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"Ya se ha levantado el precinto judicial y en una semana podríamos estar funcionando"

Por Esperanza Calzado - Septiembre 15, 2019

En su casa se vive por y para el periodismo. Lo dice con orgullo y cada pocas respuestas lo repite. Lo hace de manera inconsciente. Le sale con la naturalidad de aquel que ama su profesión y la entiende como parte de su vida, no como una obligación. Quizás esa pasión sea una losa más en el camino que está viviendo desde que el pasado 6 de agosto se incendiaran las instalaciones de la que ha sido su casa durante los últimos 18 años. Lourdes Rivilla Serrano (Jaén, 1980), es doctora cum laude en Ciencias de la Información, trabajadora de Onda Jaén y representante sindical de CSIF. En pocas semanas tendrá entre sus brazos a Julieta, la hermana pequeña de Martina. Sus hijas le hacen olvidar, por momentos, lo que está viviendo un hogar en el que ambos progenitores son trabajadores de la radio televisión pública.

—¿Desde pequeña tenía claro que quería dedicarse al mundo del periodismo?

—Sí. Lo mío es vocacional. Mi padre y mi hermano siempre han sido muy aficionados al deporte, al fútbol; son madridistas de pro. Todos los domingos me tragaba el Carrusel Deportivo. Ya entonces cogía lo que tuviera que pudiera hacer las veces de un micrófono y hacía como que retransmitía los partidos. Así que empecé queriendo ser periodista deportivo porque eran los únicos periodistas que yo conocía. Con seis o siete años ya jugaba a entrevistar a mi hermano. Después me esforcé mucho en Selectividad para poder sacar una nota alta y poder acceder a Ciencias de la Información. Es verdad que a mi madre le afectó porque veía que hacerme feliz era darme la libertad de irme a Málaga a estudiar. 

—¿Cómo recuerda esos tiempos de facultad? ¿Cree que han cambiado mucho en comparación a los nuestros?

—Tengo unos recuerdos muy bonitos, muy entrañables. Hice grandes amistades que siguen perdurando hasta el punto de que una de ellas es la madrina de mi hija. Sí que es verdad que ha cambiado, ahora lo veo mucho más impersonal como consecuencia de la masificación de la Facultad de Ciencias de las Información. Nuestras clases eran más reducidas y nos permitían más complicidad y unión. Cuando he vuelto, porque he continuado con mis estudios, a veces no la reconocía y me ha dado mucha tristeza. 

—¿Cuáles fueron sus primeros pasos laborales?

—Como todos, empecé haciendo prácticas. Primero estuve en Canal 23. Otro verano estuve en Radio Martos y tengo unos recuerdos muy entrañables de ellos porque son grandes profesionales y compañeros. Me hicieron amar más todavía la profesión porque yo conocía la teoría pero la práctica no tanto. Recuerdo aquel verano como un tiempo maravilloso. 

—¿Cuándo llegó a Onda Jaén?

—Fue al terminar la carrera cuando empecé a hacer prácticas y me busqué una colaboración con la Universidad de Jaén. Me puse en contacto con el que por entonces era director, Miguel Martínez Rayo, y me dijo que no tenía ningún problema. Así que tanto mi compañera Laura Villar, que estudió conmigo, como yo, terminamos en Onda Jaén haciendo prácticas. Ella continuó, yo hice un paréntesis y me fui a Localia, del grupo Prisa, donde hice grandes compañeros a los que tengo mucho cariño y luego regresé, hasta el día de hoy.

—¿Cuál es su labor concreta dentro de la televisión?

—Mi trabajo consiste en la grabación de la información. No sólo ruedas de prensa sino cualquier acontecimiento deportivo, cultural, etcétera. Le damos voz a la ciudadanía de Jaén que es a quien nos debemos, ya que somos un servicio público de la ciudad del Santo Reino.

—¿Cómo fue la madrugada del 6 de agosto?

—(Suspira). Estaba fuera. Debido a mi estado de gestación estoy de baja y había pedido permiso a mi médico para poder trasladarme, en este caso, a Málaga y me desperté con esta ingrata noticia. Mi marido y yo trabajamos los dos en esta casa. Mi familia vive por y para el periodismo, además del periodismo. Yo lloro con la música del telediario así que se puede imaginar cómo lo pasé cuando vi que mi casa desde hace 18 años era presa de las llamas. Lo pasé realmente mal y esa fue la primera noticia de todas las que acontecerían después, pero esa nos hizo polvo. De hecho, desde ese momento mi familia se vio bastante afectada psicológica y emocionalmente. 

—Además usted es representante sindical, con lo que conlleva una doble responsabilidad.

