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EL '29-M' ACEITUNERO

Por Esperanza Calzado - Febrero 29, 2020
EL '29-M' ACEITUNERO
30 de enero. Corte de la autovía A-4, en Andújar. Foto: Esperanza Calzado.

"La indignación que veo en la gente del campo no la he visto nunca, ni siquiera en el 98". Una frase resume el sentir olivarero, en permanente estado de movilización desde mayo del año pasado. Jaén revive el espíritu de hace dos décadas y hablamos con los olivareros de aquel entonces que hoy vuelven a las calles

—Creo que lo más efectivo es colapsar la entrada a las grandes superficies, cada cual en su pueblo y por varios días seguidos. ¿Nadie se pregunta qué pasará cuando la gente no pueda comprar o cuando no pueda entrar mercancía a los supermercados? ¿Cuántas serán las pérdidas para las grandes superficies cuando tengan que echar la llave por varios días seguidos? El abastecimiento a la sociedad no sé cortaría, porque siempre está la tienda de barrio o el mercado tradicional o plaza de abastos. Colapsar las grandes superficies en todos los pueblos de España es mucho mejor que ir a Madrid. Lo primero es que no hay efectivos para desalojar a todos a la vez y, lo segundo, es que la protesta la haces en tu localidad.

Ángel Carvajal es uno de los tantos y tantos ciudadanos que se ven afectados por la crisis de precios del sector olivarero, en particular, y del sector primario en general. Como tantos y tantos, propone alternativas, vías de protesta y de presión para lograr arrancar un compromiso firme de una clase política que ya tiene interiorizado que este problema debe atajarlo de raíz. Un conflicto real, con medidas efectivas, ya que las planteadas hasta ahora, incluidas las anunciadas esta semana por el Consejo de Ministros, agradan pero no son suficientes. Porque España entera se levanta brava al rebufo del 'espíritu de las batallas' que nació en Jaén en mayo del año pasado. Un movimiento que abandera cada paso que da, cada vez más contundente. Se ha convertido en el '15-M' olivarero o mejor dicho, el '29-M aceitunero', por el 29 de mayo de 2019, cuando nacieron las movilizaciones.

El 27 de febrero de 1998 Jaén hizo historia, como ahora. Más de 60.000 personas en la capital y otras 15.000 en Córdoba se manifestaron en apoyo del olivar. Las poblaciones en sendas ciudades rondaban, por aquel entonces, los 107.000 y los 310.000 habitantes, respectivamente. Todavía no se hablaba de la España Vaciada, pero ya apuntaba maneras. Más de la mitad de los jiennenses se echaron a la calle. Las previsiones de la Mesa del Aceite, que fue la que lideró las protestas, se desbordaron, igual que el respaldo para acudir a Madrid en una 'marcha olivarera' y viajar hasta Bruselas. Tenían claro lo que pedían. Reclamaban al comisario europeo de Agricultura, Franz Fischler, que la reforma de la OCM (organización común del mercado) del aceite de oliva mantuviese la ayuda a la producción, no eliminase la intervención y escuchase al sector olivarero andaluz.

"Defendemos el olivar, fuente de vida y empleo" fue el lema que agrupó a las decenas de miles de manifestantes. 22 años después, la pancarta es la misma. Antonio López es el presidente de la Cooperativa San Juan de Villargordo. Estuvo en Madrid hace dos décadas. No fue a pie, sino en autobús. Tenía que estar. Viajó hasta Bruselas. Él, como tantos, lleva desde mayo del año pasado saliendo a la calle al calor del 'espíritu de las batallas'. 

 El olivar, protagonista del espíritu de las Batallas. Mayo de 2010. Fotografía: Esperanza Calzado.
El olivar, protagonista del espíritu de las Batallas. Mayo de 2010. Fotografía: Esperanza Calzado.

—El campo siempre ha tenido problemas y nunca se descarta manifestarse. ¿Quién iba a imaginar hace veinte años esta situación de ruina? 

Muestra, a modo de ejemplo, el Boletín Informativo de la Campaña 2003/2004 que entregaron en la asamblea de abril 2005. Se observan los precios que se barajaban hace 15 años. Hablamos de 2,70 euros el litro de aceite. 

—Tenemos los mismos precios que hace veinte años y a eso hay que sumarle la subida de los costes de producción y otras circunstancias como los aranceles. Además, los precios para el desencadenamiento del almacenamiento privado no se han tocado desde los años 90. 

A Antonio no le entra en la cabeza que esté pasando esto. Por eso, desde mayo del año pasado se ha manifestado en Jaén, Sevilla, Madrid, en la plaza de su pueblo y donde haga falta. 

—Cuando las cosas llegan a estar tan mal, alguna solución se le tiene que dar. Creo que hemos acertado en las movilizaciones, hemos sensibilizado a la opinión publica y al sector político. La indignación que veo en la gente del campo no la he visto nunca, ni siquiera en el 98. 

 Antonio López, SCA San Juan de Villargordo.
Antonio López, SCA San Juan de Villargordo.

Hay quienes sí veían venir situaciones como las que se están viviendo. Es el caso de Gregorio López, de Úbeda. El que fuera presidente de COAG, patrono de la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero, miembro del Comité Consultivo del COI y del Comité Consultivo de la Unión Europea para el Aceite de Oliva, entre otros cargos, sabe bien de qué habla. 

—Dede 1986 he sido miembro del Comité Consultivo y desde entonces estoy preocupado. 

Ha expuesto sus estudios de los costes de producción infinidad de veces, un análisis que los sitúa en 2,69 euros el kilo, de media. Le duele la boca de advertir a los ministros de Agricultura de las dificultades que atravesaba y atraviesa el campo. 

