Sergio López con el director del equipo Deza-Box77 Racing Team, Luis Castro, tras la carrera de Jerez. 
Álvaro Ortega y Sergio López con el director del equipo Deza-Box77 Racing Team, Luis Castro, tras la carrera de Jerez. 

Además, en un deporte tan competitivo como el motociclismo, no vale solo el interés del chaval. Para realizar este sacrificio extra, el piloto debe tener condiciones y cualidades. Y Sergio las tiene. De ello son conscientes en el equipo cordobés Deza-Box77 Racing Team, quienes no dudaron en hacerle un hueco para el Campeonato de Andalucía. Muchos se preguntan si ese adolescente introvertido es la misma persona cuando se monta en moto.

SIN BUENAS NOTAS NO HAY MOTOS

Siguiendo cada uno de sus pasos, cada uno de los entrenamientos en Jerez, Tabernas o Albacete, está su padre. "Van siempre juntos. A los dos le gustan las motos y las carreras como a nadie", resume Yolanda, quien advierte acto seguido: "Sabe que en el momento que falle en los estudios se acabó. Es lo primero". Sergio lo sabe y trata de no decepcionar a sus padres. Estudia primero de Bachillerato y su deseo es acabar la carrera de Ingeniería Electromecánica. "Todo relacionado con el mundo del motor", señala algo más sonriente la madre. "Lo sé y me esfuerzo para no fallar. Lo compagino muy bien. Sé que si no saco buenas notas se acaban las motos", remata el niño.

Ni que decir tiene que Sergio López, elogiado por todo el 'paddock' del Andaluz, vive su efervescencia de forma natural. Sigue siendo uno más en el pueblo y mantiene los pies en la tierra porque sabe que su carrera no ha hecho nada más que comenzar. El piloto de Jabalquinto no pierde esa sonrisa de niño bueno y solo quiere disfrutar del momento. El tiempo dirá. 

 Presentación del equipo Deza-Box77 Racing Team. Foto: Box77 Racing Team
Presentación del equipo Deza-Box77 Racing Team. Foto: Box77 Racing Team

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