—Efectivamente. En dos días me tuve que movilizar y traerme a toda mi familia de vacaciones para reunirme con Carlos Alberca, el concejal de Personal, con todo lo que ello conlleva de nerviosismo y de estado emocional. Toda tu vida se tambalea en un momento teniendo en cuenta que a las 24 horas del incendio nos plantean un Expediente de Regulación Temporal de Empleo. Ya no sólo por la cuestión económica sino por la emocional. Llevo toda la vida dedicándome a esto y ver que a lo mejor me tengo que dedicar a otra cosa o que mi vida profesional se tambalea por este acontecimiento me destrozó. En un principio no sabía cómo afrontar la situación, cómo gestionar mis emociones, pero cogí el toro por los cuernos, me enfrenté a una reunión muy tensa con el concejal y a partir de ahí comenzamos nuestra lucha.

—Llevan más de un mes. ¿Cómo están los ánimos?

—Siguen fuertes porque somos una plantilla unida y lo estamos demostrando. Tenemos nuestra diferencias, es obvio, pero estamos más unidos que nunca y estamos haciendo uso de nuestras armas, entre ellas la inteligencia, nuestra capacitación. Porque sí tenemos grandes capacidades, aunque algunos concejales las pongan en duda. Eso es una gran arma para luchar contra esta maquinaria. 

—En la calle se habla muy bien de los trabajadores de Onda Jaén pero también hay muchas críticas por la sobredimensión de la plantilla, sueldos que dicen que son excesivos o que no todo el mundo tiene la formación necesaria... ¿Pesa más la crítica o el apoyo?

—Estamos sintiendo mucho el apoyo por parte de la ciudadanía. Ahora estamos llevando a cabo una campaña de recogida de firmas y nadie se ha acercado a decirnos que cobramos mucho. Por otra parte, nuestro sueldo no es nada disparatado; disparatado me parece el sueldo de algunos alcaldes de la provincia. Nosotros estamos a nómina y en función de la categoría que tengo por mi titulación, doctora en Ciencias de la Información, mi sueldo es igual al de cualquier empleado municipal. No sé por qué desde el equipo de Gobierno intentan desacreditarnos con el sueldo o la falta de capacitación.

Sí que es verdad que cuando se creó Onda Jaén era una sociedad municipal y no se pasó filtro alguno salvo el del currículum que cada uno presentamos en ese momento. Pero hay muchos compañeros que a pesar de no tener ninguna titulación pública que acredite su formación sí que tienen una gran trayectoria profesional. Hay técnicos que han trabajado con grandes artistas de la música, realizadores que han hecho documentales para grandes cadenas en diferentes puntos del mundo... Lo cierto es que ha llegado un momento en el que nos sentimos un tanto acosados porque se está llevando a cabo un juicio paralelo de los trabajadores de Onda Jaén.

—¿Duele más todavía después de la ilusión que la propia plantilla ha reconocido tras la primera reunión con el concejal de Comunicación, José Manuel Higueras, antes del incendio?

—Sí. A primeros de julio nos reunimos con él con una cierta inquietud porque es verdad que teníamos una ansias de ver cómo iba a ser el cambio. Arrancó de nosotros mucha ilusión y ya estábamos pensando cómo reorientar Onda Jaén y aprovechar las habilidades de cada uno de los compañeros. Ya empezamos a hacer un proyecto, un plan de preproducción, etcétera, en función de que somos los únicos técnicos audiovisuales que hay en el Ayuntamiento y somos los que estamos capacitados para realizar ese tipo de proyectos como para valorar el estado en el que han quedado los equipos tras el incendio. Es verdad que nosotros queríamos empezar ya y ellos nos emplazaban a septiembre, pero teníamos mucha ilusión. Esto nos ha desubicado y la caída ha sido peor.

—A día de hoy, todavía no he escuchado a nadie del equipo de Gobierno decir que quiere cerrar Onda Jaén, pero ustedes llevan el lema No al cierre de Onda Jaén como bandera. ¿Por qué están tan convencidos de que quieren cerrar y no reinventar?

—Es verdad que públicamente nadie lo ha dicho, pero extraoficialmente sí se ha dicho por parte de algunos ediles tanto de Ciudadanos como del PSOE y eso nos inquieta. Pero sobre todo nos inquietan acciones como las del jueves, cuando se retransmitió el pleno del Ayuntamiento de Jaén a través de un medio privado y sin la calidad que ha tenido Onda Jaén en estos últimos 18 años. No ha sido por TDT ni se contó con un intérprete de lengua de signos y la calidad fue cuanto menos deficiente porque además no se escuchaba. Nosotros hemos visto en ese gesto un intento de privatizar un servicio que debe ser público. Y hasta ahí puedo leer.

—Han sido dos los momentos claves en los que más se ha echado en falta Onda Jaén, uno es la retransmisión del pleno pero también en el inicio de la temporada del Real Jaén. Hay quien dice que no tiene mucha audiencia.

