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"A mi padre todavía no se le ha hecho justicia como artista"

Por Javier Cano - Noviembre 05, 2019
"A mi padre todavía no se le ha hecho justicia como artista"
Padre e hija en 2010, ante la talla de Jesús Yacente que Constantino Unghetti labró en 1959.

Se llama Paz, y al hablar con ella queda claro que no podía tener otro nombre, de tanta serenidad como exhala su conversación. Su apellido, Unghetti, le permitiría poner en su tarjeta de presentación "hija de un grande" a esta jiennense licenciada en Historia del Arte y en Bellas Artes que hasta el año pasado impartió clase en la Escuela San Telmo de Málaga y que ha firmado un buen número de piezas continuadoras de la calidad creativa del gran artista castellariego Constantino Unghetti Álamo. Hasta el próximo 12 de diciembre comisaría la exposición de bocetos y dibujos de su padre que ella misma interpreta con obras de su autoría, en el Hospital de San Juan de Dios

—¿Cómo nació la idea de El alma de la creación interpretada?

—Es una cosa que no ha venido muy pensada y sí a la vez. Resulta que cuando mi padre falleció en mayo de 2015, poco después me llamaron del Instituto de Estudios Giennenses para contar con sus dibujos sus fondos, me pusieron en contacto con una chica, Mari Ángeles Andréu, que ha sido una persona clave para hacer todo esto del escaneo, y durante dos o tres años hemos estado con el tema este. Ya está todo escaneado, completo, al servicio de los historiadores e investigadores. Nos queda la parte de documentación de prensa, de fotografias...

—Y a raíz de esa petición...

Yo ya tenía un poco en mente hacer una exposición en la que yo, conjuntamente con mi padre, hiciera una interpretación de dibujos suyos, pero claro, últimamente ya estuvo muy delicado con problemas de alzhéimer; también mi madre anteriormente tuvo una enfermedad larga..., todo eso  me ha impedido poder trabajar con normalidad; pero a colación de que venía a esto de los dibujos, vi ahí una posibilidad estupenda y dado que ellos tenían la sala de exposiciones...

 Boceto de la Santa Cena de Constantino Unghetti.
Boceto de la Santa Cena de Constantino Unghetti.

—Esta no es una exposición al uso, ni siquiera como las que en anteriores ocasiones se han mostrado sobre la obra de Unghetti.

—No, ni siquiera la que le comisarié en 2010, que era una exposición homenaje, muy interesante, pero claro, tenía otro sentido; en este caso, como se trata de los dibujos, son los bocetos, la idea inicial, es lo más puro que el artista tiene cuando plasma la idea en el papel. Entonces me parece una cosa interesantísima; muchos de sus bocetos se han llevado a cabo en esculturas, pero otros no se han llegado a realizar nunca, y era una forma también de escoger algunos y darlos a conocer. Muchas veces los haces por plasmar las ideas, sin necesidad de tener que hacerlo en bulto redondo.

—Su padre era consejero del IEG, ¿verdad?

—Es curioso. Inicialmente fue becario del Instituto de Estudios Giennenses, y después llegó a ser consejero, sí. Precisamente en los bajos de la Diputación talló el Cristo Yacente, porque él no tenía entonces estudio, cuando aquello era todavía el Museo Provincial.

—¿Ha podido recoger impresiones de los visitantes a la muestra? ¿Qué le han hecho llegar?

—La verdad es que está gustando mucho, es una exposición diferente. Claro, no es el cuadrito clásico, sino que hay un dibujo enmarcado de un boceto de mi padre, luego hay un trabajo mío..., que bien puede ser soporte de cartón, lienzo, barro cocido para las piezas de escultura, he metido dorados, acrílicos, óleos..., hay un poquito de todo.

—¿Considera usted que la figura y la obra de su padre están lo suficientemente reconocidas en la actualidad?

—Me alegra que me haga esa pregunta. Mi padre no fue nunca un hombre de masas, huía de la masa vulgar, sin ser un hombre orgulloso ni nada de eso. Por ejemplo, sobre las exposiciones, él decía: "Cuando expones, te expones", y claro, hizo muy poquitas, porque pensaba que presentar una obra escultórica en escayola..., pues no, tenía un nivel de profesionalidad, y tampoco podía hacer una exposición con tallas de madera o bronces, eso era carísimo. Fue más un artista monumental.

 Interpretación de la Santa Cena según Paz Unghetti.
Interpretación de la Santa Cena según Paz Unghetti.

—¿Le pasó factura no estar en el grupo de los exiliados, quizá?

