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"La situación que vivimos hoy en día es totalmente teatral"

"La situación que vivimos hoy en día es totalmente teatral"

Por Javier Cano - Marzo 27, 2022
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Lola Vico (Alcaudete, 1959) es un nombre propio de la farándula jiennense, un animal de la escena que de un tiempo a esta parte se siente más dramaturga que actriz y que, tras toda una vida de teatro compartido con la docencia y de mantenerse en segundo plano (por voluntad propia), tiene la agenda copada de compromisos. En el Día Internacional del Teatro, esta alcaudetense afincada en la capital desde que vestía calcetines de colegiala rezuma amor a su vocación en la entrevista dominical de Lacontradejaén. 

Llega a la redacción de este periódico discretamente glamurosa, envuelta en un abrigo rematado con pelo y con un mensaje agridulce en sus labios: "Iba a traeros dulces, pero la confitería estaba cerrada". Ni las preguntas ni el tratamiento de las respuestas tienen en cuenta tal contrariedad, este poner los dientes largos. 

—Domingo y Día Mundial del Teatro, un día redondo para alguien que ha dedicado gran parte de su vida al arte de Talía. 

—Que sea domingo o que sea sábado me da igual, estoy jubilada. Es un día para celebrarlo la gente del teatro, que sigue estando muy malito. Por las redes, por todos los sitios la gente del teatro se queja de que no puede vivir. ¡Que viva el teatro, pero que viva con dignidad! Pedro Lendínez, por ejemplo, a través de las redes siempre está reivindicando esa lucha constante, la valía del trabajo de la gente del teatro. Sí, hay mucho que celebrar, pero mucho que reivindicar también.  

—Un día, entonces, para celebrar pero también para reivindicar, para alzar la voz. 

—Sí, sí, sobre todo por la gente que trabaja y que vive del teatro. ¡Luego hay tantísima gente que celebrará este día y que no vive del teatro...! Quiero que hablemos de eso también, de la cantidad de gente que hace teatro en Jaén y no vive de eso, sino que ama el teatro. Hay otros, como Amada Santos, como Carolina Cañada, Cristina Mediero..., tanta gente que está intentando vivir del teatro. Yo digo 'chapó' por eso. Yo no fui valiente. 

—¿Qué quiere decir, Lola, con eso de que no fue valiente?

—Cuando tuve a mi hija, dije: "Esto a ver por dónde va, mi hija tiene que comer todos los días", y yo iba como mi madre decía, como los turroneros, por los pueblos, por ahí. Iba con los monólogos al principio, eso era novedoso y los veranos era trabajar, trabajar y trabajar de feria en feria. De pronto, me presenté a las oposiciones de maestra, cambió mi vida y aparqué un poco el teatro.

—No ha tenido que depender del teatro para vivir, lo ha vivido desde otra posición...

—Ahí está. Por eso me maravillo de la gente de ahora, estos jóvenes que luchan por vivir del teatro, tanto directores como dramaturgos... ¡Tenemos unos dramaturgos aquí en Jaén!

—Cuente, cuente...

—Paco Gámez, que ha ganado el Premio Lope de Vega de teatro, eso es mucho. Tenemos a Carlos Aceituno, el propio Pedro Lendínez, que también escribe; Alberto Conejero, mi amigo Juan del Arco, que también escribe fenomenal, dirige y actúa; Luis Medina, Tomás Afán, Carmen Gámez... Quiero englobar en este día del teatro a esa gente que trabaja diríamos más libre, la gente que trabaja y vive del teatro y la que lo hace por amor, porque le gusta. Alborada, el taller de la Universidad Popular, el de la Universidad que lleva Pedro Jiménez, el taller de mayores de la UJA... Son gente que ama el teatro, que después de estudiar o trabajar se van a ensayar. Eso es amor al teatro. 

—No está desamparado precisamente este género en Jaén, ¿no?

—En los pueblos tenemos Cazorla, con su festival internacional, que eso mueve una barbaridad de gente, y tantos otros más.  

—Goza de buena salud, entonces.

—Sí, sí, yo estoy viendo un resurgir, sí. Ha habido unos tiempos muy malos, que tenemos presentes todos, con la pandemia, lo sabemos, pero ha habido un resurgir. Ha habido un par de semanas de teatro, un ciclo podemos llamarlo, teatro On/Off, que son gente de aquí de Jaén: me encantó. Barbados, Ushuaia, Ay Carmela, Las mujeres de Lorca. Hay como una...

—¿Efervescencia?

Sí, eso es. 

—Líneas arriba ha confesado que no fue "valiente", que prefirió la seguridad de la funcionaria a la aventura de la farandulera. ¿Valiente, o coherente con su situación familiar, con las personas que dependían de usted? En cualquier caso, ¿anima a los teatreros de hoy a seguir luchando por el sueño de poder vivir de su trabajo, o a quen sigan su ejemplo?

