Cerrar Buscador
"Llegué a Jaén, me acogieron muy bien y quiero corresponder"

"Llegué a Jaén, me acogieron muy bien y quiero corresponder"

Por Javier Cano - Noviembre 06, 2022
Compartir en Twitter @JavierC91311858

Nunca ha faltado en los grandes (y menos grandes) acontecimientos de la capital de la provincia quienes, pertrechados con su cámara, han recogido para la posteridad la historia y la intrahistoria de los jiennenses. Uno de ellos es José Luis García Carreño (Villamartín, Cádiz, 1950), que vino para un mes y lleva ya cuarenta y seis años en la tierra del ronquío. Un enamorado de Jaén al que, de vez en cuando, todavía 'le traiciona' el acento gaditano pero que no se iría de aquí ni a patadas.   

Abrigados por la rebeca de sillería del Arco de San Lorenzo, el fotógrafo se deshace en halagos hacia su ciudad adoptiva, donde le nacieron los hijos y (lo tiene claro): la más bonita del mundo. 

—¿Cómo vino usted a parar desde el nudo de los pueblos blancos gaditanos a la capital del Santo Reino?

—Me vine por un mes, yo estaba en una empresa de electrodomésticos y me mandaron aquí, pero cuando vi Jaén lo que era...

—¿Qué era, qué vio usted en Jaén para decidir no moverse ya de aquí para los restos?

—Una capital pequeña, acogedora... Llevo cuarenta y seis años ya. La Catedral, me enamoré de ella desde primera hora. He vivido siempre en el barrio de San Juan, Martínez Molina ha sido mi calle. Me encanta, me encanta. 

—¿Y sus jefes, no lo echaron de menos?

—Vieron que me gustaba y me pasaron de la delegación de Sevilla a la de Córdoba, primero estuve en la empresa y luego me quedé como autónomo con el servicio técnico hasta que me jubilé. 

—Técnico de electrodomésticos, entonces.

—Sí. 

—A estas alturas de la entrevista los lectores ya saben que José Luis García Carreño es jiennense adoptivo y que está jubilado, pero realmente le sonará usted a más de uno por su presencia ineludible en cualquier acontecimiento que se precie en la ciudad, cámara al hombro. ¿Fotógrafo aficionado, profesional...?

—Empecé con el vídeo en los años 86 u 87, vídeos de ocho milímetros, tengo un montón, de mis niños pequeños, de la Semana Santa, que me encanta. 

—¿Pero a día de hoy sigue haciéndole con carácter doméstico, para usted mismo (hablando en plata) o esperan sus imágenes en alguna redacción? 

—Lo de la cámara de fotos fue mi hija, cuando me jubilé, me dijo: "Papá, tú quedarte ahí en el ordenador ¡qué va! Haces un cursillo, ya que te gusta tanto, en la Universidad Popular". Y me metí antes de jubilarme, intenté jubilarme a los sesenta y tres años y me tiré dos años parado totalmente. En ese lapsus me metí en la UPM, en fotografía. De fotografía, cero y ahora ya, después de estar ahí cuatro o cinco años (los últimos por estar por los compañeros, mayormente, no por aprender), me dejó fascinado. Pero lo mío ha sido siempre el vídeo. 

—Habla usted de que se inició en el vídeo en los 80, es decir, que no pasaría inadvertido con un dispositivo como los que gastaban entonces, auténticos 'ladrillos'.

—La primera Handicap que llegaron a Jaén, tuve yo una. Grababa a mi familia, la Semana Santa, mi parroquia...

—Y claro, al jubilarse vio usted el camino libre para dar rienda suelta a su afición. 

—Claro, mi hija me animó y yo le decía: "¿Pero, con qué cámara?", y ella me contestaba: "Tú, por la cámara no vas a tener problema, verás cómo vas a tener una". Y me regaló la suya, una Pentax Reflex, que todavía la tengo. 

—Conque gaditano... ¿Nunca se ha arrepentido de la decisión que tomó, de dejar su tierra natal? 

—Qué va, qué va, qué va. Aquí tengo también a mi hijo, en Martos, y mi hija aquí en Jaén, y mis nietos.

—¿Jiennenses de nacimiento, o se mudaron con usted? ¿Es que se casó aquí, con una jaenera? Cuente, cuente...

—Me casé con una rondeña, estando ya aquí. Vine soltero y me casé a los pocos años. Mi hija y mi hijo nacieron aquí y mis nietos son jiennenses. 

