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"El camino recorrido por los biografiados queda perenne en mi libro"

Por Javier Cano - Noviembre 04, 2021
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"El camino recorrido por los biografiados queda perenne en mi libro"
Santiago de Córdoba participa en un acto en el madrileño cementerio del Este.

Santiago de Córdoba Ortega (Andújar, 1943) firma el Diccionario biográfico del socialismo histórico en la provincia de Jaén: Exilio, Clandestinidad y Transición, 1939-1979. Una magna obra en la que pone de manifiesto la aportación del mar de olivos a un compromiso ideológico que, entre otros nombres propios, cuenta con jiennenses como Matías Gómez de la Torre entre los fundadores del Partido Socialista, a finales del XIX. Con una mirada más contemporánea, el historiador iliturgitano, político y referente sindicalista suma a su amplia bibliografía una obra definitiva que, modestamente, él mismo califica de "inacabada".   

—¿Qué es exactamente el libro que presentará mañana viernes en la Ifeja, a partir de las siete y media de la tarde, rodeado de históricos socialistas?

—Mi Diccionario biográfico del socialismo histórico en la provincia de Jaén: Exilio, Clandestinidad y Transición, 1939-1979 es un libro de historia y no de memoria histórica, aunque parte de esa memoria, la de las fuentes orales, se integre en la historia de los hechos que sucedieron entre las fechas extremas de 1939 a 1979. Para ser más preciso es un libro de historia, pero de autor, porque además de ser el resultado de una investigación en archivos, hemeroteca y bibliografía, también los es como resultado de las fuentes orales de los 689 biografiados, entre los cuales me encuentro, además de autor.

—Cualquier entrevista suya de las últimas décadas contiene referencias a esta obra. ¿Cuándo nació la idea de escribirla?

—El diccionario nació en noviembre de 1976. Es decir, hace 45 años. Cuando, en noviembre de 1976, comencé a viajar por la provincia de Jaén para reconstituir el PSOE y la UGT, la comunicación con la gente era necesaria. Localizar a quienes sentían empatía socialista y fomentar una relación personal comenzando por lo obvio: memorizar sus nombres y recordar los aspectos físicos personales, además de cuáles eran sus principales inquietudes en aquel momento de miedo y esperanza, que fue la transición española.

—Un auténtico trabajazo de campo, ¿no, Santiago?

Lo mismo que había hecho en mi tiempo de estudiante, subrayar párrafos del libro y doblar las páginas para memorizar, o tomar notas de las explicaciones del profesor, es lo que hice cuando visitaba los pueblos y contactaba con quienes sentían la necesidad de su compromiso con el PSOE y la UGT. Al volver a casa llenaba cuartillas de datos personales con quienes había hablado y manifestado integrarse en la familia socialista. 

—¿Cómo consiguió localizar a sus seis centenares largos de biografiados?

—Entre noviembre de 1976 y septiembre de 1980 almacené cientos y cientos de cuartillas con datos personales de militantes socialistas, que estructuré por poblaciones. Durante cuatro años de viajar por toda la provincia, hacer un seguimiento de la problemática laboral como secretario de los Despachos Jurídico-Laborales de la UGT y después como secretario provincial de Organización de la UGT, me obligó a mantener vinculación con cientos y cientos de militantes socialistas repartidos por los 97 municipios de la provincia de Jaén.

—Si duro fue el trabajo de recopilación, el de ordenación de datos para su posterior publicación tampoco debió de ser coser y cantar...

—A partir de 1983 comencé a pasar a máquina aquellas cuartillas escritas a mano y también algunas libretas con datos personales, sobre todo de los responsables locales del PSOE y de la UGT con quienes había mantenido una relación como consecuencia de la vida orgánica o de la conflictividad local, tan frecuente en aquellos tiempos de continuo cambio, porque todo estaba por hacer.

—Vamos, que ha vivido usted la revolución tecnológica imbuido en el larguísimo parto de este libro.

—En la década de los años 90 dejé la máquina de escribir y la sustituí por un ordenador personal en el que volqué, en una base de datos y en otros archivos, cuanta información había acumulado desde noviembre de 1976. Fue entonces cuando surgió la idea del diccionario biográfico, pero comprobé que para llevar a cabo este proyecto necesitaba una investigación profunda, local y provincial en los archivos del PSOE y de la UGT, disponer de una amplia bibliografía provincial y nacional y, finalmente, consultar la prensa, principalmente la de la década de los años 70.

—¿Se le abrieron todas las puertas a la hora de investigar?

—Tuve en contra muchos condicionantes, entre ellos la falta de archivos en muchas agrupaciones y uniones locales del PSOE y la UGT, los horarios si se tiene en cuenta la poca disponibilidad de tiempo que tenía y, finalmente, los  desplazamientos desde Andújar, situada en el extremo noroeste de la provincia.

—¿Y cómo superó esos imprevistos?