Sí, sí, que sigan, que el que la sigue la consigue. Que sean valientes, yo sé que lo son. Que sigan adelante, por supuesto que sí. 

—Mire hacia atrás, Lola, y sea todo lo sincera que pueda. ¿Está satisfecha de la decisión que tomó en su día?

—Sí. 

—Rotunda en su respuesta, lo tiene claro. 

—En estas circunstancias, ahora, hoy por hoy, porque si me lo hubiera preguntado hace unos años hubiera dicho que no. Pero jubilada y haciendo realmente lo que tengo dentro por hacer, digo que sí.

—También ha aparecido ya la palabra pandemia en esta entrevista. El Covid, guerra en Ucrania, huelgas, desasbatecimiento, hasta el polvo del Sáhara tiñó Jaén de un apocalíptico rojo que todavía sobrevive en muchos coches y terrazas. ¿Sirve para algo el teatro en momentos como estos? ¿Para qué?

—Para hablar de esta situación. Yo, como dramaturga, pienso que es una situación totalmente teatral la que estamos viviendo, se puede enmarcar en el teatro del absurdo, tienes infinidad de circunstancias que te dan para escribir teatro, para presentarlo, para ir al teatro y evadirte de esta realidad que estamos viendo. Eso es lo que el teatro enseña muchas veces, a ponerte la realidad delante. 

—Mañana lunes, Lola Vico estará en Sevilla para presentar Teselas clásicas, un libro coral que cuenta con una aportación suya.   

Sí, es un libro de la editorial Atopía; su editor, Juan Carlos Galiana, nos propuso trabajar sobre los mitos griegos, y ha salido una cosa preciosa. Cada uno y cada una hemos trabajado a partir de la idea que nosotros tenemos de ese mito; yo he trabajado a Tereo y lo he transportado a la actualidad, un mito griego pero con pantallas, con móviles...

—El mito de Tereo no es precisamente de los más agradables del repertorio clásico, ¿verdad?

—Es el que violó a su cuñada. Como yo estoy muy comprometida con la violencia de género, me surgió trabajar con él pero trayéndolo a la actualidad. En lugar de que los dioses conviertan a la hermana en pájaro y a él en otro pájaro, yo lo hago volar en un avión, por ejemplo. 

—El mes de marzo parece pensado para Lola Vico: mañana, en la capital andaluza con su libro bajo el brazo; hoy, Día Mundial del Teatro y el pasado día 8, el Día Internacional de la Mujer. 

—Soy feminista, sí, y de izquierdas. 

—Una mujer feminista y una dramaturga feminista, ¿verdad? 

—Sí, está presente en todas mis obras: Palabra de mujer, sobre la violencia de genero; Nardos para Sara, que tiene el premio Luis Barahona; Las cinco mujeres (doy una primicia). Sí, estoy muy comprometida con la lucha por la igualdad de la mujer. 

—¿El teatro es un arma potente para esa lucha?

—Naturalmente; no es la única, pero creo que es una maravillosa herramienta, de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo, enseñando a través de la palabra, de la imagen, de la música lo que es una mujer, lo que puede hacer, sus derechos y libertades. 

—Por lo pronto, lo que puede usted hacer ahora mismo, como mujer entrevistada que es, es desvelar esa primicia que ha apuntado.

—El dia 6 de abril se presenta en la biblioteca el libro Cinco mujeres; viene Pepe Chamizo [el que fuera Defensor del Pueblo Andaluz], que ha querido acompañarme y que ha escrito el prólogo. Viene también el editor, Juan Carlos Galiano; no pueden venir las otras dramaturgas, pero aquí, en Jaén, estaré yo y las representaré. 

—Un libro feminista también...

—Un libro escrito por cinco mujeres y basado en la violencia de género. Unas trabajan sobre la violencia gregaria, en pandilla, otras la violencia sobre una niña... Cada una hemos hecho una aportación. La mía se llama Lucía y la he enfocado en la desaparición de las niñas y en la amargura, la tristeza, la preocupación de sus madres. Cuando oímos en las noticias "ha desaparecido fulanica, no la encontramos" yo pensaba: "Y su madre, ¿cómo estará? Yo soy madre, me ponía en su lugar. Lucía va sobre ese tema, la angustia de la madre y las ilusiones de la niña antes de desaparecer. 

—El telón va a caer, Lola. Si alguien pensaba que estaba usted fuera del escenario definitivamente, esta entrevista deja claro que es todo lo contrario. 

—Es como un renacer para mí, estoy renaciendo más que para la escena, para la escritura. Me siento muy bien escribiendo, estoy deseando decir cosas. 

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