—Han estado apoyando más a los mercaderes que a los productores.

No le duele en prendas decir la verdad como la siente.

—Los precios estaban siempre en peligro notorio. Estamos vendiendo a menos de dos euros, perdiendo mucho dinero y con los inputs que no paran de subir.

Tiene clara cuál es una de las grandes soluciones. Desde Bruselas se tiene que cambiar el precio desencadenante del almacenamiento privado, igual que opina Antonio López. Y es que, a su modo de ver, el límite para que se active esta medida, que este año ha permitido retirar 213.445 toneladas, 196.395 de operadores españoles, lo que representa una ayuda de 27,4 millones de euros, está fijado a favor de la industria, no del agricultor.

Hasta que este cambio no se produzca, habrá que seguir apretando, parafraseando las palabras del vicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias. Y lo harán con el orgullo de ver cómo buena parte de la sociedad está con ellos.

—La gente se está dando cuenta de que un tejido productivo importante para la supervivencia de la provincia está hundido, por los suelos.

El 12 de marzo estará en el Puerto de Algeciras, en la protesta convocada por UPA, ASAJA y COAG. Pero también en la 'marcha olivarera' que se quiere organizar, recordando a la de los años 90.

 Mariano De La Rosa, olivarero de Porcuna.
Mariano De La Rosa, olivarero de Porcuna.

Mariano De La Rosa es de Porcuna y tiene unas 40 hectáreas que están a caballo entre tierras jiennenses y de Baena. "Esto es bestial. Me está afectando mucho. Si seguimos medio funcionando es a costa de echarle 15 horas diarias y no mirar el reloj". Esas palabras las pronunciaba ahora hace un año en un reportaje como éste publicado en Lacontradejaén. ¿Cómo está pasados los meses?

—A fecha de hoy, seguimos fatal. Es más, estamos infinitamente peor.

De la Rosa quiere dar un voto de confianza al Gobierno y ver cómo funcionan las medidas aprobadas en Consejo de Ministros. Anunció el fin de la venta a pérdidas, algo que no es nuevo. Se implementará dentro de un paquete de medidas urgentes en materia de Agricultura, Pesca y Alimentación. La más destacada, el cambio de la Ley de la Cadena alimentaria e introducir una cláusula obligatoria en los contratos para que se indique expresamente que el precio pactado entre, en este caso, los olivareros y su primer comprador cubre los costes de producción.

Mariano recuerda aquel 1998. Por entonces apenas tenía 30 años y todavía no estaba dedicado al campo, aunque sí listo para recoger el testigo familiar.

—Por entonces las olivas eran de mi padre y colaboré en las protestas. Es lamentable ver que veinte años después los precios son exactamente los mismos. 

Participó en algunas de las etapas a pie de aquella marcha olivarera y cuando se le pregunta si volvería a hacerlo, la respuesta es clara:

—Por supuesto que sí.

Y es que tiene una idea muy clara. Como de este movimiento del 'espíritu de las batallas' no salgan cambios estructurales definitivos, los olivareros van a tener que buscarse otro empleo. Sabe que será muy difícil volver a unir al sector como está ahora. Y no sólo eso. En estos momentos tienen en su mano el poder de la razón y el respaldo de la sociedad. 

 Jaén se manifiesta en Madrid por el olivar tradicional y unos precios justos. Foto: Esperanza Calzado.
Jaén se manifiesta en Madrid por el olivar tradicional y unos precios justos. Foto: Esperanza Calzado.

Como Mariano, Eufrasio Gutiérrez, desde su parcela en el Puente Jontoya, con cinco hectáreas de secano, ve cómo ha cambiado la situación en estos últimos meses. En su caso, este año no ha podido recoger la aceituna. Es de secano y el tiempo no se lo ha permitido. No ha tenido cosecha, pero tampoco gastos.

Como todos los protagonistas de este reportaje, estuvo en Madrid en los años 90. 

—No me imaginaba que íbamos a llegar a esta situación veinte años después. Cuando se logró la PAC podíamos coger la aceituna con ese dinero. Hoy en día no nos llega para nada.  

Eufrasio tiene otra actividad y no depende del campo directamente para trabajar. Pero sabe que si así fuera, ahora mismo estaría con el agua al cuello como sus compañeros. No tiene muchas esperanzas de que las soluciones lleguen para la próxima campaña. Duda que para entonces se logre que el precio del aceite suba de los tres euros. 

Las frustración, enfado, desesperación, tristeza y un cúmulo de sensaciones que trasluce la voz de este agricultor es denominador común en el sector. ¿Cómo se puede vivir así, sin recibir ni un céntimo? No se puede. Por eso, el sector está en permanente estado de movilización, en su particular '15M' que, de momento, le ha llevado a Jaén, Sevilla, Madrid, a cortar cuatro autovías y a ocupar las plazas de los 97 municipios de Jaén. Próxima parada, el puerto de Algeciras, en Cádiz, con la mirada puesta en aquellos que importan. Y de ahí, a la capital de España y donde haga falta. Incluso no se descarta acampar, como el Movimiento 15M, también llamado movimiento de los indignados, que nació en mayo de 2011.

Sin hacer daño, desvinculándose de aquellos que participan en actos vandálicos que no cumplen con la legalidad. Hay que apretar, sí, por supuesto, y lo tienen claro. Porque las soluciones planteadas hasta el momento siguen sin ser suficientes. Europa tiene que escuchar el 'espíritu de las batallas'.

 Protesta olivarera en la A-32, en Úbeda.
Protesta olivarera en la A-32, en Úbeda.

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