—Aclarado lo familiar, sigamos con lo artístico. ¿Todo lo que graba y fotografía, José Luis, adónde va?

—Ahora estoy colaborando con Modesto [Martínez Elías], nos gusta mucho la cultura y estamos trabajando por la cultura de Jaén, nada de política ni cosas así; bueno, tenemos política porque tenemos que chocarnos con los políticos todos los días, pero de política nada. Nosotros, mayormente, actos culturales, trabajar por Jaén. 

—Más de uno verá en usted a un enamorado de Jaén, capaz de entregar su tiempo a cambio de nada (entiéndase nada como remuneración).

—Yo llegué a Jaén y me acogieron los jiennenses, así que yo voy a corresponderles a ellos con mis fotos, con mis cosas. 

—¿Se siente querido, apreciado en su ciudad adoptiva?

—Por supuesto, por supuesto. Yo soy una persona inquieta, no puedo estar sentado, sin hacer nada. Estando trabajando me metí en la APA del colegio de mi hija, estuve de secretario hasta que salieron mis hijos del colegio.

—Quiere decir que es usted una persona comprometida, ¿no?

—Eso es, sí. 

—Un momento del año imprescindible para José Luis García Carreño, ese acontecimiento que le impacienta el zoom de sus cámaras...

—Hombre, "tu" Nazareno; el año que viene me apunto otra vez. 

—¿La noche de El Abuelo? ¿Por qué, qué vivió en el Camarín para contar los días que faltan para la Madrugada?

—Eso hay que vivirlo, parece que está uno en otro mundo; allí todo el mundo es igual, el capitán de la Guardia Civil, todos... Una amabilidad, una cosa... "¡Vamos a echarnos una foto!". Eso no lo he visto yo nunca, y soy cofrade desde que tenía catorce o quince años. 

—¿Cofrade de Jesús, en Jaén, o en su Cádiz natal?

—En Cádiz, en Cádiz, he llevado la cofradía junto al hermano mayor, siempre era yo el que arreglaba los pasos, le cambiaba a la Virgen las pestañas. 

—¿Se siente feliz con lo que hace?

—A mí me encanta. La Semana Santa de Jaén es una maravilla, y no solo la Semana Santa, muchas cosas más. 

—Queda claro, por sus palabras, que es ya más de aquí que casa Brígido pero, ¿cómo ve Jaén?

—Veo que tenemos que aportar bastante para que tengamos turismo, porque en Jaén fábricas no van a montar; ¿la aceituna?, el aceite de oliva el mejor del mundo, con eso vamos a vivir, pero necesitamos algo más. Tenemos muy buenos monumentos (aquí tenemos uno, que es el Arco de San Lorenzo), ¿qué más queremos? Cualquier iglesia a la que va uno es una maravilla que sorprende, yo he estado grabando en San Bartolomé y me he quedado maravillado con su acústica.

—¿Por qué no viene ese turismo que dice usted que no viene, José Luis, a qué achaca esa falta de interés?

—Tenemos que poner de nuestra parte, esto de que estén las calles sucias, que echemos porquería en las calles... No consiste en limpiar mucho, sino en no ensuciar. 

—Con todos los respetos, eso lo ha leído usted en las papeleras de aquella campaña que se hizo con ese lema, no diga que no.

—[Ríe] Si vamos a Ronda, ¿qué es lo que hay? Y me encanta Ronda, que es mi otro pueblo: primero Jaén y después, Ronda. 

—¿No ha pensado en meterse en política, para poner en práctica sus ideas?

—No, no, la política no. Mi padre me lo decía, la política déjala, tú tus cosas, el fútbol, esto, lo otro... Ahora estoy con el fútbol sala. 

—¿Qué quiere decir que está con el fútbol sala, exactamente? 

—Con las fotografías, colaborando con el club, con el Jaén Fútbol Sala. 

—Vamos, que tiene su agenda llena.

—Hombre, ojalá tuviera uno mucha 'apretaúra', que hubiera muchos actos culturales, eso sería maravillosa. 

—Ahora que habla de agenda apretada. ¿Qué saca usted con lo que hace? ¿Se va a construir pronto un chalé en los Puentes o su cartera no recoge el fruto de su trabajo?

—¡El que quiera ganar dineros que se venga conmigo, que le doy la mitad: cero! Yo, de verdad lo digo, entré aquí, me acogieron muy bien y yo correspondo. 

Vídeo y fotografías: Esperanza Calzado.

He visto un error

Únete a nuestro boletín

COMENTARIOS


COMENTA CON FACEBOOK