—Sí que nos veía mucha gente. No se puede hacer una idea de cómo fue el día después del primer partido del Real Jaén, cuando el programa Minuto 90 no se emitió. Mucha gente se puso en contacto con nosotros haciéndonos llegar su pesar. Es más, en la campaña de firmas que estamos realizando un equipo se trasladó el domingo al campo y no daban abasto para recoger rúbricas. Es mucha gente la que está de nuestro lado y sentimos más que nunca el cariño tanto de colectivos como de personas a nivel individual que nos han mandado mensajes de apoyo que nos han emocionado mucho. 

—Se dice que de lo malo siempre sale algo bueno. ¿Ese respaldo y la unión de la plantilla es lo bueno que sacan de todo este problema?

—Sí. Durante estas dos décadas nos hemos dedicado a trabajar y no hemos sido conscientes de cómo nuestra labor ha ido calando en la ciudadanía. Sentimos el calor de todo lo que hemos ido sembrando durante todos estos años. Otro de los frutos de esta cosecha es la unión de los compañeros, somos una piña, tenemos un único interés y estamos poniendo toda la carne en el asador para conseguirlo. 

—¿Aceptarían que la televisión se replanteara con la mitad de la plantilla?

—Nosotros queremos, sobre todo, recuperar el servicio público, porque no sabemos vivir sin ofrecerlo. La mayoría tenemos una gran vocación y así lo estamos demostrando. Si para ello hay que reestructurarlo y dejarlo en menos ya lo hablamos con el concejal del área y se pueden crear otros departamentos como pueden ser redes sociales. Así que se puede replantear la televisión pura y dura con determinado número de personas y al resto que nos reubiquen en otras áreas de comunicación, que es lo que sabemos hacer, comunicar. 

—Mientras tanto, están cada mañana a las puertas del Ayuntamiento, sin trabajar, cobrando y a la espera. 

—No sabes lo que frustra. Una señora me dijo el otro día que, por lo menos, estamos cobrando. Pero es que nosotros no queremos cobrar, queremos trabajar y cobrar. Queremos seguir desempeñando nuestro trabajo y frustra mucho estar cada mañana en un banco exigiendo que nos den una solución que no llega. Desde primera hora dijeron que no podíamos estar cobrando sin trabajar y sin embargo es lo que están haciendo. Ya se ha levantado el precinto judicial y en una semana podríamos estar funcionando y volver a prestar ese servicio público, no con tanta calidad, es obvio, porque hace falta restablecerlo del todo, pero sí podríamos empezar a prestarlo. 

—Van a empezar a hacer movilizaciones.

—Sí, de la mano de los tres sindicatos, porque he de resaltar la unidad de acción que están llevando a cabo. Son fieles defensores del mantenimiento del servicio público y de nuestros puestos de trabajo. Desde aquí se lo agradecemos a los tres. Vamos a iniciar un calendario de concentraciones, primero, y después una gran movilización. Lo primero y fundamental es la recuperación del servicio público que es tan necesario como cualquier otro. Hacemos una gran labor social, hay muchas personas mayores y familias que se enteraban de la actualidad de Jaén gracias a nosotros y se han quedado huérfanos de información.

—¿Ven una solución a corto plazo? Las alternativas planteadas se han dicho que no eran viables.

—Nosotros hemos puesto sobre la mesa una gran cantidad de alternativas temporales, porque lo que queremos es que se recupere el servicio de comunicación. Se estudió la posibilidad de reubicarnos en la Universidad Popular de forma temporal. Hasta mediados de octubre no empezaban con los cursos de formación y podíamos reubicarnos en una sala de ordenadores. Con tener wifi ya podríamos emitir. También le planteamos los bajos del Teatro Infanta Leonor, pero ninguna alternativa la consideraron viable. Alegan que no somos empleados públicos y eso ya lo dirimirá la autoridad competente porque tenemos un convenio de subrrogación que dice todo lo contrario. Si le queda alguna duda que le pregunten al Secretario que es la máxima autoridad del Ayuntamiento.

—¿Habéis sentido respaldo del resto de medios de comunicación?

—Muy poco. Salvo personas contadas como el compañero Javi López de ABC que nos llama a diario para preguntarnos cómo estamos o cómo va el proceso. Hay gente que nos ha mostrado el cariño pero es cierto que en momentos como la rueda de prensa a la que no nos dejaron entrar, nuestra compañera Marta Negrillo se vio huérfana de cariño por parte de los compañeros que no se plantaron. La Asociación de la Prensa sí está con nosotros y sabemos que le han sacado compromisos al equipo de Gobierno. 

Fotos y vídeo: Esperanza Calzado.

 

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