—Mi padre tenía que sobrevivir como artista, porque parece que todos los que se exiliaron eran los buenos y los que se quedaron no eran tanto; no es así, realmente hay que tener mucho valor para no irte de tu tierra, permanecer con tus ideas y tu forma de ser, ser consecuente con todo eso y vivir dentro de una dictadura con sus limitaciones. Trabajó temas relacionados, por supuesto, con la época de Franco porque le encargaban cosas relativas a los temas franquistas, pero mi padre era un amante del arte y un creador; encima, generalmente, para él el tema no era lo básico.

—¿Cómo logró salir adelante, entonces, sin renunciar a la creación artística?

—¿Qué ocurre? Que llegó la democracia y también él tenía que sobrevivir, y se metió en el campo de los museos, eso lo hizo durante muchos años, casi veinte, porque tenía que mantener una familia, y vivir exclusivamente de la escultura y en Jaén... 

—¿Cómo era Constantino Unghetti como creador, desde el punto de vista de su hija, también artista?

—Un hombre con un conocimiento muy amplio, muy diverso, de muchísimas materias; pero no se le ha llegado a hacer justicia como artista. Sobre todo, también, porque para las nuevas generaciones la tendencia es que tú vas a una exposición y, si no entiendes lo que ves, aquello es maravilloso, le añade valor, ¡y es una cosa muy absurda! porque, además, en este mundo en el que todo vale, él siempre tuvo claro que todo no valía. Hay gran desconocimiento e insensibilidad artística como para apreciar lo que es bueno y lo que no lo es. Mi padre era un gran artista de la talla y del modelado, pero nunca se echó inciensos, huía de la notoriedad absurda, que la gente busca a toda costa. Era muy sencillo.

 Algunas de las piezas que se exponen en el Antiguo Hospital de San Juan de Dios.
Algunas de las piezas que se exponen en el Antiguo Hospital de San Juan de Dios.

—Sorprende que un escultor como su padre, con tanta producción como ha dejado en la provincia, no haya sido profeta en su tierra. Por sus manos han pasado grandes obras del arte jiennense...

—En concreto, Nuestro Padre Jesús, que restauró, y los ladrones de San Juan, que por cierto ahí tuvo un problema; se lo encargaron, hizo la restauración escultórica de los ladrones pero dijo que la policromía no la haría, porque no era su especialidad. Y no le pagaron, no le dio la gana a la cofradía, de la que entonces era hermano mayor Juan Lozano, el dueño de una tienda de muebles en la calle Cerón. Ese señor se portó muy mal con él, y eso que la restauración escultórica estaba perfecta.

—¿Qué otras piezas importantes restauró?

—Las piezas de Porcuna, por ejemplo. La cabeza del guerrero la sacó él, que estuvo cuatro campañas arqueológicas yendo a Porcuna en los años 70, aunque otros se hicieron la foto, él no era persona de figurar. Luego las restauró, y no tenía días, eran los domingos, los sábados, todos los días de la semana estaba ocupado en eso. Cuando un equipo de Madrid vino e hizo el análisis de cómo se habían hecho las restauraciones, le dieron la enhorabuena, fue una restauración ejemplar pese a los medios técnicos que había en aquellos tiempos. 

—¿Por qué no deben perderse esta exposición los jiennenses del siglo XXI?

—Por varias cosas: una, porque hay que conocer, ahora que se habla tanto de la memoria histórica... La memoria histórica no es solo de aquellas personas que han muerto por circunstancias políticas, sino también conocer todo lo que es tu patrimonio, y mi padre forma parte del patrimonio de Jaén durante toda la segunda mitad del siglo XX, cincuenta años de lucha por conseguir y por hacer algo importante en Jaén. Es importante que la gente conozca lo que tiene cerca, para de esa forma estudiarlo y tener un conocimiento más profundo de la figura de él.

—De paso, para conocer una mínima parte de la obra de Paz Unghetti...

—Por lo que a mí respecta, en mi obra trasciende el amor por mi padre, ese cariño por plasmar en color algunas piezas, el hacer una interpretación nunca queriéndolo sobrepasar, sino todo lo contrario: interpretar con otro punto de vista algo que para él era un tesoro, sus dibujos, que estaban escondidos y que yo he querido que salgan a la luz, dado que él no era muy dado a sacar a la luz su obra; y además, también hay ahí técnicas, por parte mía, que son interesantes para que la gente las conozca. 

—¿Con esta muestra queda reinvidicada la figura de su padre, o piensa emprender alguna otra iniciativa para poner en valor su trayectoria vital y artística?

—Me gustaría reivindicar el nombre de una calle para mi padre, y tener alguna obra en el Museo de Jaén.

 

 

 

COMENTARIOS

paz unghetti

paz unghetti Noviembre 05, 2019

Muy bien la entrevista Javier. Solo que yo he sido profesora de historia del arte por oposición y también por mi licenciatura en bellas artes he impartido enseñanza de pintura, dibujo y modelado en la Escuela de Arte "San Telmo" de Málaga. Gracias Javier por tu amabilidad y profesionalidad.

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