—Año tras año fui superando casi todos estos condicionantes, pero fue a partir de 2010 cuando el proyecto del diccionario había superado la etapa más difícil de la investigación; además coincidió con mi vinculación con la Fundación Pablo Iglesias, de la que soy colaborador desde entonces. El director de su archivo y biblioteca, Aurelio Martín Nájera, que acababa de publicar en dos tomos el Diccionario Biográfico del Socialismo Español, 1878-1939, hizo que me vinculara al proyecto del diccionario para el periodo 1939-1975. El resultado fue redactar casi 10.000 biografías de socialistas jiennenses de las que 7.140 se encuentran elevadas en la web de la Fundación Pablo Iglesias.

—Da un poco de vértigo tanta cifra. Y en medio de la redacción del diccionario, señor De Córdoba, tampoco dejó usted de publicar nuevos títulos. 

—Entre 2012 y 2019, el proyecto del diccionario se mantuvo en 'stand by', dedicando la mayor parte del tiempo a investigar y publicar cuatro libros sobre la historia local de La Carolina y Andújar: Historia y Memoria de Andújar, 1931-1977. Elementos materiales y sociales de la Dictadura de Franco; Todos los nombres de La Carolina. La represión criminal del franquismo, 1936-1950; Ana López Gallego. Aproximación histórica a su tiempo: La Carolina, 1918–Madrid, 1939, y Diccionario biográfico del socialismo español: La Carolina (Jaén), 1879-1975.

 El autor del diccionario, en su despacho de Andújar.
El autor del diccionario, en su despacho de Andújar.

—Lo dicho, un trabajazo. ¿Cómo se las apañó para sacar adelante el libro que presenta ahora?

—A finales de 2019 había casi terminado el primer borrador del diccionario. En diciembre contacté con Cristóbal López Carvajal y le pedí que  lo prologara. Aceptó y le envié el borrador. Días después hablamos y me propuso cambiar la estructura, no seguir la tradicional de todos los diccionarios. Según me manifestó, mis biografías tenían diferente espacio temporal: unas pertenecían al exilio, otras a la clandestinidad y finalmente a la Transición democrática, tres periodos que habían condicionado de distinta forma las vidas y el compromiso socialista de los 689 biografiados. Para poner en valor cada una de estas biografías, saber cuáles eran las condiciones materiales, sociales y políticas que vivieron cuando desarrollaron su actividad orgánica, era necesario estructurarlas en tres grupos precedidos cada uno por un relato histórico sobre el exilio, la clandestinidad y la Transición. 

—Y aceptó la propuesta de López Carvajal, no tuvo un ataque de vanidad ni siguió en sus trece...

—Acepté la propuesta. No solo era novedosa, también exigía un esfuerzo organizativo de estructurar las biografías en tres periodos, siguiendo unas normas para pertenecer a cada uno de ellos, y también había que crear un marco histórico para cada periodo que tuviera mayor ámbito que el provincial y que describiera los hechos más significativos que tuvieron influencia en la vida orgánica de los biografiados: Unos, los que se fueron al penoso exilio; otros, los que desarrollaron su compromiso socialista clandestinamente y, finalmente, aquellos que se movilizaron durante los primeros años de la transición.

—Entre unas cosas y otras, llegó el Covid-19. ¿En qué medida ha afectado la pandemia a sus previsiones de divulgación del diccionario, si es que le ha afectado?

—En marzo de 2020 se declaró el estado de alarma y las exigencias de la autoridad sanitaria por la pandemia del Covid-19 provocaron una demora de más de un año en la presentación del diccionario.

—Pero todo llega, y mañana mismo, arropado por históricos como Alfonso Fernández, Cándido Méndez, Gaspar Zarrías o el presidente de la Diputación, Francisco Reyes, su nueva publicación 'se vestirá de largo' en la capital jiennense.

—Desde noviembre de 1976, que comencé a tomar apuntes de muchos de los que entonces se comprometieron con el socialismo y que ahora forman parte del diccionario, han pasado 45 años. El proyecto surgió en la década de los años 90, hace casi 30 años. A pesar de haber pasado tanto tiempo y publicarse ahora, este diccionario no está aún terminado, pues le faltan aportaciones de familiares, así como de las organizaciones socialistas a las que pertenecieron los biografiados.

—Los restos de muchos de esos biografiados, Santiago, permanecen a día de hoy en cunetas, fosas o vaya usted a saber dónde, en el peor de los casos. A falta de un lugar donde rendirles tributo, donde dejarles unas flores (como mínimo cada mes de noviembre), su legado sí será visitable, legible, en las páginas de este libro. ¿Lo siente usted así?

—Escribió Antonio Machado: "Todo pasa y todo queda, / pero lo nuestro es pasar, / pasar haciendo caminos, / caminos sobre la mar //.  La mayoría de los biografiados han fallecido porque lo nuestro es pasar; no obstante, el camino que recorrieron no fue sobre el mar, sino que ha quedado perenne en las hojas del diccionario.

 Portada del libro.
Portada del libro.

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